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GEOCACHING

Buscatesoros de andar por casa

En Aragón existen unos 60 equipos de jugadores que practican este deporte de aventura consistente en descubrir mediante GPS recipientes de plástico que pueden contener desde una hoja de visitas, hasta objetos de valor o dinero.

Varios 'geoachers' residentes en Zaragoza anotan su nombre en el libro de visitas del tesoro.
Buscatesoros de andar por casa
ASIER ALCORTA

«¡Muggles, muggles!», advierten los 'geocachers' cuando se topan con gente corriente en su trayecto. Acto seguido, para salvaguardar su secreto, comienzan a fotografiarse como si fueran turistas o fingen que se les ha desatado un cordón de la zapatilla. Sin embargo, no son simples excursionistas ni fanáticos de Harry Potter. Son buscadores de tesoros o jugadores de 'geocaching', un deporte de aventura creado en Estados Unidos en el 2000 en el que sus aficionados esconden y descubren recipientes que pueden contener desde una hoja de visitas donde firmar y anotar la fecha del hallazgo, hasta objetos de valor o dinero en efectivo (muy poco frecuente). Sin embargo, casi siempre se guardan objetos que gusten a los niños, como muñecos de plástico o lápices de colores. Las personas ajenas al juego se llaman 'muggles' o 'geomuggles', vocablo extraído de las novelas de Harry Potter, donde se utiliza para identificar a quienes no tienen poderes mágicos. En cuanto un 'geocacher' tropieza con ellos, debe avisar al resto del equipo -cada familia suele constituir un equipo, aunque también hay quien juega solo- y empezar a disimular. De lo contrario, podrían llamar su atención, desvelarles el escondite que rastrean y provocar una 'expoliación' -así denominan la destrucción o desaparición de un tesoro-.

Para llegar hasta el recipiente, también llamado 'cache', es necesario registrarse en su página web. Desde este sitio web, los usuarios reciben gratuitamente las coordenadas y pistas que les conducirán hasta el escondrijo. Con esta información, un GPS y ropa cómoda, está todo dispuesto para lanzarse a la aventura. Los 'geocachers' también ocultan sus propios tesoros pero es obligatorio que los coloquen cerca de su domicilio para ir revisando que permanecen en el escondite y se encuentran en buenas condiciones.

Jesús Carreras, más conocido como Candelas, alias que utiliza en internet, se aficionó al juego hace seis años, cuando apenas se practicaba en Aragón. Este zaragozano ya ha colocado más de más de 50 'caches' cerca de su domicilio distribuidos entre la capital y las proximidades de Daroca, municipio que visita con frecuencia. Asegura que en la actualidad existen más de 400 tesoros escondidos en Aragón y en torno a 60 equipos de 'geocachers' en la Comunidad Autónoma.

Un 'geocacher' madrileño compañero de Carreras, Elías Iruela, califica el juego entre risas y sin tapujos: «Friqui, sí, la palabra es friqui, totalmente. Tenemos hasta una presentación de Power Point». A su mujer y compañera de equipo, Mercedes Rodríguez, tampoco le importa la opinión del resto. De hecho, según relata, sentirse 'diferente' es una de las claves del 'geocaching': «Es alucinante saber que hay por ahí cosas escondidas y que solo tú puedes encontrarlas». De pequeña, Rodríguez jugaba con sus amigas a buscar monedas y pinzas por detrás de las casas del barrio. «Cuando me enteré de que existía el 'geocaching' dije: ¡Pero si es mi juego! Lo han hecho para mí», manifiesta. Ahora, después de tres años de experiencia, insiste en que lo que más le gusta es «el reto que supone» y no el tesoro en sí mismo. Por eso prefiere los 'microcaches', aquellos tesoros más pequeños y difíciles de encontrar.

Los caches pueden estar escondidos en la ciudad -dentro y fuera de edificios-, en el campo, la montaña e incluso en el mar. No todos tienen la misma dificultad, los hay incluso de cinco estrellas, los cuales requieren, por ejemplo, practicar submarinismo o escalada con piolet. También existen distintos tipos de tesoros según los pasos a seguir para descubrirlos. Carreras explica que «se distinguen básicamente el 'cache' estándar, en el que las coordenadas te llevan directamente al lugar del tesoro; el 'multicache', en el que te conducen hasta un lugar donde encuentras una pista que permite adivinar la siguiente localización y así sucesivamente; y el 'mistery', que te dirige hasta un sitio donde hallas una pista muy difícil que te hace pensar bastante».

Otra forma de hacer turismo

Carreras resalta que este juego «permite visitar lugares que nunca descubrirías por ti mismo». Muchas veces, la búsqueda del 'cache' obliga a recorrer parajes asombrosos, desconocidos y poco turísticos. Por ello, este deporte de aventura es parte inseparable de las vacaciones de Carreras, Iruela o Rodríguez. «Una vez me costó diez horas llegar de Zaragoza a Madrid porque fui parando por un montón de sitios donde había tesoros», desvela Rodríguez. Esta semana, el 'Iruela3 Team', integrado por Rodríguez, su marido y su hijo, viajó a las Islas Canarias de vacaciones pero no quisieron contratar guías turísticos para conocer el Teide. Como buenos aventureros, aún les quedan muchos tesoros por descubrir.

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