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Aragón

Jasa: ¡viva el bovino!

La veterinaria Olga Zúñiga y su marido, el ganadero Javier Miranda, se multiplican desde Jasa en el trabajo con los animales; ella, además, se ha puesto una casa rural.

Olga Zúñiga atiende a las vacas en una explotación situada en las inmediaciones de Jasa.
Olga Zúñiga atiende a las vacas en una explotación situada en las inmediaciones de Jasa.
Laura Uranga

Cuando Olga Zúñiga empezó a pensar en Jasa como un hogar muy plausible, las preguntas se agolparon en su cabeza. Las respuestas llegaron con nitidez; aquí las tenía altas y claras. "Vine de fiestas varios años desde Zaragoza –recuerda Olga– porque una amiga mía tenía casa aquí. Empecé a salir con un chico de Jasa, Javier Miranda, de familia ganadera; pasó el tiempo, valoramos muchas posibilidades y finalmente me vine a probar. Él también estaba dispuesto a bajarse a Zaragoza, pero en su caso el cambio era más duro. Yo estaba de becaria en la Universidad, vi que el cambio iba a ser bueno... y aquí estoy, desde hace quince años".

Olga comenzó trabajando con ovejas en la Asociación de Defensa Sanitaria de Jaca durante los meses de primavera, coincidiendo con la campaña de las vacunaciones. Es una asociación ganadera que contrata veterinarios para situaciones concretas. "Cuando me quedé embarazada de mi primer hijo, dejé ese trabajo; entonces quedó una plaza libre en el saneamiento de las vacas... y ya llevo ocho campañas completas. Tiene sus pros y sus contras: soy autónoma, algo que ya tiene pros y contras de por sí, y tareas como la del saneamiento renuevan las contratas anualmente. Tengo una sociedad civil con otra compañera, nos presentamos cada año y solemos ocuparnos de media provincia de Huesca. Yo hago más Jaca, Sabiñánigo y valle de Broto, y ella la zona inferior".

Jasa: ¡Viva el Bovino!

Todo el ganado debe tener hecho el sangrado para la prueba de la brucelosis al menos una vez al año, y la prueba de la tuberculosis se hace con la misma frecuencia. "Estamos todo el año, pero las épocas fuertes para mí son el primer semestre, porque las vacas de monte salen en junio y tienen que estar revisadas para entonces, y octubre y noviembre, cuando ayudo a mi compañera con vacas lecheras en el llano".

Olga viaja mucho por trabajo y su marido no para, siempre atendiendo con la explotación ganadera. Cuentan con el apoyo de una vecina de Jasa para las contingencias cotidianas de sus hijos, desde despertarlos y llevarlos desayunados al colegio a darles de comer, cuando Olga no ha podido retornar al mediodía; Javier da el callo por la tarde en casa. Olga, por cierto, es la secretaria de la Asociación Cultural Amigos de Jasa, especialmente activa en agosto con conciertos, charlas e iniciativas destinadas a los pequeños.

Noelia Frutos, secretaria del Ayuntamiento, es una de las mejores amigas de Olga. "Vino a Jasa para optar a la plaza y conoció al que hoy es su pareja, un ganadero de ovejas de Aragüés, y tienen dos niños", señala su amiga.

Tranquilidad, divino tesoro

Es una cantinela muy escuchada en los pueblos de Aragón, sobre todo si están rodeados de paisajes idílicos (es el caso de Jasa) pero Olga suena sincera cuando la entona. De hecho, le brillan los ojos. "Lo mejor de este pueblo es la tranquilidad que transmite, y la propia gente. Cuando apetece un poco de asfalto, siempre se puede ir a Jaca o, en mi caso, a Zaragoza a ver a la familia, con los niños; está a dos horas, y me gusta conducir. Mi marido, con las vacas, está más atado".

En la escuela de Jasa hay seis niños. Sus padres deben multiplicarse en actividades extraescolares para llenar la cuota de socialización que demandan los propios chavales, punto esencial para Olga. "Es necesario que se relacionen con más niños. Yo llevo al mayor a Jaca dos tardes a baloncesto, y el pequeño ha empezado este año con fútbol en Hecho, donde hay bastantes extraescolares para ellos. Es bueno que se abran un poco. Aquí tenemos médico y pan dos días a la semana, lo traen de Puente la Reina, y alojamientos rurales; por cierto, acaban de aprobarme el mío, espero a todo el mundo en Casa Olga. El pescado, la carne y verdura lo traen desde Sabiñánigo una vez a la semana, aunque para cosas puntuales hay tienda en Aragüés, está Hecho con urgencias veinticuatro horas y Jaca con todos los servicios, claro".

LOS IMPRESCINDIBLES

La Asunción

La iglesia parroquial (en la imagen, su torre) tiene un origen medieval: nave central y arcos de bóveda de cañón sobre gruesos pilares. En el siglo XVI se dividió la nave en cuatro tramos cubiertos con bóveda de crucería estrellada.

Joaquín Gil Berges

El prestigioso abogado nacido en Jasa en 1834, se formó en Jaca y Zaragoza. Además de consagrarse como foralista, fue ministro de Justicia, de Fomento y de Ultramar durante la I República española. Murió en 1920.

Sendero botánico

En los últimos años se ha recuperado el gusto por transitar el sendero de alto interés botánico que conecta Jasa con la vecina Aragüés del Puerto; en primavera es un auténtica explosión de colorido en kilómetro y medio.

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