Un vistazo a la Policía del futuro
La capacidad de adaptación es seña de identidad de la Policía. Si lo venidero va a ser 100% tecnológico, la seguridad también
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
En la última edición de TecnoSec, la feria de tecnología de alta seguridad que se celebró el pasado mes de mayo en Madrid, SIRA, el último perro policía en llegar al cuerpo, cautivaba a los asistentes. Y no era por la simpatía que tienden a generar los agentes de cuatro patas. SIRA es el acrónimo de Sistema Robótico de Apoyo, una herramienta que aspira a convertirse en un elemento clave de cualquier operativo policial, una especie de perro biónico ideado para reducir la peligrosidad a la que pueden exponerse los agentes, capaz de correr a gran velocidad y dotado de micrófonos y cámaras que permiten visualizar el entorno hasta en las condiciones más adversas y trasladar datos exactos de forma remota.
Junto a este, nuevos métodos de identificación rápida, equipos de análisis más precisos, sistemas aéreos pilotados a distancia, como el megadron, galerías de tiro en realidad virtual o formaciones en inteligencia artificial y metaverso dan buena cuenta de cómo la Policía se sumerge en lo tecnológico y se adapta a una realidad totalmente conectada y cada vez más cercana.
Prevención
En este imaginario sobre el cuerpo policial del futuro, hay otra pieza clave: la participación ciudadana. Programas como Colectivos Ciudadanos, por ejemplo, establecen medidas de prevención y protección en comercios y en la vivienda o frente a estafas o delitos de odio. También incentivan la convivencia y mejora de la seguridad en los centros educativos y sus entornos, así como para las personas mayores. Todos ellos son un elemento clave para la prevención del delito y, por tanto, para garantizar la seguridad colectiva.