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Aragón

Mentiras que salpican a Aragón en los libros de texto catalanes

El sindicato de docentes catalanes AMES desgrana en un informe las decenas de falsedades que recogen los manuales de Conocimiento del Medio.

Tres recortes de libros de texto catalanes de los dos últimos cursos de Primaria.
Tres recortes de libros de texto catalanes de los dos últimos cursos de Primaria.

Usar nomenclaturas como "Corona catalanoaragonesa", rebautizar a los reyes como los de "Cataluña-Aragón", introducir un halo de confusión en los orígenes del viaje de Cristóbal Colón, presentar la Guerra de Sucesión como un conflicto que afectó sólo a esa dinastía "catalanoaragonesa" o hablar del catastro como un impuesto novedoso introducido por la Corona castellana y sin precedentes en el territorio... el sindicato de docentes catalanes AMES (Acció per a la Millora de l'Ensenyament Secundari) ha dicho basta. No quieren que las mentiras de carácter histórico sigan salpicando los libros de texto y deformando la capacidad crítica de sus alumnos.

Por eso, y en pleno debate sobre el presunto adoctrinamiento en las escuelas de la región vecina, AMES rubrica un pormenorizado informe en el que desgrana las falsedades y las medias verdades que se imparten en la asignatura de Conocimiento del Medio, en los cursos de 5º y 6º de Primaria. El estudio, que se extiende a lo largo de medio centenar de páginas, aborda siete editoriales con sede en Cataluña y otras tres radicadas en Madrid.

Aragón, debido a su papel histórico y de vecindad, juega un papel de cierta relevancia dentro de los embustes que encuentran acomodo en los materiales didácticos. En el conjunto de la clasificación sobre manipulación que ha elaborado el sindicato de docentes, el libro de 6º de Primaria de la editorial La Galera se lleva la palma: “Se dice que la ley principal de Cataluña es el Estatuto de Autonomía. No se dice ni se da a entender que la ley principal de Cataluña es la Constitución Española y, solo en segundo lugar, lo es el Estatuto”. Dos páginas después se indica que tanto el País Vasco como Cataluña “se sienten naciones” para, a renglón seguido, introducir la idea falsa de la “Corona cataloaragonesa”, obviando la condición de conde de Ramón Berenguer IV frente a la de princesa de Petronila y desfigurando la Corona de Aragón.

La mentira no se detiene ahí. En la página siguiente, al abordar el Compromiso de Caspe, “se dice que tres representantes de cada reino de la corona catalanoaragonesa -Cataluña, Valencia y Aragón- se reunieron” en la localidad caspolina. “Esto es incorrecto, ya que Cataluña nunca fue un reino", recuerda el sindicato de maestros, en alusión a su pertenencia a la Corona de Aragón. "Es evidente lo tendencioso de esa denominación, ya que pretende hacer creer que anteriormente Cataluña había sido un reino independiente”, puntualizan. Las tierras catalanas estuvieron presentes como el Principado que conformaban.

Otro punto que se aborda es el de que "se presenta la Guerra de Sucesión como algo que hubiera afectado sólo a la 'corona catalanoaragonesa', cuando la realidad es que fue la consecuencia de un conflicto de ámbito español e internacional”.

La Editorial Santillana, en su ‘Coneixement del medi’ de sexto de Primaria, no se queda atrás a la hora de recurrir al uso del término ‘catalanoaragonesa’: “Con ello se introduce el concepto de que Cataluña fue en el pasado un reino único y más grande, con una única corona, en igualdad jerárquica con Castilla, que sí era corona”, añaden en el informe.

Versiones diferentes por autonomías

Llama la atención cómo el relato es diferente en otras comunidades que emplean los mismos manuales. “Se ha observado que una misma editorial puede hacer, para la misma asignatura, un libro ideológicamente neutral en una autonomía y, a la vez, otro con mucha carga ideológica partidista en otra”.

El libro de sexto de Primaria de Vicens Vives es otro de los que cae en la ambigüedad al explicar los Decretos de Nueva Planta. Se habla de la introducción de “un nuevo impuesto, el catastro, sobre las propiedades y las rentas de todos los habitantes de Cataluña” y de la “imposición del castellano como idioma oficial único”. Todo esto, argumentan desde AMES, es “una simplificación exagerada y descontextualizada”, y recuerdan que “el catastro aspiraba a ser un impuesto único semejante al que se aplicaba en Aragón y Valencia (en esos territorios existía pero tenía otro nombre: el Equivalente valenciano, la Talla General mallorquina y la Contribución Única aragonesa) y que igualaba las cargas fiscales con las de Castilla”.

AMES abunda en los errores: “Al referirse a Cataluña se habla de sus símbolos, es decir, se habla de la bandera, del himno, del escudo y de la fiesta nacional de Cataluña. Lo mismo se hace cuando se habla de Europa, en la página 180. En cambio, cuando se habla de España no se hace ninguna referencia a sus símbolos, es como si fuera una entidad que carece de bandera, himno, escudo y fiesta nacional. Así, se dificulta, primero, que el niño pueda enterarse de que España realmente existe y, segundo, y sobre todo, que se despierte en él un sentido de identidad española.

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