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Medio ambiente

Aragón ya controla sus plagas mediante endoterapia

Este tratamiento para la conservación de las zonas verdes en espacios urbanos será de obligado cumplimiento en España en dos meses.

Tratamiento con endoterapia a un árbol de Monzón
endoterapia
HERALDO.ES

Inyecciones para los árboles. Así podría definirse la endoterapia, un tratamiento que introduce en la savia del árbol los fitosanitarios –sustancias destinadas a prevenir o destruir insectos y plagas-- para salvaguardar la salud de estos vegetales.

Esta técnica será de obligado cumplimiento a partir del mes de junio en toda Europa cuando entre en vigor la Directiva 2009/128/CE del Parlamento Europeo por la que se establece el marco de la actuación comunitaria para conseguir un uso sostenible de los plaguicidas. Esta legislación pretende reducir las fumigaciones que pueden “causar efectos negativos significativos en la salud humana y el medio ambiente, sobre todo por la deriva de la pulveración”, recoge la directiva.

Por ello, para reducir la utilización indiscriminada de la fumigación, la endoterapia surge como la alternativa ideal para alcanzar los objetivos medioambientales.

En este sentido, Aragón ya ha probado los beneficiosos efectos de este tratamiento, sobre todo, en zonas urbanas. “Existen cerca de 50 municipios en los que ya hemos aplicado las inyecciones y todavía queda extenderlo a las tres capitales de provincia”, explicó José Manuel Tornos, propietario de una de las empresas que aplican la endoterapia.

Una de estas localidades es Alagón, donde han solventado la muerte prematura del arbolado. “Lo que pasaba antes es que los árboles se secaban con bastante anterioridad al otoño y se desconocían las razones”, recordó Ismael Ibáñez, concejal de Medio Ambiente del municipio. Para solventar esta situación, desde el consistorio se recurrió a la endoterapia, gracias a la cual se eliminó la plaga de insectos que perjudicaban al arbolado.

El principal inconveniente al que se enfrentan los municipios aragoneses recae en la presencia de sus calles de biodiversidad que no es autóctona. “Observamos que en las hojas del árbol había unos bichos diminutos apenas visibles que se desconocía su procedencia”, recordó Ibáñez. La presencia de estos insectos fue incluso molesta para algunos vecinos puesto que caían sobre las personas que estaban bajo el propio árbol. “Era una sensación molesta que producía esta especie de gusano y conseguimos eliminarlo por medio de este tratamiento”, solventó el concejal.

Un tratamiento limpio

Monzón es otra de las localidades aragonesas donde conocen los beneficiosos efectos de la endoterapia. En el año 2009, el consistorio autorizó la aplicación de esta novedosa técnica para acabar con las plagas comunes que afectaban al arbolado. “Había zonas en las que los árboles estaban muy cercanos a las viviendas y nos sugirieron la endoterapia para no molestar a la gente con los sistemas tradicionales de fumigación”, repasó Miguel Aso, por aquel entonces concejal de Medio Ambiente del municipio.

Este es precisamente uno de los principales objetivos que alcanza la endoterapia: eliminar la afección de los fitosanitarios sobre la salud y el medio ambiente.

“Con los nebulizadores era necesario hacerlo por la noche para evitar riesgo a las personas y en los árboles de gran tamaño era mucho más complejo”, explicó Aso.

En el apartado económico se encuentra la otra ventaja de la endoterapia ya que, como explica Tornos: “El tratamiento se hace más específico y realmente cuesta una tercera parte de lo que se tendría que invertir con otras técnicas”, valoró. En este sentido, este sistema permite que se reduzcan hasta un 70% el número de aplicaciones necesarias al año.

Aplicación en masas forestales

El auge de este tratamiento, alcanzado a raíz de la Directiva del Parlamento Europeo, centra por el momento su uso en zonas urbanas y jardines privados. A este respecto, el cuidado y protección de las grandes masas forestales presenta ciertas complejidades para su aplicación.

“En las áreas forestales de gran extensión es mucho más económica y efectiva la fumigación aérea”, repasó Raúl de la Calle, secretario general del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales de España. Sin embargo, de la Calle avaló la utilización de las inyecciones en el espacio urbano porque suponen una mayor “efectividad” en zonas concretas y delimitadas, puesto que las inyecciones sistemáticas “son trasladadas a las partes afectadas”.

Además, el secretario general aludió al interés que esta técnica puede generar en las grandes ciudades y espacios protegidos. “No cabe duda de que este tipo de tratamiento es interesante para aquellos árboles que puedan tener un valor por su tamaño o tradición, por ejemplo, el árbol de Guernica”, ejemplificó.

Continua investigación

Desde finales de la década de los 90 se han estado realizado numerosas investigaciones para el desarrollo de esta técnica. De hecho, a principios de esa misma década el Gobierno de Aragón aplicó fungicidas en determinadas áreas mediante estas inyecciones. “La grafiosis del olmo fue tratada mediante la endoterapia de fungicidas a finales de los 80 y principios de los 90”, recordó Enrique Martín, decano del Colegio de Forestales en Aragón.

Además, esta institución celebrará del 21 al 25 de mayo en Madrid, unos cursos para dar a conocer los fundamentos y las prácticas de estos tratamientos.

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