Aragón

Aragoneses por Europa: objetivo máster, ¡y gratis!

Marta, Laura, Silvia y Eduardo cuentan su experiencia como estudiantes en el extranjero y aclaran que un posgrado por menos de 50 euros es posible.

Marta Muñoz, en Utrecht (Holanda), ciudad en la que estudia un máster.
Marta Muñoz, en Utrecht (Holanda), ciudad en la que estudia un máster.
M. M.

Marta, Laura, Silvia y Eduardo no dudaron en coger un avión y continuar su formación universitaria en otros países europeos. Los cuatro jóvenes aragoneses se encuentran en diferentes zonas del continente estudiando un máster desde hace varios meses y, además, excepto la primera, lo hacen de forma prácticamente gratuita.

En octubre, Silvia Lacosta, turolense de 28 años, se mudó a Hamburgo (Alemania) para realizar un máster en Ciencias Políticas. "Había estado de Erasmus en Irlanda durante la carrera y me gustó tanto la experiencia que opté por irme otra vez; además, en esta ciudad tenía la oportunidad de aprender alemán y prácticamente gratis, porque aquí los estudiantes europeos solo pagan las tasas administrativas", anuncia.

Califica su estancia como "exigente, pero enriquecedora" y muy aconsejable. "No me arrepiento en absoluto; es indudable que estudiar fuera aumenta a un ritmo exagerado tu conocimiento sobre el mundo y tu desarrollo personal", advierte.

Algo similar opina Laura Latorre, zaragozana de 22 años, que acaba de cumplir su cuarto mes en Kufstein (Austria), después de acabar Administración y Dirección de Empresas en Zaragoza. "Empecé aquí un máster de Negocios Internacionales en octubre y lo terminaré en julio de 2018", cuenta.

Como Lacosta, optó por estudiar fuera en un intento por adentrarse en un ambiente distinto y ganar autonomía. "Durante el Erasmus que realicé en Augsburgo (Alemania), aprecié que vivir en el extranjero es una experiencia muy enriquecedora, ya que te permite entender mucho mejor otras culturas", cuenta, y señala como ventajas principales el precio de los máster.

"Además de que en Austria los posgrados de las universidades públicas cuestan unos 19 euros el semestre, aquí se pueden mejorar los idiomas, ya que en clase se suele hablar tanto inglés como alemán", dice.

A 70 kilómetros de ella, en Innsbruck (también en Austria), Eduardo Guarga (Zaragoza, 25 años) estudia desde finales de 2016 un máster en Dirección, Comunicación y Tecnología de la Información.

"Quería ampliar mi empleabilidad a cualquier país del mundo, ya que ahora las empresas no solo valoran que sepas varios idiomas, sino que también buscan a gente con motivación y experiencias que les permitan desenvolverse con agilidad en entornos empresariales cada vez más competitivos y cambiantes", explica.

Estudiar en el extranjero -advierte- es un reto constante al que el inmigrante tiene que enfrentarse a diario. "No obstante, los aspectos positivos son muchos más de los que me imaginaba cuando estaba en mi zona de confort, en Zaragoza", reflexiona.

Otros aragoneses se encuentran en países que ofertan programas con un precio similar a los establecidos en Aragón, pero que ofrecen más oportunidades laborales. Como Marta Muñoz (Jaca, 24 años), que llegó a la ciudad holandesa de Utrecht en septiembre de 2016 para cursar un máster en Derecho Internacional Público.

"Terminé la carrera de Derecho en la Universidad de Zaragoza en 2014 y, tras hacer prácticas durante 6 meses en un despacho de abogados, me di cuenta de que mi pasión eran los derechos humanos y la cooperación internacional", explica.

Fue entonces cuando se decidió a buscar un programa en el extranjero. "Me sorprendí de las oportunidades que había en Europa para estudiar algo relacionado con lo que me gustaba, pero todas las universidades exigían un título oficial de inglés nivel avanzado y, por eso, me fui a trabajar de enero a julio a Edimburgo (Escocia) para aprender el idioma y conseguirlo", apostilla.

Tras obtener el certificado, Muñoz echó solicitud a varias universidades de Londres (Inglaterra), Maastricht y Utrecht (Holanda), y le admitieron en la pública de esta última.

"No me arrepiento para nada de haber venido; aparte de que en Holanda los programas de máster son de muy buena calidad y cuestan como uno barato en España, unos 2.000 euros, la experiencia está resultando inmejorable", comenta, al tiempo que anota la posibilidad de trabajar en ese país tras concluir sus estudios.

"Aquí está La Haya, donde muchísimas organizaciones internacionales tienen su sede; y además, Bruselas, la capital de Bélgica, es una ciudad con mucho peso en este sentido y está muy cerca de aquí", señala.

¿Un máster por menos de 100 euros? En Europa es posible

Aunque en España los programas de máster públicos son caros –alcanzan los 5.000 euros en comunidades como Madrid o Cataluña- existen países en Europa donde la educación universitaria es prácticamente gratuita, de forma que los extranjeros solo tienen que encargarse de pagar el alojamiento y su manutención.

En Alemania, los estudiantes de Grado y máster tanto alemanes como de otros países de la Unión -además de Noruega y Suiza- solo tienen que pagar unas tasas administrativas que no superan los 100 euros anuales, y en Austria tienen que abonar alrededor de 20 euros semestrales para formar parte de la asociación de estudiantes.

También las universidades de Eslovenia se han sumado a esta iniciativa en un intento por atraer a estudiantes extranjeros e internacionalizar sus instituciones de educación superior. En ellas, europeos y locales están obligados a pagar unos 30 euros cada año, aunque todavía son muy pocos los programas que este pequeño país de 2 millones de habitantes ofrece en inglés.

Mayor tradición tienen los Estados del norte de Europa: Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca. Todos ellos cuentan con una amplia oferta educativa en lengua extranjera. Pero, eso sí, es mejor tener en cuenta que son países con un coste de vida muy elevado y que el dinero que no se invierte en el programa podría ir a parar a la cesta de la compra o al alquiler de un apartamento o habitación.

De hecho, según un estudio elaborado por Numbeo -la mayor empresa del mundo dedicada al análisis de datos sobre precios nacionales- que tiene como ciudad de referencia Nueva York (100 puntos), el nivel de vida noruego es bastante superior a la media (118,6 puntos) y el danés también está ligeramente por encima, con 100,6 puntos.

Algo más baratos, aunque igual de caros si el país de partida es España (65,7 puntos), resultan Finlandia (89,7 puntos) y Suecia (82,9 puntos), de forma que Alemania (76,3 puntos), Austria (76,9 puntos) y Eslovenia (65,2 puntos) se convierten en las opciones más factibles para los aragoneses o, al menos, las más económicas.

Etiquetas
Comentarios