Espacio H

El yoga como un juego para compartir en familia

Un grupo de niños y niñas descubrieron en Espacio H el yoga en familia de la mano de Clara Diestre, entre juegos, música, movimiento, respiración y posturas como el cangrejo.

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Los asistentes disfrutaron de una sesión de Yoga en familia, donde aprendieron sobre relajación y practicaron posturas divertidas y aptas para todos.
Los asistentes disfrutaron de una sesión de Yoga en familia, donde aprendieron sobre relajación y practicaron posturas divertidas y aptas para todos.Aránzazu Navarro

En Espacio H, el yoga se convirtió por un rato en un juego de montañas, cangrejos, pájaros y lagartos. Más de una docena de niños acudieron el pasado 11 de septiembre acompañados de sus familias a una sesión de Yoga en Familia con Clara Diestre, una propuesta pensada para descubrir esta práctica desde el movimiento, la diversión y el vínculo entre pequeños y mayores.

"Lo importante es que os lo paséis bien, es una sesión muy dinámica con juegos y música", explicó Diestre al comenzar el taller. Y así fue, ya que la clase arrancó con un instrumento de juguete para aprender a controlar la respiración y sus tiempos. Después llegaron las medusas, una dinámica para soltar energía; las montañas, construidas mientras los niños perseguían círculos en el suelo, y un ejercicio para soplar plumas. El recorrido continuó con posturas de cangrejo y pájaro, y otras como el bebé feliz o el lagarto. 

Más allá de imitar posturas, cada actividad servía para acercar a los niños a conceptos básicos del yoga de una forma adaptada a su edad. Como explicó Diestre, la sesión, además de realizar una introducción al yoga, perseguía el objetivo de acercar a las familias a esta práctica, "romper el hielo" y favorecer una participación constante.

Después de juegos, música, posturas y pequeños encadenamientos, incluido el conocido saludo al sol, también se practicó la meditación y la relajación, algo esencial para encontrar el equilibrio interior en el día a día.

 La idea era plantar una semilla. "Queremos que, sobre todo, aquellos que practican el Yoga en Familia por primera vez, tanto los peques como los papás o los familiares que les acompañan, se introduzcan y conozcan el Yoga adaptado y preparado para los niños", señaló. De hecho, para la profesional esta sesión era una forma de desmontar la imagen de que hacer yoga significa estar quieto y callado. "Es muy dinámico, con música, muy divertido, con mucho movimiento", apuntó. 

Diestre conoce bien ese camino. Empezó a practicar yoga al terminar la universidad, durante una etapa de estrés. Años después, se formó como profesora y descubrió en el yoga infantil una vocación. Desde entonces trabaja con niños, adolescentes y familias: "Para mí no es un trabajo, es algo que hago con ellos y que voy a estar haciéndolo siempre que pueda".

En Espacio H, esa pasión encontró una sala llena de niños con ganas de aprender. Entre juegos y posturas, esta sesión no solo fue una hora de yoga, sino también la primera semilla para que los más pequeños descubrieran una práctica que puede ser sinónimo de diversión.

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