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la ribagorza

Un territorio fronterizo marcado por su naturaleza salvaje y cultura propia

Esta comarca, que destaca por su patrimonio natural, es el lugar perfecto para practicar deportes al aire libre como rafting, alpinismo y esquí.

A los pies de las altas cumbres de los Pirineos se haya enmarcada La Ribagorza. Una comarca que debe su nombre a Ripacurtia, que significa ribera cortada por congostos y gargantas, todo un reflejo de su compleja orografía. Este destino en el que convergen diferentes paisajes, una naturaleza salvaje y un riquísimo y desconocido patrimonio monumental es perfecto para visitarlo en todas las estaciones del año.

Sus altos picos, donde perviven las últimas extensiones glaciares dominadas por el Aneto, dan paso a estrechos valles y profundas gargantas que, atravesados por los ríos Ésera, Isábena y Noguera Ribagorzana, articulan la comarca. Un escenario perfecto para realizar actividades al aire libre, como esquí en las estaciones de Cerler y Llanos del Hospital en las épocas invernales; deportes de aventura, como rafting, y alpinismo, como las ‘trails’ y ‘ultrails’.

huellas del tiempo Este territorio ha sido testigo del camino recorrido por la humanidad desde el inicio del hombre en la tierra y, aun antes, cuando los dinosaurios habitaron sus montañas. Su aislamiento geográfico y su condición fronteriza han dado como resultado la consolidación de unos rasgos históricos y culturales propios, que ven en su riqueza patrimonial y cultural, reflejadas en sus monumentos, fiestas, tradiciones y lenguas. La muestra del paso del tiempo se encuentra en las huellas de los dinosaurios de Arén; la presencia de Roma en la ciudad de Labitolosa, uno de los hallazgos más importantes de Aragón; la magia del conjunto medieval de Montañana o de Roda de Isábena, la población española más pequeña con catedral y presente en el listado de los Pueblos más bonitos de España.

Rutas en coche

Una manera diferente de conocer este territorio es hacerlo mediante sus pequeñas y desconocidas carreteras que conducen hacia su belleza natural y su legado histórico. En total, existen ocho propuestas de rutas en coche o moto que permiten adentrarse en los contrastes de la comarca, mediante sinuosas carreteras en las que se pueden descubrir su belleza natural y contemplar su legado histórico. Estas opciones turísticas se presentan como los planes ideales para disfrutar de las mejores vistas panorámicas del Pirineo, los conjuntos medievales mejor conservados y más significativos, los monasterios de origen románico, conocidos centro de culto (como el centro budista que se encuentra en Panillo), o las pistas que conectan los principales valles del territorio y en las que se pueden contemplar paisajes propios de postal que no dejarán indiferentes a sus visitantes.

Los vestigios de los dinosaurios

Los dinosaurios habitaron Arén hace más de setenta y cinco millones de años. Hoy, sus huellas fosilizadas y los restos de sus huesos son visibles en los yacimientos paleontológicos de la localidad y en el museo centrado en estas especies.

Parque natural Posets Maladeta

Este territorio fue declarado en 1994 con el fin de salvaguardar sus valores naturales (su vegetación, flora y fauna), geomorfológicos y garantizar el uso racional de sus recursos.

La fiesta de las Fallas

Esta celebración, declarada en 2013 Bien Inmaterial del Patrimonio Aragonés, se celebra a finales de junio en la localidad. Desde la cima del Faro se encienden las fallas creando una serpiente de fuego en la ladera de la montaña, que desciende poco a poco hasta llegar al pueblo donde estas se lanzan a una imponente hoguera.

La Mojiganga

Este espectáculo singular satírico- burlesco realiza en clave de ironía un repaso pormenorizado de la vida en la localidad de Graus en el último año. Una parte de los elementos de esta fiesta proceden del mundo pagano como la animación o el uso de máscaras, las danzas y el juicio de los dioses que después será de los reyes.

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