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Jubilaciones Forzosas

Al menos 140 médicos no han podido volver al Salud tras disfrutar de sus vacaciones

Los facultativos han visto rechazados sus recursos para seguir ejerciendo más allá de los 65 años. Denuncian que sus bajas se están cubriendo con contratos temporales.

Casi 600 doctores dejarán su trabajo obligados.
La jubilación forzosa de médicos afectará a 44 jefes de servicio y a 76 de sección
O. DUCH

Un mínimo de 140 médicos mayores de 65 años, que querían seguir ejerciendo en el servicio público aragonés, han salido ya de los hospitales y centros del Salud después de que se les denegara definitivamente sus alegaciones. Este número, ofrecido por el Sindicato de Médicos de Aragón (CESM), supera ampliamente las 88 salidas que la DGA había planificado para este año en el plan de reordenación de recursos humanos, confirmando lo que, para el colectivo, significa "un ERE encubierto y que va en aumento".

Desde el sindicato se denuncia que el proceso de jubilación forzosa ha continuado "indiscriminadamente" después de que las primeras notificaciones fueran emitidas al principio de verano. Entonces, un centenar de médicos afectados -200 según la plataforma de Médicos Indignados- presentaron una primera reclamación que fue denegada "de forma sistemática" por la dirección de los centros, al que continuó un recurso de alzada que también ha obtenido una respuesta negativa.

Así, a comienzos de septiembre al menos 140 médicos han pasado a ser jubilados en contra de su voluntad, una cifra que desde el Sindicato de Médicos se estima que podría ser superior ya que solo manejan los casos de los facultativos adscritos a sus organizaciones. Según afirma Lorenzo Arracó, secretario general de CESM Aragón, "estas salidas confirman que lo que se avisó a comienzo de verano no era alarmismo gratuito", asegurando que muchos de los afectados han comunicado al sindicato que su salida, "imprevista y poco planificada", ha dejado a muchos pacientes citados sin un profesional que les atienda.

El plan de reordenación de la DGA planteaba en un principio que a lo largo de este año dejaran su puesto un máximo de 88 médicos, en lo que sería la primera fase de un proceso que en 2017 habrá afectado a un total de 581 doctores. Dado que en el primer año del plan la DGA ha sobrepasado el número fijado, los médicos temen ahora que las jubilaciones forzosas vayan a más durante 2014 y 2015, cuando un mayor número de facultativos cruzarán la línea de los 65 años. "Es preocupante porque no se han detenido después de las vacaciones, cada día tenemos un goteo de nuevos afectados que reciben la carta en la que se le informa de su situación nada más cumplir los 65", explica Arracó.

Actualmente los médicos afectados están iniciando de forma individual procesos contencioso administrativos contra la DGA después de que la petición conjunta de paralización de las llamadas jubilaciones forzosas realizada por los sindicatos fuera desestimada.

El Miguel Servet pierde tirón entre los galenos

En total, de 140 jubilados, más de 100 eran especialistas en su área, ocupando puestos de jefes de sección o servicio, unos cargos "de responsabilidad" que según CESM aún no han sido repuestos definitivamente, ocupándose muchas de las bajas con contrataciones temporales que están contribuyendo a la pérdida de calidad asistencial.

"No hemos obtenido ninguna respuesta de la Administración acerca de cómo se van a sustituir estas bajas o cómo se va a reorganizar el servicio, lo que sí sabemos es que la temporalidad de los contratos que se están ofreciendo han conseguido que muchos médicos estén valorando cualquier opción en la sanidad privada antes de acudir a la pública", explica Lorenzo Arracó, que señala también que el Miguel Servet, uno de los destinos preferidos por los médicos, está perdiendo atractivo entre los nuevos doctores mientras que la reposición de los jubilados en hospitales 'jóvenes', como el de Teruel, se está llevando a cabo con contratos mensuales.

Desde la DGA se ha negado en reiteradas ocasiones que la jubilación de estos profesionales haya traído consigo una pérdida de la calidad asistencial, afirmando que todas las bajas han sido estudiadas. Además, el Departamento ha recibido una dotación de 2,6 millones procedentes del Plan Impulso para aligerar las listas de espera de los servicios de traumatología, cirugía general o digestivo con la contratación de nuevos médicos que empiecen a operar por las tardes.

A la espera de los 'médicos eméritos'

Según adelantó HERALDO, el Departamento de Sanidad está trabajando también en la creación de una nueva fórmula para rescatar a parte de los jubilados forzosos. Bajo el cargo de médico emérito, estos doctores seguirían manteniendo un lazo con la disciplina para "facilitar el proceso de adaptación" y serían designados en base a sus méritos y su labor de investigación.

Sin embargo, esta nueva medida ha sido calificada por el colectivo como "una marcha atrás ilógica", ya que a los afectados ya se les ha denegado en primera instancia una memoria en la que exponían su valor para seguir formando parte de la plantilla del Salud. Ese es el caso de Mercedes Gracia, especialista en infecciosos del Clínico que trataba antes del verano a una quincena de niños infectados con VIH y que recibió la negativa de la administración a continuar con su labor el pasado 15 de agosto. "No entiendo lo que se nos plantea ahora ni cómo no se pudo llevar esta situación de otro modo antes el verano", explica la doctora, que asegura que "como muchos de sus compañeros" se ha sentido "maltratada por la poca consideración con la que se ha llevado su salida".

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