EN COLABORACIÓN CON VETOQUINOL
Única y a tiempo fijo, la inseminación artificial que mejora la vida en la granja
Esta inseminación permite ahorrar un tiempo que puede dedicarse a otras tareas y, además, logra un desarrollo sostenible en la producción sin reducir la fecundación.
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La inseminación artificial es el método más común en la reproducción porcina, más del 90% de las cerdas de los países desarrollados son inseminadas artificialmente. La desviación en el tiempo desde el celo hasta la ovulación ha hecho necesarias hasta el momento las inseminaciones repetidas para asegurar que alguna de ellas se realice durante la ventana óptima de fecundación.
Este estigma lo quieren romper desde Vetoquinol mediante la aplicación estandarizada de productos y protocolos en la granja que prueban la eficacia de la inseminación artificial única y a tiempo fijo, organizando las labores de inseminación artificial dentro de la jornada de trabajo habitual. Para David Reyero, jefe de Producto de Grandes Animales, "este método permite ahorrar una gran cantidad de tiempo en una de las labores más tediosas, repetitivas y que se extiende durante una semana de trabajo en una granja. Al poder realizar la inseminación de un grupo de cerdas en el mismo momento, se ahorra tiempo que se puede dedicar a tareas con más valor añadido como, por ejemplo, la atención a los lechones", explica.
Estos productos en forma de gel con aplicación intravaginal en un lote de cerdas provocan una cascada hormonal armonizada en todas en las que se aplica, lo que conduce a la ovulación sincronizada de todas ellas. Este 'timing' se aprovecha para realizar una inseminación artificial única a las 22-24 horas posteriores, coincidiendo con la ventana óptima de fertilidad de los animales y asegurando su preñez. Usan varios sistemas porque, como recuerda Reyero, se busca adaptar la tecnología a los fines de cada granja en función del tipo de animales que tienen. "No es lo mismo una granja de selección, en la que el valor de las dosis seminales es muy alto, que una granja comercial, en la que nos interesa concentrar las tareas en la jornada de trabajo", afirma.
Son cinco programas que van desde el Select Sows, en el que tan solo se tratan y se inseminan a dosis única y tiempo fijo las cerdas que muestran celo a los cuatro días tras el destete, siendo el más conservador; hasta el Parachute, que es el más ambicioso y persigue maximizar la productividad a través del incremento de la tasa de uso de la cerda destetada; pasando por el All Sows, el Target Sows y el Expert Sows.
Los resultados de diversos estudios llevados a cabo, no solo por Vetoquinol sino también por investigadores externos independientes, revelan que las fertilidades a ecógrafo son comparables a las obtenidas con los métodos de inseminación habituales. Sin embargo, las mejoras de productividad más notables se han producido en las explotaciones que han implementado el programa Parachute, lo que les ha supuesto obtener más cerdas gestantes. Esto les hace concluir que con esta estrategia, que para Reyero es «una solución que permite un desarrollo sostenible en la producción porcina moderna, porque supone para los trabajadores tener un mejor balance entre la vida personal y familiar manteniendo los niveles productivos», se incrementa la tasa de uso de la cerda destetada.