
¿Preparados para la generación IA?
Representantes del ámbito empresarial, cultural, deportivo y educativo de Aragón comparten su visión de cómo les afecta esta nueva ola tecnológica a nivel profesional y cómo la incorporan a su vida cotidiana y personal.
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.


La inteligencia artificial (IA) es presente pero, sobre todo, es futuro. Ese que dejará ver más allá de la punta del iceberg a la que nos asomamos ahora, que abrirá necesarios debates sobre la responsabilidad social y la ética, que permitirá avanzar en el pensamiento crítico y alejarse de los automatismos y, especialmente, tiene que ver con ese futuro que representan las nuevas generaciones que van a dar uso a esta revolución tecnológica.
A ellas se dirige CodeAI, la plataforma de educación en ciencias digitales más grande del mundo, conocida anteriormente como Code.org, y que busca dar respuesta a los nuevos retos del sector. Su director ejecutivo, Karim Meghji, tiene clara la misión de la organización en estos tiempos: "Esta es la generación que marcará las condiciones de uso de la IA. A algunos se les enseña a comprenderla, dirigirla, cuestionarla y crear con ella. A la mayoría no. Esa es la brecha que CodeAI pretende cerrar". Y continúa: "La IA ha facilitado la ejecución. Proteger el pensamiento crítico y dotar a los niños de los conocimientos necesarios para cuestionar esta tecnología y decidir para qué sirve es ahora la labor de la educación".
Desde la organización sin ánimo de lucro se apoyan en los datos: el 84 % de los estudiantes de primaria y secundaria están usando IA y solo el 16 % han sido formados para entenderla. Por eso inciden en la necesidad de capacitar a la población joven y facilitar su acceso al aprendizaje tecnológico.
En 2026, la brecha de uso de la IA ya está prácticamente cerrada... con un 52 % de mujeres y un 48 % de hombres.
Bajo este afán, Generación Code, la empresa española Global Leader de Code AI, junto con Deloitte y Fundación Princesa de Girona, acaba de presentar el informe ‘El futuro de la IA también lo escriben ellas’, que se centra en las diferencias de género en el uso de la inteligencia artificial y que se enmarca en el proyecto Ellas Hablan CódigoIA. De todos los datos que ofrece, nos hacemos eco de una de sus principales conclusiones: en 2026, la brecha de uso de la IA ya está prácticamente cerrada... con un 52 % de mujeres y un 48 % de hombres.
Conscientes de que todo empleo, en cualquier sector de actividad, se va a ver afectado por la IA, la organización ha lanzado la campaña global ‘La hora de la IA’, que ha aterrizado por primera vez en una comunidad autónoma, congregando a 19 personalidades en Aragón que han actuado de embajadores de sus respectivos sectores de actividad.
Los mundos de la empresa, de la tecnología, del deporte, de la educación y de los medios de comunicación se dieron cita en una sesión de fotos que fue mucho más allá del flash y que sirvió para compartir opiniones y experiencias sobre el uso de la IA a nivel profesional y personal. La cuestión central recogía la pregunta: ¿estamos preparados para afrontar los retos de esta nueva era?
Opinan las empresas
El de la mejora continua es el desafío que se marcan en una de las empresas con más solera de Aragón. Desde Chocolates Lacasa no dudan de que, a este respecto, la inteligencia artificial es una herramienta que encaja con su idea de la competitividad y de la adaptación al entorno: "Es especialmente interesante la formación en este campo", cuyas claves residen en "la cultura abierta al cambio de la empresa, la actitud proactiva de las personas que reciben la formación y el apoyo desde la dirección general", explica su CEO Lucas Lacasa.
En la compañía, que conjuga tradición e innovación desde hace más de 175 años, destacan tres ámbitos de aplicación de la IA: "El apoyo a la previsión de la demanda, especialmente en productos con un alto componente estacional; la optimización de procesos operativos, mediante el análisis de datos; y el refuerzo del conocimiento del consumidor, que nos facilita orientar mejor nuestras decisiones comerciales y de márquetin", señala Lacasa.
