Despliega el menú
Aragón

El chantaje sexual en internet o 'sextorsión' motivó 74 denuncias en 2016

Las víctimas son grabadas sin saberlo practicando sexo virtual mientras en la pantalla se proyecta un vídeo. Los delincuentes piden dinero para impedir su difusión.

Los estafadores incitan a su víctima a mantener videollamadas de alto contenido erótico.
Los estafadores incitan a su víctima a mantener videollamadas de alto contenido erótico.

Todo parecía ir sobre ruedas para Sergio (seudónimo), un joven zaragozano que, tras entablar conversación con una chica a través de una conocida aplicación de móvil para solteros, conectó e intimó con ella en lo que parecía una clara conquista amorosa. Pero el plan se torció al cabo de un rato y Sergio terminó la noche en la comisaría de Policía, donde puso una denuncia por un claro caso de chantaje sexual en internet, una práctica conocida como ‘sextorsión’. El suceso tuvo lugar hace algo más de un mes y el susto aún le dura en el cuerpo.

Entre enero y diciembre del año pasado se presentaron en Aragón un total de 74 denuncias por ‘sextorsión’ ante la Policía Nacional y la Guardia Civil. Hubo más casos, pero no siempre se denuncia, ya sea por la vergüenza que sienten las víctimas o porque algunas de estas -muy pocas- acceden a la transacción económica para evitar el mal trago con el que se les chantajea: hacer llegar sus imágenes sexuales a familiares, amigos y conocidos.

El caso de Sergio es de manual: “Después de charlar a través de la ‘app’, la supuesta chica me propuso mantener una conversación subida de tono por medio de ‘Skype’ (un servicio de videollamada al que se accede con la dirección de mail personal o la cuenta de Facebook). A través de la pantalla se veía a la chica en una actitud sexual y, de vez en cuando, se acercaba al teclado para escribir”.

De lo que se dio cuenta más tarde es que, en realidad, se trataba de una grabación y que los mensajes que recibía estaban siendo tecleados por otra persona que le seguía el hilo de la conversación con total normalidad. Mientras, el joven, expuesto a la webcam de su ordenador, estaba siendo grabado en una situación íntima y sus imágenes llegaban a manos de un desconocido.

“Pasados unos minutos se cortó la conexión de vídeo y empecé a recibir mensajes con capturas de pantalla de mi perfil de Facebook, de mis contactos… también un corte del vídeo que me habían grabado y una imagen de la grabación subiéndose supuestamente a Youtube...”, apunta el joven, quien entonces cayó en la cuenta de que su mail y sus redes sociales estaban asociados a la cuenta de Skype.

Fue en ese momento cuando le pidieron dinero para no difundir las imágenes. “Me dijeron que tenía que mandar, de forma inmediata, mil euros a una dirección de Costa de Marfil a través de una agencia de envíos. Ahí jugaban con la ansiedad que me habían generado en ese momento, aunque en mi caso entraron al regateo y acabaron pidiéndome 300 euros en el momento y el resto para final de mes. Me decían que luego me dejarían en paz”, cuenta el afectado, que no completó transacción alguna y acudió a las autoridades en cuanto pudo.

No ceder a la extorsión

Ceder a la extorsión es, según los consejos policiales, un error, ya que se está abriendo la puerta a que ese chantaje se prolongue en el tiempo. Lo habitual en el 99% de los casos es que ese vídeo no se acabe difundiendo por ninguna vía. Además, plataformas como Youtube o Facebook tienen la capacidad de borrar de inmediato cualquier atisbo de contenido de carácter sexual.

Las víctimas suelen ser mayores de edad y, sobre todo, hombres. Aunque un soltero es una presa más sencilla -los delincuentes pueden aprovecharse de que la persona se sienta sola y sea, por tanto, más vulnerable- el hecho de que tenga pareja multiplica las opciones de que acabe cediendo y realice el desembolso.

Ante el auge de este tipo de hechos, la Guardia Civil y la Policía Nacional recomiendan "precaución, sentido común y desconfianza" a la hora de contactar con desconocidos en las redes sociales, sobre todo si les invitan a realizar delante de la webcam actos que nunca harían en público.

Etiquetas
Comentarios