en colaboración con mercadona
Reducir el desperdicio alimentario, una cuestión prioritaria
Ajustar los pedidos para no generar excedente, manipular bien los alimentos y valorizar subproductos y residuos son clave en el proceso de reducción de desechos de Mercadona
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Según el informe anual sobre desperdicio alimentario elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en 2024 en España se redujo un 4,4% el volumen de alimentos y bebidas desperdiciados respecto a 2023, cifra que supone que 51,54 millones de kilos de comida no acabaran en la basura. No obstante, otros 1.125 millones de kilos terminaron desperdiciándose, por lo que seguir reduciendo estos números es una cuestión clave para lograr un modelo de consumo más eficiente, responsable y sostenible, que atañe tanto a los consumidores, que desde sus hogares deben cambiar sus hábitos, como a los productores, comerciantes y vendedores, que deben contribuir a dicho propósito desde el origen.
Aunque el desperdicio fuera del hogar solo representa el 2,5% del volumen total, en Mercadona forman parte de este reto que debe afrontar toda la sociedad y, de hecho, entre 2023 y 2024 redujeron en un 17% su desperdicio alimentario. "Llevamos años trabajando en la prevención y reducción a través de distintas estrategias y buenas prácticas, ya que realizar una buena gestión es clave para la rentabilidad y para un impacto social y medioambiental positivo. Porque la sostenibilidad, mejor con hechos", indican desde la cadena de supermercados.
Entre 2023 y 2024, Mercadona redujo en un 17% el desperdicio alimentario
Para lograr dicha cifra, cuentan con una estrategia basada en cinco pilares: ajustar cada día los pedidos para no generar excedente; manipular y tratar correctamente los alimentos; valorizar subproductos; gestionar residuos y donar diariamente alimentos a más de 800 entidades sociales repartidas por España y Portugal.
Pedir y tirar bien
A la hora de los pedidos, Mercadona cuenta con una herramienta informática propia del sistema logístico de la empresa, en el que los responsables de cada sección pueden ajustar los pedidos diarios en base a datos históricos de venta y previsiones, optimizando así el ‘stock’ y reduciendo el desperdicio alimentario. En las secciones de productos frescos, ajustan el precio de los productos próximos a caducar para incentivar su venta y no realizan ofertas ni promociones, fomentando así un consumo responsable y que los hogares no acumulen más de lo necesario.
Por otra parte, hacen especial hincapié en la adecuada manipulación de alimentos: realizando una correcta reposición de productos en las estanterías, evitando golpearlos y moviéndolos con cuidado en la traspaleta, o velando porque la cadena de frío no se rompa para aquellos que lo precisen. En lo que se refiere a valorización, trabajan con procesos que impulsan la economía circular, como destinar subproductos para alimentación animal y fabricación de piensos.
No generar excedente, manipular bien los alimentos y revalorizar son claves para reducir
Una vez aplicadas las estrategias anteriores, trabajan con el residuo a través de gestores autorizados que lo transforman en compost para su uso en suelos y, cuando no es posible, para valorización energética mediante la obtención de biocombustibles.
Buenas prácticas
Además de su estrategia contra el desperdicio alimentario, en Mercadona cuentan con un programa de buenas prácticas a través del cual forman y sensibilizan sobre prevención y reducción con métodos internos para el personal de tiendas y almacenes, trabajando cuestiones como el control de temperaturas, la rotación de productos o el control de fechas de caducidad.
Desde 2021, participan en campañas de información y sensibilización de la mano de AECOC
Asimismo, forman parte de campañas informativas y de sensibilización, como la que llevan a cabo de la mano de la asociación de fabricantes y distribuidores, AECOC, participando, desde 2012, en sus iniciativas ‘La alimentación no tiene desperdicio’ y la ‘Semana contra el desperdicio alimentario’, cuyos mensajes difunden en sus tiendas –a través de cartelería y megafonía–, en su página web y en sus redes sociales. n