Samper, de Grupo Jorge: "El sector agroalimentario está pasando de ser usuario de tecnología a ser protagonista de la transformación tecnológica"
Coincide Sergio Samper, CEO del Grupo Jorge, en las ventajas que la IA aporta a los procesos de las compañías en aras a conseguir una producción "más eficiente y sostenible". Afirma con rotundidad el máximo responsable del grupo cárnico aragonés que "el sector agroalimentario está pasando de ser usuario de tecnología a ser protagonista de la transformación tecnológica" y apunta que "agricultura, ganadería e industria alimentaria están incorporando sensores, automatización, inteligencia artificial y análisis de datos a gran velocidad".
Concretamente, al respecto de la aplicación de la IA en los procesos productivos de Grupo Jorge, "la seguridad alimentaria es probablemente el beneficio más importante". No obstante, Samper no duda al matizar que "las decisiones importantes siguen requiriendo criterio humano. La IA puede ayudarnos a tomar mejores decisiones; pero no puede sustituir la responsabilidad, los valores ni la visión estratégica de quienes las toman. La IA aporta inteligencia; la responsabilidad sigue siendo humana".


Alba García Camprubí, desde la Dirección Corporativa I+D+i en Grupo Empresarial Costa, corrobora la importancia de poner «siempre a las personas y el conocimiento del sector en el centro» de la actividad empresarial. La responsable de innovación en este grupo referente en el ámbito de la agroalimentación, subraya que "la IA nos está ayudando a automatizar tareas para centrarnos en actividades de mayor impacto y valor, potenciando a las personas". Esto se traduce en una mayor competitividad y sostenibilidad del sector, al tiempo que contribuye a atraer talento joven al entorno rural, clave para garantizar el relevo generacional". Por ello, para García Camprubí, es importante "contar con equipos especializados en inteligencia artificial" en la actualidad. La directiva señala que lo que realmente marca la diferencia en la adopción de la tecnología es "su integración real en el negocio".


Más allá del ámbito de la competitividad, las ventajas de la penetración tecnológica a nivel empresarial también impactan en el entorno de las organizaciones. José Luis Rodrigo Escrig, director general de Fundación Ibercaja, entidad que desde 1876 acompaña a la sociedad aragonesa, afirma en este sentido que "la inteligencia artificial tiene un enorme potencial para ampliar el acceso al conocimiento, mejorar la educación o facilitar soluciones a desafíos sociales complejos". Sin embargo, el responsable de la fundación admite que "la tecnología, por sí sola, no garantiza una sociedad más justa; lo que marca la diferencia es cómo la utilizamos".Desde Fundación Ibercaja existe el afán de "acercar la innovación a la sociedad porque creemos que el verdadero avance tecnológico no se mide solo por lo que la tecnología es capaz de hacer, sino por su capacidad para mejorar la vida de las personas y ampliar sus oportunidades de futuro".
Aires renovados para las organizaciones
Eficiencia, personalización, innovación, sostenibilidad... la IA se suma a nuevas claves que rigen la misión de las organizaciones, donde las personas y su entorno se ponen en el centro, mientras la tecnología se convierte en la más fiel herramienta para el progreso.


Hace tiempo que las empresas dejaron de comportarse como máquinas registradoras de rentabilidad para convertirse en agentes activos y comprometidos con la construcción de un futuro más justo, sostenible y humano. La responsabilidad social corporativa es un motor en las organizaciones del siglo XXI y prioriza el impacto que su actividad genera sobre la sociedad en general.
Muchas son la ventajas de este cambio en el horizonte empresarial. Y si no, que se lo pregunten a ellas, mujeres decididas y emprendedoras que han reducido la brecha de género en las tomas de decisión empresariales y que ahora trabajan para hacer de la inteligencia artificial una gran aliada en su carrera profesional.
