en colaboración con coca-cola
Virginia y Leticia: dos mañas orgullosas detrás de los días grandes de Zaragoza
Son muchos los profesionales que trabajan para que todo salga bien estos Pilares, como Virginia Torrubia, delegada comercial de Coca-Cola en Zaragoza, y Leticia Herrero, desarrolladora de Mercado de la compañía.
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

Con los nervios a flor de piel, zaragozanos y zaragozanas cuentan ya las horas para estallar en fiesta tras la lectura del pregón y el lanzamiento de los fuegos artificiales, que mañana darán comienzo oficialmente a los días grandes de El Pilar en la capital aragonesa.
Entre esas personas, se encuentran Virginia y Leticia, dos mañas que viven las fiestas desde dentro. Virginia Torrubia es delegada comercial de Coca-Cola en Zaragoza y Leticia Herrero es desarrolladora de Mercado en la compañía. Desde hace años, viven estos festejos de manera diferente, pero con la misma ilusión e intensidad de siempre.
Meses de preparativos para que nada falle
Para Coca-Cola, las fiestas arrancan mucho antes del 10 de octubre, pues se prolongan un mes los preparativos. Una vez acabado el verano, Virginia y Leticia empiezan a recorrerse la ciudad de arriba abajo para asegurarse de abastecer a todos los locales que, una vez empezados los Pilares, vivirán a un ritmo frenético con el fin de que a nadie le falte un vaso en la mano. "La verdadera cuenta atrás arranca con la vuelta al cole. Las dos semanas previas trabajamos al 150 % porque los pedidos se disparan y la coordinación tiene que ser milimétrica", cuenta Virginia.
Y es que dar respuesta a 3.500 clientes –entre bares, restaurantes y comercios locales– no es una tarea sencilla. Como explica Leticia, "la clave está en anticiparse a todo. Revisamos lo que se vendió el año anterior y calculamos el consumo de cada uno de los bares. Hay locales que pasan de pedir 50 cajas en una semana normal a necesitar 400 para los Pilares".
Mucho más que repartir refrescos
Detrás de cada bebida servida durante los Pilares, hay un despliegue enorme que va mucho más allá de llenar almacenes. Hay que coordinar la entrega de neveras, montar barras exteriores, gestionar el mobiliario y organizar la recogida de miles de envases vacíos. Para garantizar el servicio durante estos días, Coca-Cola instala más de 190 equipos de frío, entre botelleros y vitrinas, en algunos de los enclaves más representativos y concurridos de las fiestas.
"Nuestro objetivo principal es quitarles un peso de encima a los hosteleros para que ellos solo tengan que preocuparse de atender a la gente", señala Virginia. Muchas veces, esa relación con los hosteleros acaba trascendiendo de lo laboral a lo personal. «Lo más difícil, pero también lo más bonito, es ganarte su confianza cuando les aconsejas sobre lo que van a necesitar. Cuando la semana después ves que todo ha salido bien y te dan las gracias, te das cuenta de que el esfuerzo ha valido la pena», confiesa Leticia.
«Nuestro objetivo principal es quitarles un peso de encima a los hosteleros para que ellos solo tengan que preocuparse de atender a la gente»
Gustos y costumbres
"Cada vez vemos más demanda de Coca-Cola Zero Zero, la Fanta se mantiene fuerte en el podio y el Aquarius no para de batir récords", comenta Virginia, que destaca además cómo la gente valora cada vez más el envase de vidrio y las iniciativas sostenibles.
En este contexto, uno de los aspectos más destacados del operativo es la importante presencia de envases retornables. En concreto, el 35 % del volumen total que se distribuye durante las fiestas son botellas retornables, entre las que destaca la icónica botella de vidrio, uno de los envases más sostenibles de Coca-Cola, que puede ser reutilizado y rellenado hasta 25 veces antes de ser reciclado.
«Es un orgullo ver a la gente disfrutando con una Coca-Cola en la mano y saber que, de alguna manera, formas parte de esa felicidad»
Orgullo maño a pie de calle
Más allá del trabajo que hay detrás, lo que realmente mueve a estas dos profesionales es el orgullo de formar parte de unas fiestas tan arraigadas en su propia ciudad. "Coca-Cola también se siente muy maña. Nos encanta ser parte activa de todo esto e invitar a compañeros de otras ciudades para que descubran cómo se viven los Pilares", dice Virginia, que no perdona los Cabezudos con su familia ni la tradicional Ofrenda de Flores.
Leticia guarda un especial cariño a las fiestas porque conoció al que hoy es su marido en el Pilar, hace ya 22 años y su hija mayor nació un 14 de octubre. "Cuando sea más mayor, seguro que lo celebrará con sus amigas con una botella de Coca-Cola o Fanta en la mano", cuenta entre risas. Para ella, no hay mayor recompensa que ver las plazas llenas, los bares a rebosar y la alegría extendiéndose por cada rincón. "Es un orgullo ver a la gente disfrutando con una Coca-Cola en la mano y saber que, de alguna manera, formas parte de esa felicidad".