Turner & Townsend

Turner & Townsend defiende una construcción más ágil y sostenible de los centros de datos

Juan Carlos Rodríguez, Head of Data Center de la consultora, analiza los desafíos de energía, plazos y sostenibilidad en los centros de datos.

Contenido de marca

Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

Juan Carlos Rodríguez, Head of Data Center de Turner & Townsend.
Juan Carlos Rodríguez, Head of Data Center de Turner & Townsend.

Aragón se ha consolidado como un territorio estratégico para el desarrollo de centros de datos, impulsado por la inversión de grandes compañías tecnológicas y unas previsiones de crecimiento intenso entre 2026 y 2030. Según Juan Carlos Rodríguez, Head of Data Center de Turner & Townsend, estas perspectivas permiten reforzar el tejido empresarial y generar empleo especializado. "La previsión de crecimiento 2026-2030 colocaría a Aragón en la región con mayor número de MW IT instalados, superando incluso a Madrid", señala. 

El desarrollo de estas infraestructuras afronta importantes condicionantes. Rodríguez destaca la incertidumbre regulatoria, la burocracia para obtener licencias y permisos y las limitaciones de acceso a la potencia eléctrica. "Las dificultades y la falta de certidumbre, cuando las tecnológicas e hiperescalares exigen plazos más ajustados para formalizar los contratos, pueden tumbar ciertas iniciativas", advierte. A ello se suman los retrasos en la cadena de suministro y la escasez de profesionales cualificados en ingeniería, arquitectura, construcción y puesta en marcha.

 Evolución

El crecimiento de la IA y los servicios en la nube añade presión a los calendarios y los recursos necesarios. La dimensión de los proyectos obliga a movilizar equipos técnicos y materiales en periodos cada vez más cortos. "El volumen y los plazos exigidos no son compatibles con los modelos tradicionales de diseño, contratación y construcción", explica Rodríguez, que defiende fórmulas de ejecución por paquetes, modelos colaborativos y la incorporación temprana de las constructoras a las fases de diseño para avanzar en paralelo y reducir tiempos. 

Además, los cambios en los servidores y en sus necesidades eléctricas pueden dejar obsoletas las bases de diseño antes de que las instalaciones estén operativas, lo que requiere nuevas adaptaciones. Por ello, la planificación de las infraestructuras eléctricas y la coordinación entre los distintos agentes permiten cumplir los plazos y controlar los costes. 

En la sostenibilidad, la industrialización y la construcción off-site, mediante la fabricación de componentes fuera de la obra, ofrecen una vía para acelerar la ejecución y mejorar los procesos. Esta solución, como apunta, reducirá los plazos, mejorará la calidad, disminuirá los residuos y el riesgo de accidentes y limitará el impacto medioambiental gracias a un mayor control. 

El impacto económico de estas inversiones ya se refleja, según Rodríguez, en el PIB regional, el tejido empresarial y la creación de empleo cualificado, además del impulso a las compañías de ingeniería, construcción y tecnología. El reto pasa ahora por consolidar esos beneficios y aprovechar el potencial de una industria que exige nuevas capacidades, coordinación y soluciones constructivas. "Para Aragón es una oportunidad que no está dejando escapar", concluye.

Conforme a los criterios de

Más información sobre: