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Aragón

Los pueblos mantienen la inquietud por los actos taurinos y piden máxima cautela

Ayuntamientos con amplia tradición taurina recuerdan que una vez cumplidos todos los requisitos de seguridad son los propios corredores los que asumen el riesgo en los encierros.

Espectáculo taurino en Ólvega, en una imagen de archivo.
Espectáculo taurino en Ólvega, en una imagen de archivo.
Luis Ángel Tejedor

Los municipios que organizan festejos taurinos populares apelan a la propia responsabilidad de los participantes para minimizar los riesgos ya de por sí elevados que representan estas actividades. Medirse en una calle o en un ruedo a un toro o a una vaquilla no es un juego, coinciden. "Hablamos de reses bravas", recuerdan. Los Ayuntamientos de Ólvega, Ágreda y Arcos de Jalón, donde el pasado año se celebraron 32 de los 60 actos taurinos del conjunto de la provincia, reconocen que la organización de estos eventos siempre entraña una gran intranquilidad por el peligro que generan los animales. Frecuentes son cada año las muertes de corredores tras ser corneados o sufrir fuertes golpes. En 2015 hasta nueve personas han perdido ya la vida en estas actividades en todo el país, en una funesta estadística de la que Soria, al menos en la época más reciente, escapa. Aunque los municipios que albergan actos de estas características no están exentos de registrar incidencias. Los percances en estos pueblos "no son para nada habituales", pero ni siquiera eso reconforta. Ocasionalmente se dan traumatismos o torceduras.

Cada vez que se abre la puerta de toriles el riesgo sobrevuela el escenario y la inquietud se apodera de los organizadores, quienes se ven obligados a cumplir una "rigurosísima" normativa a nivel regional para garantizar la seguridad.

Vallado doble, seguros, prohibición de participar a menores de edad y quienes muestren un evidente estado de embriaguez, asegurar el adecuado trato a los animales, presencia en los encierros de un colaborador a pie por cada 300 metros de trayecto, reconocimiento veterinario, instalaciones médicas o ambulancia medicalizada, especialistas, sacrificio de las reses tras finalizar el festejo o ciclo de festejos, permisos técnicos y veterinarios.... Las exigencias son múltiples. En consecuencia, el desembolso económico se dispara.

Pero ni blindando todos estos condicionantes se garantiza la seguridad. El alcalde de Arcos de Jalón, Jesús Ángel Peregrina, recuerda que "cada persona que se adentra en el recorrido del encierro asume por su cuenta esta responsabilidad". La gente "mide el riesgo" que generan estos encierros y de hecho "cada vez hay menos participantes". Peregrina indica que no suelen registrarse incidentes aunque recuerda que hace años el Consistorio fue demandado por un mozo que había sufrido la embestida de una vaquilla y posteriores lesiones en un hombro. La justicia falló a favor del Ayuntamiento certificando que las medidas de seguridad se cumplían y señalando al demandante como responsable de los sucedido. En este sentido, Arcos hace un llamamiento para que los corredores "midan sus posibilidades" para no exponerse a situaciones para las que no estén preparados. "Que estén atentos", "que no se despisten" y "que no pierdan nunca de vista a los animales" son otras de las recomendaciones que lanza Peregrina y que comparten sus homólogos en Ólvega y Ágreda, Gerardo Martínez y Jesús Manuel Alonso.

"Toda la persona que entra asume un riesgo", dice el alcalde olvegueño. Para minimizarlo, subraya Martínez, los Consistorios cumplen escrupulosamente la "exigente" normativa de Castilla y León, "la más restrictiva de España para garantizar el mayor grado de seguridad".

Alonso apunta que estos actos "no tienen que ser necesariamente inseguros" pero "hay que tener en cuenta que se actúa con reses bravas y por tanto cada persona que participa debe ser consciente de que tiene que asumir el contexto y la realidad de una situación de riesgo". Lo que también tienen claro estos tres ediles es que sus pueblos deben mantener los actos. Son fruto, dicen, de la tradición y la idiosincracia de sus gentes.

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