De compromiso y responsabilidad con el entorno saben mucho desde Hoteles Ilunion. La cadena hotelera, con presencia en Aragón, asume con rigor las demandas de los nuevos tiempos y afronta una etapa donde la acción social, la inclusión y la sostenibilidad son ejes de su filosofía empresarial. Es por ello que su directora general, Beatriz de Miguel, entiende la tecnología como un proceso para mejorar la experiencia de clientes y empleados: "La automatización optimiza tiempos y reduce tareas repetitivas, mejorando la eficiencia operativa. Pero el verdadero valor es cultural: libera a las personas para aportar criterio, empatía y cercanía". Y añade de Miguel: "En Ilunion Hotels, la tecnología impulsa, pero el talento genera experiencias realmente memorables". Cuando la responsable de la cadena hotelera pone la vista en el futuro, tiene claro que las claves del sector estarán en "la personalización, unida a la sostenibilidad, la eficiencia y el propósito". Y es en esta dirección donde la inteligencia artificial tendrá que acompañar a las empresas.
No hay que pasar por alto la importancia de mantener la tradición y la esencia de cada negocio. María Alfonso, Creative Director & CMO de la marca de bolsos Paris/64, expone que "el alma de cada bolso está en las manos de quien lo hace, en las decisiones que toma el artesano. Eso no lo replica ningún algoritmo". La fundadora insiste: "Lo que define a una empresa como Paris/64 no es el rechazo a lo nuevo, sino la claridad sobre lo que nunca va a cambiar: el origen del material, el proceso artesanal, la fábrica propia, la importancia de nuestro proyecto de impacto en las personas y en el territorio. – Y prosigue– Sobre esa base sólida, la tecnología puede sumar. Nos ayuda a ser más eficientes, a comunicar mejor nuestra historia, a conectar con clientes en cualquier parte del mundo. La clave es que la tecnología trabaje para la marca, no al revés".
Y de la tradición a la vanguardia en el ámbito científico, sin obviar que la IA puede contribuir a un mundo mejor. "Una de cada tres personas en el mundo sufre alguna enfermedad neurológica. La combinación de neurociencia e IA es la herramienta más poderosa que tenemos para cambiar esa realidad". Así lo confirma la neurocientífica aragonesa María López, CEO y cofundadora de Bitbrain. "Creo que más que preocuparnos por los límites científico-técnicos, nuestra preocupación debería estar en los límites éticos. La tecnología en sí misma no es buena o mala, lo bueno o malo es el uso que se hace de ella. Los límites deben existir y somos las personas las que debemos fijarlos", concluye.
Voces desde el territorio tech
Aragón cuenta con un ecosistema digital de gran proyección a nivel internacional. Sus agentes abrazan la IA y la ponen en el centro de la formación, la investigación y el conocimiento.


El 61% de las empresas españolas ha adoptado la IA, según el reciente informe elaborado por Amazon Web Services y presentado en Madrid el pasado mes de junio. Suzana Curic, directora general de AWS en Iberia, pone en valor que "son siete puntos por encima de la media europea, lo que demuestra la determinación de las empresas del país por abrazar esta tecnología". También existe esa predisposición en el tejido económico de Aragón. Concretamente Curic lo tilda de "valiente" y confía, a su vez, en el papel de la Comunidad como hub tecnológico en el sur de Europa. Así lo confirma la inversión que AWS ha proyectado sobre el territorio, tal y como explica la directora general, "para respaldar las infraestructuras y establecer capacidades avanzadas de la IA que se verán próximamente". Es Susana Curic quien adelanta que estamos ante "la punta del iceberg de una tecnología que va más allá y que representa una evolución sin precedentes".
Fácil quizá de asumir por un compañía líder en el sector tecnológico, pero ¿y las pequeñas empresas?, ¿lo tienen igual de fácil? "La IA nace y vive en la nube y por lo tanto, es escalable – asegura la representante de AWS–. Creo que no se van a obtener esos beneficios en función del tamaño, sino en cualquier empresa que consiga inyectar la tecnología a sus procesos internos más críticos". La ejecutiva afirma, en consecuencia, que tanto las pymes como las startups pueden tener acceso a la tecnología sin necesidad de invertir grandes costes y concluye: "En esta nueva era, estamos democratizando la IA". Eso sí, apunta que lo que puede marcar la diferencia entre las compañías es su "mentalidad" y su predisposición a dar un paso al que tendrán que seguir muchos más, pues insiste en que "todavía estamos viendo las primeras etapas de esta tecnología".
