Aragón

El soldado de los milagros recibe el homenaje de sus paisanos

La Casa de Aragón en Melilla se suma a la ofrenda de sus familiares al atecano Benito López.

De izquierda a derecha, José Benito y su esposa y Jesús Candil y su esposa, en el cementerio de Melilla el pasado día 1.
De izquierda a derecha, José Benito y su esposa y Jesús Candil y su esposa, en el cementerio de Melilla el pasado día 1.
Casa de Aragón en Melilla

Los ciudadanos melillenses siguen depositando flores sobre la tumba del aragonés Benito López Franco, más conocido como "el soldado de los milagros". La leyenda del hermano Benito continúa presente, aunque han pasado 65 años desde que falleció durante su estancia en el servicio militar en Melilla.

En esta ocasión, con motivo de Todos los Santos, varios familiares de Benito López, encabezados por su hermano José acudieron desde su localidad natal, Cetina, y desde Tarragona hasta el cementerio de la Purísima Concepción de Melilla para visitar la sepultura.  

La Casa de Aragón en Melilla, con su presidente Jesús Cantil al frente, se sumó el pasado 1 de noviembre al homenaje organizando una ofrenda floral junto a sus familiares. Cantil destaca el especial hermanamiento surgido a lo largo de las

décadas entre dos tierras tan distantes, así como el deseo de la Casa de Aragón de sumarse a esta ofrenda.  

Aunque la historia es aún hoy confusa, se refiere al suceso acaecido el 17 de enero de 1950, cuando el joven aragonés apareció muerto en los aseos del botiquín del cuartel.

Su cuerpo fue retirado medio en secreto y enterrado sin sepultura cristiana al considerarse que el suicidio había sido la causa de su muerte (un extremo que es negado por muchos), aunque sus compañeros colocaron una cruz en su sepultura.

Desde ese momento, su tumba empezó a recibir flores y al soldado se le atribuyó la capacidad de hacer milagros . Hoy en día, la tumba sigue siendo muy visitada, y es raro el día en el que no cuenta con flores frescas traídas por algún devoto.

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