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Aragón

3.000 piezas que son historia

Una familia de Sena abre un museo con objetos dedicado a los oficios antiguos en una vivienda restaurada donde antes hubo una herrería y una fonda.

Alejandro Campoy en la habitación que recrea una antigua barbería.
Alejandro Campoy en la habitación que recrea una antigua barbería.
patricia puértolas

De familia de albañiles y barberos, Alejandro Campoy, de Sena, ha conseguido materializar un sueño: abrir un museo de oficios antiguos de los Monegros. El lugar elegido, con más de 3.000 piezas, es una vivienda, que fue herrería y fonda. La casa, que él ha restaurado, perteneció a sus tíos, Florentín Nogués y Felisa Inglán.

Dentro de la exposición, aparecen piezas y utensilios de más de una docena de oficios antiguos así como todo tipo de enseres domésticos. Según explica, la colección fue iniciada por su padre, Pedro Campoy. Además de visitar decenas de anticuarios, ha estado en los graneros y pajares de algunas de las casas más antiguas de los Monegros. Durante años, padre e hijo han restaurado con esmero cada una de las piezas.

Del conjunto, Campoy destaca las relacionados con su propia familia, dedicada durante varias generaciones a la albañilería y la barbería. Se recrea una antigua barbería, con la silla utilizada por los clientes y todo tipo de objetos, entre ellos, brochas, tijeras, lociones o pulverizadores. En la pared, reza el anuncio de una barbería local de 1930, en la que un cliente podía afeitarse dos veces por semana y cortarse el pelo una vez al mes por 15 pesetas al año. La oferta incluía la extracción de muelas.

En la sección dedicada a la albañilería, figuran antiguos niveles, paletas, rejuntadores, escuadras e, incluso, baldosas antiguas. A estos dos oficios, se unen muchos otros compuestos por decenas de piezas. De hecho, un recorrido por la vivienda permite conocer el trabajo de herreros, carpinteros, panaderos, sastres, matachines, agricultores, pastores, zapateros, restauradores de carros, apicultores o bodegueros.

De igual modo, hay piezas que hablan de la historia de la localidad e, incluso, de poblaciones cercanas. Así, por ejemplo, figura el armario vajillero del primer Casino de Sariñena o la primera bicicleta que llegó a Sena, una Splendide París del año 1920, que "fue adquirida por mi bisabuelo, Salvador Ríos", explica orgulloso Campoy. El museo, que cuenta con su propia página web, puede visitarse los sábado, domingos y festivos de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 19.00. La entrada tendrá un precio de 4 euros.

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