en colaboración con urbaser
Urbaser sitúa a Zaragoza a la vanguardia de la gestión circular de los residuos
La capital aragonesa es referente en innovación en gestión de residuos, como así se demuestra con el Centro de Innovación Alfonso Maíllo (CIAM), un espacio de referencia gestionado por Urbaser que conecta la investigación con su aplicación industrial.
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En Zaragoza, la innovación en gestión de residuos tiene un centro de referencia: el Centro de Innovación Alfonso Maíllo (CIAM), gestionado por Urbaser. Ubicado en el Parque Tecnológico del Reciclado López Soriano, este espacio conecta la investigación con su aplicación industrial. Sus más de 6.000 metros cuadrados, sus instalaciones piloto y su trabajo a escala semiindustrial permiten validar soluciones que después pueden trasladarse a las operaciones de la compañía y contribuir a una gestión más eficiente de los residuos.
Ese es el valor del CIAM, convertir la innovación en resultados tangibles. Desde su puesta en marcha, el centro se ha consolidado como una infraestructura singular en el sector por su capacidad para cubrir el salto entre el laboratorio y la escala industrial. Para Urbaser, además, es una herramienta clave para impulsar nuevas soluciones vinculadas a la economía circular y avanzar en la transformación de los residuos en nuevos recursos con valor añadido.
Circular Biocarbon, H4biomet y Systemico son otros de los proyectos de Urbaser en los que la innovación es clave
Variados proyectos
Entre los proyectos en marcha destaca Circular Biocarbon (CBN), una iniciativa pionera en Europa que aplica el concepto de biorrefinería urbana para valorizar la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos junto con lodos de depuración. A través de este proceso, el CIAM trabaja en la obtención de productos de base biológica y en nuevas vías de aprovechamiento de corrientes que tradicionalmente terminaban en vertedero.
A ello se suma H4biomet, un proyecto con el que el centro amplía su planta piloto de digestión anaerobia para producir biometano a partir de biogás e hidrógeno verde. El objetivo es obtener un gas renovable con calidad suficiente para su inyección en la red, abriendo nuevas oportunidades para la descarbonización, la valorización de residuos orgánicos y la generación de energía renovable.
Urbaser seguirá reforzando esta línea con Systemico, centrado en validar nuevas soluciones para la depuración de biogás mediante materiales obtenidos a partir de biochar.
Gracias al impulso de Urbaser, Zaragoza no solo acoge un centro de referencia, sino que se proyecta como un laboratorio real donde la innovación en residuos toma forma y se traduce en soluciones con impacto más allá del ámbito local.