"Vox lleva meses insistiendo en que no se puede seguir aumentando el gasto superfluo"
Eva Torres, La portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento, Eva Torres, defiende la actuación que han llevado a cabo desde el partido durante la negociación presupuestaria, una de las principales cuestiones de tensión política durante los últimos meses.
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La negociación de los Presupuestos municipales de Zaragoza para 2026 ha sido una de las principales cuestiones de tensión política durante los últimos meses entre el PP y Vox. Eva Torres, portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento, defiende la actuación que han llevado a cabo desde el partido durante la negociación presupuestaria, analiza el grado de cumplimiento de los acuerdos alcanzados con el Partido Popular y repasa algunas de las principales críticas respecto a la gestión de la Presidencia.
El Partido Popular les acusó de retrasar la aprobación del Presupuesto del año 2026. ¿En qué sentido el informe del interventor da la razón a Vox?
Vox lleva meses insistiendo en que no se puede seguir aumentando gasto discrecional o superfluo mientras hay necesidades básicas pendientes en barrios; limpieza, seguridad, transporte, mantenimiento urbano, etc. Cuando el Interventor pide extremar el control del gasto voluntario, está avalando precisamente esa línea: primero lo obligatorio, primero los servicios esenciales y primero el dinero de los zaragozanos donde de verdad hace falta.
No estábamos dispuestos a aprobar unas cuentas sin garantías suficientes de control del gasto, reducción de gasto voluntario y reformas reales en la estructura municipal. Esta fue una de nuestras exigencias para apoyar el presupuesto junto a la de ligar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) a los niveles de contaminación evitando que sea una herramienta recaudatoria contra los vecinos. Las ZBE no son una obligación europea, son una obligación del Gobierno de Sánchez quien las impone a través de su Ley de Cambio Climático cuyos objetivos son la de coartar las libertades y discriminar a las clases trabajadoras por circular por el centro de su ciudad.
El Partido Socialista y sus socios quieren convertir el acceso al centro de las ciudades en un lujo. Frente a las políticas de Sánchez no caben las medias tintas ni las tibiezas.
¿Tiene dudas de que el PP cumpla lo pactado con Vox?
No, no tengo por qué tener dudas. La alcaldesa, Natalia Chueca, y yo pactamos el Presupuesto para el año 2026. Nosotros hemos cumplido con nuestra parte, se aprobó en la sesión plenaria del mes de febrero, la misma fecha en la que se habían aprobado los presupuestos de años anteriores. Ni siquiera se retrasó la aprobación. Piense que un incumplimiento de estas características sería un desprestigio no solo político, sino también personal.
Estamos trabajando para reducir el número de entidades dependientes del Ayuntamiento al objeto de conseguir una institución más eficaz y más eficiente, y estamos trabajando en la propuesta de modificación de la Ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones. Todo va más lento de lo que a nosotros nos gustaría y a lo que estamos acostumbrados en el sector privado.
El Partido Popular les acusó de querer bloquear a la ciudad.
Eso fue un discurso político interesado. Aunque no se hubiese aprobado, la ciudad no se hubiese paralizado porque las instituciones tienen sus mecanismos para evitarlo. Si no se aprueba un presupuesto se prorroga y luego se pueden realizar modificaciones presupuestarias que te permiten realizar tu proyecto acomodado al nivel de ingresos.
Lo que hicimos fue un ejercicio de responsabilidad. Bloquear habría sido decir no a todo sin negociar. Vox hizo lo contrario: presionó, negoció y obligó al Gobierno municipal a aceptar compromisos. Gracias a esa exigencia, el debate presupuestario no fue un trámite automático, sino una oportunidad para introducir control, rigor y prioridades. El informe del Interventor demuestra que era necesario exigir más rigor antes de aprobar más de mil millones de euros.
Vox apoyó finalmente el Presupuesto municipal de 2026. ¿Es socio del PP sin condiciones?
Todo lo contrario. Vox ha demostrado que sabe negociar, pero también sabe plantar cara. Apoyamos lo que es bueno para Zaragoza y criticamos lo que consideramos una mala gestión. Estamos para defender a los zaragozanos.
¿Qué diferencia hay entre la postura de Vox y la de otros grupos?
Otros grupos se limitan a bloquear o a hacer oposición de pancarta. Vox negocia medidas concretas, consigue partidas y fiscaliza al Gobierno. Nuestro papel es conseguir resultados.
En estas últimas semanas se les ve bastante más críticos con la gestión del PP. ¿Por qué?
Estamos siendo especialmente críticos con la nefasta gestión que se ha llevado a cabo con el Parque de Atracciones, con La Ciudad del Cine y con el Canal de Aguas Bravas. Tres proyectos sobre los que hay mucha incertidumbre y muchas preguntas sin responder.
El Parque de Atracciones está cerrado y hay más de 80 familias que llevan meses sufriendo por no saber cuál va a ser su futuro. Y todo ello siendo que una empresa argentina que ya tiene la adjudicación de esta concesión debería de haber recepcionado las instalaciones en el mes de febrero.
La Ciudad del Cine, un proyecto dónde se han invertido más de 17 millones de euros de los zaragozanos, donde las adjudicaciones tanto de la explotación de los platós a una empresa mejicana, como de la formación se adjudican directamente, sin concurrencia competitiva y sin publicidad. Y vamos a ver cómo se adjudica la restauración. Otro proyecto que no verá la luz en 2026.
El Canal de Aguas Bravas, una instalación en la que el Partido Socialista enterró 6 millones de euros y de la que todos los informes existentes hablan de grandes problemas para su puesta en marcha. El Partido Popular decide ponerla en marcha y para que a una empresa privada le salga rentable, los zaragozanos tendremos que pagar el recibo de la electricidad, el suministro del agua y el mantenimiento. Debería de estar ya en funcionamiento pero la empresa que se ha adjudicado las instalaciones no ha podido ponerlas en marcha porque ha encontrado serias deficiencias. No nos puede sorprender.
Estamos de acuerdo en convertir los fracasos en éxitos pero siempre que no sea a cargo del bolsillo del contribuyente.
La semana pasada la alcaldesa de la ciudad hacía balance de sus 3 años. ¿Qué ha aportado Vox al Ayuntamiento de Zaragoza durante este mandato?
Vox ha aportado algo muy claro: utilidad. Hemos demostrado que se puede hacer oposición responsable, negociar cuando conviene a Zaragoza y exigir cambios cuando el Gobierno municipal se acomoda o se equivoca. Nuestro trabajo se ha centrado en menos impuestos, más seguridad, apoyo a familias, autónomos y pymes, defensa de los barrios, mejora de los polígonos industriales y una administración municipal más eficiente.
Sin Vox muchas medidas no habrían salido adelante o no habrían tenido la orientación que tienen hoy. La apertura de la calle Ibón de Astún y López Saz en Miralbueno, la calle Hayendo en Vía Hispanidad, la calle Oeste en Santa Isabel, la ampliación del horario nocturno del tranvía, la comisaría del Gancho, aparcamientos compensatorios en diferentes barrios, las cámaras de seguridad, la partida específica para inversiones en barrios rurales, el acuerdo alcanzado en Parque Venecia, la vivienda... Hemos condicionado presupuestos, introducido partidas concretas y obligado al Gobierno municipal a asumir propuestas que antes no estaban en su agenda. Vox habla de problemas reales.