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ESPECIAL RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA

RSC: una realidad tangible y la forma más efectiva de mejorar la sociedad y cuidar al planeta

Las acciones de RSC son una manera de contribuir a la mejora de la sociedad, hacerla más justa e igualitaria y lograr la sostenibilidad. En esto han coincidido Raimundo García-Figueras, de Ariño Duglass; Fernando Anel, representante de Coca Cola Europacific Partners; Carmelo Jiménez, de FCC Medio Ambiente, y Miguel García, de DKV

Los cuatro ponentes, junto con el moderador, durante la mesa debate celebrada el pasado lunes en la sede de HERALDO.
Los cuatro ponentes, junto con el moderador, durante la mesa debate celebrada el pasado lunes en la sede de HERALDO.
Oliver Duch

Compañías que activan políticas enfocadas a la integración de personas con discapacidad; empresas que reciclan cada vez más productos y les dan nueva vida; industrias que organizan actividades solidarias para financiar proyectos para la comunidad o que promueven el uso de energías renovables para reducir el nivel de emisiones de gases efecto invernadero. Estos son solo algunos de los muchos ejemplos de las acciones de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) que las empresas están llevando a cabo.

Proyectos que han permitido que las siglas RSC dejen de estar vacías de contenido y se hayan convertido en una realidad que tienen muy en cuenta los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), una de sus principales hojas de ruta.

Es un tema de gran actualidad que esta semana ha sido objeto de debate en una mesa redonda organizada por HERALDO DE ARAGÓN y que, moderada por Luis Humberto Menéndez, jefe de la sección de Economía, ha contado con la presencia de Raimundo García-Figueras, director general de Ariño Duglass; Fernando Anel, jefe de comunicación de la región noroeste en Coca Cola Europacific Partners; Carmelo Jiménez, director de RR.HH. de FCC Medioambiente de la delegación Aragón-La Rioja, y Miguel García, director de Relaciones Institucionales de DKV.

Empresas con valor

La RSC ha dejado de ser un mero concepto para convertirse en una realidad tangible, que pone en valor a las empresas que apuestan por ella. Esta es una afirmación en la que coinciden plenamente estos cuatro ponentes, quienes insisten en que las acciones de RSC son la manera más efectiva para contribuir a mejorar la sociedad en la que vivimos y hacerla más justa e igualitaria, y también mucho más responsable con el planeta y el medioambiente que nos rodea. Una implicación en la que es importante que esté inmersa toda la empresa, porque solo así se consigue avanzar en este terreno y lograr la metas marcadas.

«Toda organización trabaja en la sostenibilidad porque la ciudadanía no espera acciones de lavado de cara, si no que tu servicio responda a la promesa que les hiciste, que trates bien a tus empleados, que no dañes el medioambiente y que tu producto sea responsable»

Es el caso de DKV, que arrancó con este tema hace más de 20 años, cuando todavía esas siglas carecían del significado actual. "Siempre hemos intentado tener una contribución social lo más relevante posible y entender qué esperaba de nosotros la sociedad y otros actores. Lo que ha cambiado es que al inicio era una actividad complementaria al negocio, no integrada, y esto varió hace cinco o seis años –explica Miguel García–. Hoy en día, toda la organización trabaja en el desarrollo de la sostenibilidad, porque la ciudadanía y los clientes no esperan acciones de lavado de cara, sino que tu servicio responda a la promesa que les hiciste, que trates bien a tus empleados, que no dañes el medioambiente y que tu producto sea lo mas responsable posible".

Una opinión con la que coincide Fernando Anel, cuya empresa, Coca Cola Europacific Partners, lleva implícito en su ADN la filosofía de la RSC y quien cree que para que esto funcione, "el empleado tiene que ser el primero que se entere de todo, que sea cómplice y que participe en todas las decisiones, sobre todo en materia de sostenibilidad".

En lo que todos están también de acuerdo es en que las empresas y la sociedad tienen que ir de la mano en materia de RSC. "Es importante apostar por una economía sostenible y circular. Todas las empresas que quieren ser competitivas tienen que hacer esfuerzos en esta materia, con objetivos claros y estrategias bien definida", explica Carmelo Jiménez, de FCC, quien destaca la implicación de toda su plantilla en una época tan complicada como la vivida por la covid- 19.

