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Aragón

Sepsis, la gran desconocida

Unos 17.000 españoles mueren por este síndrome, que comienza con una infección y puede terminar en un fallo multiorgánico.

Parte del equipo del hospital Royo Villanova de Zaragoza que lucha contra la sepsis.
Parte del equipo del hospital Royo Villanova de Zaragoza que lucha contra la sepsis.
Oliver Duch

Es la gran desconocida, pero alrededor de 17.000 españoles fallecen al año por este síndrome. La muerte por sepsis hace unos días del fiscal general del Estado, José Manuel Maza, ha puesto el foco de atención en esta enfermedad, que afecta a 100 de cada 100.000 personas al año y causa más muertes que las provocadas por los cánceres de colon y mama, el sida o los infarto agudo de miocardio.

La sepsis es una situación clínica que se produce cuando el organismo reacciona de una manera anómala a una infección, sea esta de cualquier tipo, desde una neumonía, una apendicitis a una infección de orina. Ante este foco, algunas personas pueden desarrollar una inflamación sistémica exagerada (con alteraciones respiratorias, de temperatura, frecuencia cardiaca...), fallarle sus órganos y desencadenar un shock séptico grave que puede provocarles la muerte. En principio, son enfermos crónicos, personas mayores o con los sistemas inmunodeprimidos los que más posibilidades tienen de sufrir esta patología, pero, según algunos estudios, la evolución y las complicaciones de la enfermedad pueden depender de una predisposición genética.

Uno de los problemas de la sepsis es que sus síntomas iniciales pueden ser "inespecíficos o débiles", como fiebre, quebrantamiento del estado general o alteración del estado de conciencia, pero provocar daños, algunos irreversibles, en muy poco tiempo. Por ello, los expertos insisten en la necesidad de hacer campañas de información para dar a conocer este síndrome en el que el "tiempo es oro" y el diagnóstico precoz puede salvarte la vida.

El Royo Villanova de Zaragoza diseñó en 2013 el código sepsis, que se ha extendido a todos los servicios de Urgencias de los hospitales aragoneses y con el que se trata de actuar lo más rápido ante un posible caso de sepsis.

Así, una enfermera de Urgencias toma al paciente una serie de constantes (temperatura, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y tensión arterial) y comprueba la alteración de su estado mental. Si "salta la alerta", el objetivo es suministrar al paciente una primera dosis de un antibiótico de amplio espectro en menos de una hora para intentar frenar la infección cuanto antes y así reducir los futuros daños orgánicos.

Posteriormente, el laboratorio determinará contra qué bacteria luchar y se concretará el tratamiento con un antibiótico específico. "Por cada hora que se retrasa la medicación, la mortalidad por shock séptico aumenta y la curva de supervivencia disminuye. Por ello, es importante este primer tratamiento de choque", explica Ana Ezpeleta, intensivista del Royo Villanova.

La mortalidad por sepsis se encuentra en torno a un 20%, aunque aumenta hasta el 50% cuando la persona llega a desencadenar un shock séptico. Uno de los problemas es que aunque se consiga frenar la infección, muchas veces las afecciones a los órganos continúan o son irreversibles. "A veces el germen desaparece, pero el daño ya se ha producido. En algunas ocasiones, se quedan daños permanentes", apunta Ezpeleta.

Uso adecuado de los antibióticos

Los antibióticos son la principal herramienta para luchar contra la sepsis. Por ello, la microbióloga del hospital Royo Villanova de Zaragoza Carmen Aspíroz hace hincapié una vez más en la necesidad de hacer un adecuado uso de estos medicamentos.

Recuerda que hasta un 13% de los pacientes ingresados en las unidades de cuidados intensivos muestran cierto nivel de resistencia a los antibióticos y esto puede acarrear un grave problema en el futuro."Podemos volver a la era de antes de los antibióticos", advierte la especialista, que explica que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera una de las mayores amenazas a nivel mundial las bacterias multirresistentes.

Tanto Aspíroz como Ana Ezpeleta, intensivista del Royo Villanova, piden más esfuerzos económicos a las administraciones contra este problema. Respecto a las iniciativas que se han tomado, Aragón va un paso por delante y el pasado 17 de noviembre fue seleccionada para presentar su estrategia del uso prudente de los antibióticos en un jornada divulgativa del Ministerio de Sanidad.

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