en colaboración con forestalia
Una apuesta por la hibridación para potenciar el desarrollo territorial
Forestalia combina la construcción, operación y mantenimiento de instalaciones de energías renovables ya en explotación, con la tramitación y reestructuración de su amplia cartera de proyectos
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El mundo está sumido en el enorme reto de descarbonizar la economía: instituciones, empresas, territorios y ciudadanos compartimos la acuciante necesidad común de contribuir en la lucha frente al cambio climático.
Forestalia afronta este año con mucho trabajo por delante en construcción, operación y mantenimiento de instalaciones de energías renovables, así como en la tramitación y reestructuración de su amplia cartera de proyectos, que suma ocho gigavatios.
Esta reestructuración es consecuencia directa de la madurez de los proyectos eólicos y fotovoltaicos que, junto con el almacenamiento, abren la puerta a la hibridación, es decir, a la combinación de las tecnologías, perfectamente complementarias. De hecho, la hibridación permite optimizar la utilización de terrenos necesarios para las nuevas instalaciones y sus infraestructuras de evacuación. Estos nuevos proyectos multitecnológicos marcan el camino del nuevo escenario fijado por Forestalia, que implica una reformulación de calado.
En el Nudo Mudéjar
La hibridación es una de las claras apuestas de Forestalia en el concurso del Nudo Mudéjar, convocado por el Ministerio para la Transición Ecológica tras el cierre de la central térmica de Andorra. En este concurso, Forestalia ha presentado una oferta de profundo calado social, con proyectos de que combinan la tecnología eólica, fotovoltaica y de almacenamiento. Las instalaciones se encuentran proyectadas todas ellas fuera de espacios naturales protegidos y de la Red Natura 2000.
Los municipios están en el centro de la propuesta de Forestalia, que incluye fórmulas innovadoras para compartir los beneficios socioeconómicos con los 34 municipios del concurso, así como la instalación de placas solares para autoconsumo en edificios municipales y puntos de recarga eléctrica para vehículos.
En el conjunto del plan de acompañamiento, Forestalia ha priorizado las alianzas con proveedores locales y el compromiso de fomento del empleo local, incluido el empleo femenino y la contratación de exempleados de la central térmica de Andorra.
La voluntad de participación de Forestalia en el concurso del Nudo Mudéjar es una muestra más de su compromiso por impulsar proyectos renovables consensuados, especialmente en las comarcas mineras, donde más necesarias son las inversiones de futuro.
Además del Nudo Mudéjar, Forestalia avanza con el resto de proyectos como los fotovoltaicos previstos en Andorra, Híjar, los municipios de la asociación Altiplano Renovables (en las comarcas Comunidad de Teruel y Cuencas Mineras) y los de Campo Romanos (en Campo de Daroca).
Para avanzar en la tramitación de los proyectos, Forestalia aboga por el diálogo con el territorio, de la mano con los ayuntamientos, legítimos representantes de la ciudadanía. Compartir y socializar los ingresos generados con las energías renovables es un objetivo del que Forestalia quiere ser partícipe e impulsor.
El sector de las energías renovables tiene una gran capacidad como elemento dinamizador de la economía y de otros sectores. Producir energías limpias en términos de máxima competitividad, al mejor precio y con facilidad de suministro, es el objetivo final de Forestalia, tal y como marcan los retos sociales de futuro.

Criterios de sostenibilidad
Forestalia desarrolla sus proyectos atendiendo a los criterios ASG (Ambiental, Social y Gobernanza). Este sistema permite registrar y evaluar el impacto ambiental y social de los proyectos, incorporando las mejores técnicas disponibles, promoviendo medidas correctoras, compensatorias y complementarias, y monitorizando su eficacia para un proceso de mejora continua.
Se establecen cauces de interlocución local para compatibilizar las instalaciones con las actividades locales tradicionales. Los proyectos de energías renovables generan una oportunidad colateral para el conocimiento del territorio, tanto desde el punto de vista ambiental como del patrimonio cultural, a través de los estudios y controles que se incorporan al acervo cultural.