En este sentido, asegura que, en materia de RSC, "es muy importante fidelizar al empleado para que trascienda a la sociedad. Durante esta crisis hemos sido servicio público esencial, y nuestros trabajadores realizaron operaciones de limpieza y desinfección cuando había mucho miedo en casa. Pero hemos conseguido su sobreesfuerzo porque ellos veían que su empresa creía en los valores que transmitía", asegura.

Objetivos

Y esta misma actitud es la que guía el trabajo en RSC de Ariño Duglass, pyme aragonesa que en los últimos seis años se ha involucrado de lleno para conseguir algunos de los ODS que estaban en su agenda de trabajo.

"La RSC es una responsabilidad de sentido común. En las pymes nos viene muy bien tener los ODS porque nos marcan unos retos. Lo importante en nuestro caso no es Ítaca, es el camino recorrido hasta llegar al objetivo. Nosotros hemos conseguido involucrar a toda la plantilla, formando e informando sobre los propósitos logrados. Así no solo conseguimos reputación, también logramos un sentido de pertenencia, les importa lo que estamos haciendo y la sensación de trascendencia, de que lo que hacemos contribuye a un mundo mejor", explica Raimundo García-Figueras.

Otra cuestión que destacan es la importancia de hacer partícipes a la plantilla y órganos directivos para lograr avanzar en materia de RSC. Así lo aseguran también los analistas del sector, que insisten en la necesidad de que evolucionen las estrategias y modelos de negocio no solamente en base al beneficio económico, sino persiguiendo un impacto social y ambiental. Es lo que muchos entienden por caminar de la mano de la sostenibilidad, pensando, por encima de todo, en hacer de este mundo un lugar mejor no solo para nosotros sino también para nuestros descendientes.

Y en este camino aparecen nuevas siglas, en este caso los criterios ASG, que hacen referencia a cuestiones Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo, y de cómo estas deben integrarse y entenderse como parte del desarrollo social, económico y financiero de una empresa o corporación, ya sea a nivel local, nacional o internacional.

"En materia de Responsabilidad Social Corporativa no hay que dar ni un paso atrás. Lo que mejoramos en un año no hay que perderlo y, si los objetivos que una empresa se marca para obtener a lo largo de un tiempo son realistas, se acaban consiguiendo las cosas"

Porque son estas siglas las que en la actualidad aportan reputación y credibilidad a una marca o una empresa, algo que a corto y medio plazo redunda en los beneficios que esta obtiene. Pero, ¿Cómo se cuantifica la RSC? ¿Se hace en base a una serie de principios corporativos? ¿Sus resultados condicionan el presente y el futuro de una compañía?

"En nuestro caso, la RSC pesa un 60% en nuestra reputación y es tan clave como la innovación, el talento, la calidad del servicio o el desempeño financiero. Pesa mucho y nos ayuda a conseguir más y mejor talento", apunta Miguel García, de DKV, empresa que siempre ocupa un lugar destacado en el ranquin Best Workplaces, como un lugar inspirador para trabajar.

Reputación. Esta es un palabra que se repite mucho entre los ponentes en la mesa, quienes coinciden en que forma parte indisoluble de la RSC. "Un escándalo en materia de sostenibilidad puede acabar de la noche a la mañana con una labor de años y, en el caso de las multinacionales, un gesto negativo en un lugar recóndito afecta a toda la marca y los efectos son devastadores. Pero sabemos cual es el camino y cómo estas políticas sociales repercuten en la empresa", matiza Carmelo Jiménez, de FCC.

Algo en lo que está de acuerdo el responsable de Coca Cola, quien recuerda la crisis que la marca vivió en 2013 y cómo fueron capaces, gracias a su estrategia de RSC, de darle la vuelta al problema. "En la crisis del azúcar, nos dimos cuenta de que había que asumir que éramos parte del problema y ahora somos parte de la solución, apostando por los productos sin azúcar y bajos en calorías"..

Un camino, el de la RSC, en el que puede haber obstáculos pero en el que los participantes insisten en la importancia de avanzar sin tregua. "No hay que dar ni un paso atrás. Lo que mejoramos en un año no hay que perderlo y si son objetivos realistas se acaban consiguiendo las cosas", concluye Raimundo García-Figueras, de Ariño Duglass.

REALIZADO POR BLUEMEDIA STUDIO
Este contenido ha sido elaborado por BLUEMEDIA STUDIO, unidad Branded Content de Henneo.

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