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Un viaje al origen del bienestar: de Tailandia a Espacio H
El terapeuta y formador José Capatti, desde Fluimos Wellness, acercó al público el Nuad Bo Rarn, un masaje ancestral del norte de Tailandia que une tradición y bienestar.

Quienes acudieron el 20 de noviembre al Espacio H de HERALDO no solo asistieron a una charla, sino que entraron en contacto con una tradición que ha sobrevivido más de dos milenios gracias a la voz de las familias. Allí, el terapeuta y formador José Capatti, del centro Fluimos Wellness, invitó al público a descubrir el Nuad Bo Rarn, el masaje ancestral del norte de Tailandia que practica en Zaragoza.
Tradición con futuro
Capatti relató cómo esta técnica nació hace más de 2.500 años, creada por monjes budistas en su peregrinación entre India y China. "Es un masaje que combina ayurveda, yoga y medicina china, y que refleja la identidad tranquila y pacífica del norte tailandés", señaló. Al mismo tiempo, añadió que intenta «honrar la técnica con respeto y mucho corazón».
A diferencia del masaje del sur, más duro y conocido mundialmente, el Nuad Bo Rarn ofrece una experiencia más suave, pausada y meditativa: "El del sur es muy pragmático, incluso fuerte. El que yo doy es lento, fluido y lleno de estiramientos suaves".
Durante el encuentro, detalló cómo el masaje recorre el cuerpo desde los pies hasta la cabeza, incluyendo manos y rostro. Al mismo tiempo, remarcó que "no es solo físico, sino energético y mental porque activa la energía vital para que el cuerpo pueda sanarse".
Sus beneficios, explicó, van mucho más allá de la relajación muscular: "Hoy muchas contracturas vienen del estrés, la ansiedad o el miedo. Este masaje hace que duermas mejor, comas mejor y afrontes el día con más tranquilidad. La idea es que salgas caminando sin pensar mucho".
La sesión incluyó una explicación histórica sobre cómo gran parte de la tradición oral del Nuad Bo Rarn se perdió con el tiempo. Sin embargo, gracias a las inscripciones del templo Wat Pho, la técnica se preservó y hoy vive un renovado auge, reconocida como una valiosa terapia integral.
Capatti realizó también una demostración práctica en la que participaron algunos asistentes y respondió a las preguntas surgidas antes de sortear dos masajes gratuitos y anunciar una oferta especial para el público.
Al final, compartió detalles de su propio espacio en Zaragoza: "Mi estudio está a diez pasos de la plaza de Los Sitios, en la calle Mariano Escar, 1. Estoy yo solo: soy el masajista, el recepcionista… todo".
Lo ha diseñado como un pequeño refugio, con música suave, incienso y el murmullo del agua, lo que permite que haya un momento en el que la persona no sepa si está dormida o despierta. "Entra y sale de microsueños. Es un masaje muy especial, muy mágico", concluyó.
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