
Zaforsa celebra 50 años de pasión e innovación al servicio de las empresas
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Zaforsa, empresa especializada en impresión, diseño gráfico y comunicación visual, celebra este 2025 su 50 aniversario, todo un hito para un sector que, en los últimos años, ha enfrentado grandes cambios y ha tenido que adaptarse a las nuevas tecnologías. Asimismo, el año que viene, la empresa Sistemas de Impresión, que comparte propietarios y objetivos con Zaforsa, cumplirá 30 años de recorrido. Un camino marcado por el éxito en el que la pasión por el papel y la comunicación, la capacidad de adaptación y la apuesta por la calidad han sido los protagonistas.
Pasión e innovación
La empresa Zaragozana de Formularios, S.A. (Zaforsa), nació el 2 de octubre de 1975 en el seno de una familia impresora que, viendo la informatización como una oportunidad, decidió participar activamente en el proceso de mecanización de las empresas y contribuir a la modernización del país. En un entorno de grandes oportunidades, su participación fue clave en la producción de papel pautado y documentos de seguridad para bancos y cajas de ahorros, ocupando como empresa aragonesa uno de los primeros puestos en el ranking nacional.
Así, el nacimiento de Zaforsa supuso un nuevo modelo de negocio que, lejos de las máquinas impresoras tradicionales, apostaba por rotativas que ofrecían un servicio nuevo y diferencial a las empresas. Su fundador, Armando Lorente, fue un visionario que, con su experiencia y conocimientos, comenzó a escribir una historia que hoy continúa escribiendo la segunda generación.

A lo largo de su trayectoria, la empresa ha sabido diferenciarse guiándose por, como reza su eslogan desde hace más de 20 años, su "pasión por lo que hacemos". Así, esta pasión se traduce en la ilusión con la que abordan cada proyecto, centrándose en el valor de las personas, tanto del equipo interno como de los clientes y proveedores, y buscando la mayor personalización en cada uno de sus trabajos.
Del mismo modo, la calidad y la innovación son otros de sus valores diferenciales; una calidad que certifica su marcada apuesta por la seguridad y salud de sus empleados, así como por la sostenibilidad y compromiso medioambiental, y una innovación grabada en su ADN desde sus inicios, que se concreta en su voluntad de anticipación al cambio para ofrecer a los clientes soluciones adaptadas a su entorno. Todo ello sin olvidar su principal distintivo: el carácter familiar de la empresa que pone a las personas en el centro y apuesta por el trabajo en equipo, buscando la implicación y el reconocimiento de todas las personas que forman parte de Zaforsa.
Adaptación tecnológica
Por supuesto, a lo largo de estos 50 años ha habido cambios importantes, no solo a nivel de infraestructuras sino también en equipos de impresión y en talento, y es que, desde sus orígenes, Zaforsa ha estado muy unida al desarrollo de las empresas mediante la aplicación de la tecnología. De hecho, uno de sus mayores hitos, además de su propio nacimiento y su trayectoria hasta nuestros días, es su apuesta por la digitalización en el proceso productivo para satisfacer las necesidades reales de las empresas. Si hace medio siglo era el papel pautado, hoy es la inserción de RFID o la personalización en estado puro, con la tecnología digital como principal aliada.
Pero si algo demuestra el éxito que la empresa mantiene en el mercado a día de hoy es su crecimiento en estos últimos años, en los que se ha triplicado la superficie productiva y se han incorporado nuevas rotativas de flexo, equipos digitales y de inserción de radiofrecuencia. Además, no solo han crecido en plantilla y han llevado a cabo una sucesión generacional con éxito, sino que también han logrado una mayor presencia femenina en los talleres.
Sin duda, todo motivos de celebración para Zaforsa, que conmemorará su 50 aniversario con un almuerzo al que están invitadas todas las personas que han contribuido al éxito de la empresa durante su recorrido, tanto los empleados en activo como los que, aunque jubilados, siguen presentes en su historia.
"Tenemos claro que el cambio en el sector es imparable"
¿Cuál es la clave para mantener el éxito en el mercado tras medio siglo?
Escuchar al mercado, conocer a nuestros clientes, transformarnos conforme lo hace el sector y, sobre todo, mucha confianza. Para nosotros hay dos conceptos clave: diversificación e innovación que, sumados a la confianza, nos hacen esforzarnos al máximo y dar respuesta a las necesidades que se nos plantean, aunque sean campos nuevos. Nos encantan los retos; de hecho, nuestra cultura de empresa es la de estar siempre en vanguardia con las nuevas tecnologías, así como estar informados de los cambios del mercado para poder anticiparnos a ellos.

Además, como empresa aragonesa siempre hemos tenido una importante proyección en España, apostando desde el inicio por delegaciones en Madrid y Barcelona para luego crecer hacia la Comunidad Valenciana y el norte de España. Todo ello ha hecho posible que tengamos una amplia cartera comercial que nos permite seguir aprendiendo y nos impulsa a ser cada día un poco mejores.
¿Qué dificultades habéis encontrado en el camino?
Muchas, porque los propios cambios implican dificultades. En cuanto al cambio generacional, se ha producido en todos los niveles de la compañía, desde producción hasta comercial, pasando por dirección general, donde ahora somos Jesús Glaria y yo quienes hemos cogido el testigo a Armando Lorente. Y contamos con un equipo magnífico, donde Conchita Lorente, en dirección de personal, y Eduardo Gracia, en dirección de finanzas, constituyen un apoyo necesario y valioso.
Pero sin duda los cambios tecnológicos han sido la gran dificultad. Pasamos de las rotativas convencionales en 1975 a nuevos servicios y productos en 1995, con la amenaza de la desaparición del papel continuo y la aparición de la hoja con impresoras láser. Fueron los primeros inicios de la digitalización y la aparición de internet. Actualmente, la impresión digital afronta el reto de una mayor productividad, para lo que su compatibilización con cuerpos impresores analógicos mediante soluciones híbridas se alza como la solución óptima.
¿Cuáles son los principales retos y oportunidades que identificáis de cara al futuro?
Sin duda, el mayor reto está en la robotización y la IA, así como en su integración en los medios productivos. Pero la corresponsabilidad medioambiental también está en el punto de mira. Durante muchos años se ha considerado a nuestro sector como no sostenible y contaminante, cuando la realidad es que las artes gráficas son uno de los sectores más comprometidos con el medioambiente, porque repuebla y porque el soporte en sí mismo es biodegradable. Encontramos en ello un reto y una oportunidad para recuperar el valor de un sector que ha contribuido al desarrollo de todos.
Por otro lado, encontramos otro reto, no menos importante, en la búsqueda de perfiles más tecnológicos y digitales. Para ello será necesario un cierto reconocimiento de la sociedad para que los jóvenes vean en nuestra actividad un proyecto de vida.
Lo que tenemos claro es que el cambio es imparable.
