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Aragón

El mayor coleccionista de Canfranc

Moncho García atesora desde hace 20 años cientos de fotografías, documentos y 40.000 negativos de la estación y el valle del Aragón que muestra en Facebook.

Moncho García, en el estudio Le Plató, rodeado con decenas de fotografías, publicaciones y mapas de su colección sobre Canfranc.
Moncho García, en el estudio Le Plató, rodeado con decenas de fotografías, publicaciones y mapas de su colección sobre Canfranc.
José Miguel Marco

Se pueden encontrar 80 historias en 10 kilómetros lineales y son muy importantes para Aragón. La creación del camino de Santiago, el Sumus portus, el hospital de Santa Cristina, la aduana, la creación de la estación, la fortificación, el nacimiento del esquí, el oro, la construcción del túnel, las comunicaciones con Francia, la repoblación de las montañas...". Moncho García enumera algunos de los capítulos de la vida de la estación de Canfranc y el valle del Aragón, que él atesora en cientos de fotografías, documentos y hasta 40.000 negativos. Lleva dos décadas recopilando la mayor colección de Canfranc, que prestó a HERALDO para el especial del 90 aniversario publicado en julio, y que también muestra en Facebook.

El mayor coleccionista de la historia de Canfranc empezó guardando las imágenes que tenía en la casa familiar de los Arañones, donde veraneaba y donde pasó los mejores años de su infancia. Nombra la década de los 70, cuando su familia convivía cerca del escritor Gabriel García-Badell, el cantautor José Antonio Labordeta y el arquitecto Miguel Fisac (autor de la iglesia), "una gente muy interesante" a los que veían más en la montaña que en la ciudad.

La llegada de internet le empujó a guardar muchas fotografías "porque era papel" y ese formato "tiene caducidad" si no se conserva. "Ahora todo se ha digitalizado y en 50 años quedará un 1% porque nadie positiva las imágenes", detalla. "Al principio, comenzó como una tontería y, pasado el tiempo, se ha convertido en una obsesión", asume.

Moncho García ha forjado su colección en los rastros de Zaragoza y Madrid, y en casas de subastas para internautas como Ebay. Conforme ha acumulado las imágenes, defiende que "se puede contar muy bien la historia de Canfranc a través del documento gráfico". "Es uno de los pocos pueblos de España, como los de colonización del franquismo, que puede documentarse a través de sus imágenes desde su nacimiento", apunta, y muestra su crecimiento "en función de su necesidad, a través de la aduana, el ferrocarril... o el turismo".

Las fotos recopiladas ayudan a revivir los recuerdos de la familia y a llenar lagunas. "Publiqué una página en internet y después con el auge de Facebook creé un grupo junto a varios amigos que ya cuenta con más de 1.800 personas que lo siguen. Es curioso cuando se trata de un pueblo con poco más de 400 habitantes", señala. Para explicar la cantidad de seguidores que tiene su página y otras creadas después, Moncho García precisa que a Canfranc llegó "mucha gente de fuera, de toda España" porque en el valle no había trabajadores para construir el túnel en 1908 o la estación en 1928. Uno de ellos fue el abuelo del coleccionista, que era pintor de Renfe cuando levantaron el edificio central, que ahora se va a convertir en hotel.

Una película y el escudo

García reconoce que las fotografías que más le emocionan son las de las familias que subían a Canfranc para disfrutarlo. Aun así, cuenta que lo más lejano y quizás lo más valioso que encontró fue una bobina con una película de Candanchú de 16 milímetros de los años 50, que adquirió por Ebay a un hombre residente en Inglaterra. Encontró también una foto que muestra a unos alemanes con unos carabineros durante la II Guerra Mundial.

Algunas de las imágenes que descubrió sirvieron para que se conociera el escudo original de España durante la monarquía de Alfonso XIII, cuando se inauguró la estación en 1928, para recuperarlo después de que el Gobierno de Aragón decidiera sustituir al de la dictadura de Franco, que se depositó en el Archivo Municipal de Huesca.

Moncho García, que se dedica a montar exposiciones, mostró parte de su valiosa colección en una exhibición en la Cámara de Comercio de Zaragoza y en la localidad francesa de Olorón en 2014. Se expusieron fotografías, postales y periódicos de la época que inmortalizaron a cientos de obreros en la construcción del túnel del Somport hace un siglo, la obra pública más grande que España y Francia emprendieron para unir los dos países por un tren.

"Me quita mucho tiempo esta colección, pero cualquier exposición que se monta o si hace falta para ilustrar un libro, yo las dejo". El coleccionista desvela así su generosidad, similar a la que él recibe de los canfranqueses, y afirma que "en Canfranc me encuentro como en casa y por eso quiero que estas fotos interesen a los de allí", proclama. "Hay una vida metida en la colección. Puedo pasar seis meses sin encontrar nada y de pronto hallar una cajas llena de diapositivas, más fotos. Esto es así", reconoce García.

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