La importancia de la igualdad en el cuerpo
En el año 1979, 42 mujeres accedieron por primera vez a la institución, un hecho que supuso un notable hito en el nuevo camino constitucional recién abierto en el país con el fin de lograr una sociedad más justa.

Aunque ahora sea común ver a mujeres vistiendo el uniforme de la Policía Nacional, estas situaciones no se daban solo unas décadas atrás. Concretamente, se producen desde 1979, el año en el que tuvo lugar en el Colegio de Huérfanos de la entonces Dirección General de Seguridad y del Estado la entrega de títulos y el juramento del cargo del alumnado perteneciente a la XXXVI promoción de la Escuela Superior de Policía, siendo la primera que iba a contar con mujeres entre sus integrantes, concretamente con 42.
Un hecho que supuso un auténtico hito en el nuevo camino constitucional que se acababa de iniciar entonces en el país, que se había marcado como uno de sus objetivos principales conseguir una sociedad más justa e igualitaria. En el caso de la Policía Nacional, esto fue posible gracias al Real Decreto 1468/1977 de 17 de junio, con el que se ponía fin al veto para poder ejercer una profesión que hasta ese momento había estado integrada únicamente por hombres.
Desde entonces, se ha avanzado mucho. Tanto que el papel de la mujer ha sido y continúa siendo muy destacado en la institución, y que la igualdad efectiva dentro de esta es uno de sus ejes estratégicos y un referente para otros cuerpos de policía. Así, esas 42 agentes pioneras abrieron el camino a las que posteriormente se irían incorporando al cuerpo, cada vez en mayor número, promoción tras promoción, hasta alcanzar la cifra de 12.554 en enero de este año –del conjunto de 70.822 agentes en activo que hay–, lo que representa casi el 18% del total.
En la actualidad, resultaría inconcebible una Policía Nacional que no contase con ellas entre sus filas, pero su inclusión en el cuerpo no solo se ha quedado ahí, sino que ha abarcado la consecución de nuevos retos para avanzar hacia la plena igualdad. Uno de ellos es el de haber llegado a ocupar puestos de máxima responsabilidad en la institución, pues han desempeñando cargos directivos dentro del organigrama, rompiendo de esa forma el conocido como techo de cristal.
Fuentes del cuerpo señalan que su desempeño profesional y sus capacidades han permitido que puedan ejecutar su liderazgo y dotes de mando en altos puestos dentro de la Policía Nacional. Tanto es así que, en la actualidad, cuatro mujeres forman parte de la Junta de Gobierno del cuerpo. Asimismo, María Elisa Fariñas ascendía el año pasado a la categoría de comisaria principal, convirtiéndose en la primera mujer en llegar a lo más alto de la carrera policial, habiendo accedido desde la escala básica y ascendido por promoción interna.


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