A pesar de encontrarnos en el inicio de un camino que los expertos auguran largo y prometedor, hay organizaciones que admiten haber asumido este cambio de era íntegramente. Es el caso de Adidas, que ha instalado en la capital aragonesa uno de sus centros digitales más estratégicos a nivel mundial, que cuenta con un equipo de más de 450 tecnólogos. Fernando Cornago, responsable global de tecnología digital y e-commerce en la firma, confiesa que están "totalmente revolucionados con la inteligencia artificial". Cornago detalla: "Nos permite acometer proyectos que parecían imposibles y que antes nunca hubiéramos pensado". La IA, redunda, lo ha cambiado todo: "Los modelos empiezan a ser mucho más autónomos, tareas que pueden costar diez o quince horas, dichos modelos las hacen en cinco o diez minutos. –Y continúa– Ya no es que ayuden, sino que cambian completamente el flujo de trabajo, donde la inteligencia artificial va primero y nosotros nos convertimos en revisores y líderes de la estrategia y de la ideación de adónde vamos".
Una dirección que no se dibuja solo desde y para las empresas. Iñigo de Yarza, consejero delegado de Henneo y presidente de hiberus, compañía tecnológica líder en consultoría y desarrollo de negocio, apunta que "el conocimiento digital no es una competencia exclusiva de ingenieros y empresas tecnológicas. Debe estar orientado a mejorar la empleabilidad de las personas, la competitividad de las empresas y el progreso de los territorios". Desde hiberus evidencian que "la tecnología se ha convertido en la principal palanca de transformación de cualquier profesión y sector", pero se muestran convencidos de que "la diferencia la marcarán las personas". A este respecto, De Yarza explica: "El futuro no va a pertenecer a quienes tengan más tecnología, sino a quienes sepan utilizarla mejor para hacer crecer a las personas". Y concluye: "La IA no debería sustituir nunca nuestro pensamiento crítico que se debe conformar a través de la educación, los medios de comunicación, la lectura…".
Objetivo: reducir brechas en la educación
La heterogeneidad de la comunidad educativa no debe confundirse con la desigualdad. Para gestionar la primera, la tecnología es una gran aliada que, si no se maneja con acierto, puede derivar en un nuevo desajuste social.
"Queremos que la IA venga a la escuela para tirar muros y romper las barreras que existen actualmente en la educación". Lo tiene claro Guillermo Sánchez, director del IES Ramón y Cajal de Zaragoza, centro que consiguió en 2021 el prestigioso Premio Escuela del Año de la Fundación Princesa de Girona.
El docente refuerza su idea: "Un 60 % del alumnado de secundaria necesita algún tipo de apoyo o ayuda en salud mental o servicios sociales". Por eso aboga por "que la IA no aparezca para abrir más la brecha, sino para cerrarla". Y a este respecto, Sánchez asegura que el profesorado está poniendo todo de su parte: "Hay ahora mismo una auténtica fiebre por formarse, por conocer empresas que están trabajando la IA en el sector y por encontrar herramientas y plataformas que realmente nos ayuden a los docentes y que, por encima del ánimo de lucro, tengan el convencimiento de mejorar la educación y de facilitarnos nuestra tarea".
Para el director del instituto zaragozano, "la pregunta del millón es cómo trasladar al aula y al alumnado la idea que tenemos del uso de la inteligencia artificial en educación. Y cómo hacer conscientes a las familias de la magnitud de esta revolución tecnológica que va a cambiar muchas cosas en el mundo de la docencia".
Su colega, Rosa Llorente, máxima responsable del CEIP Ramiro Soláns (sentada en el centro de la imagen inferior) en la capital aragonesa, también vivió la alegría de recibir el galardón a mejor escuela de España, pero en la edición de 2024. En este caso se distinguió por "su sólido proyecto transformador, impulsando un cambio sistémico en un contexto de gran diversidad social y cultural".
Con este espíritu y un evidente entusiasmo, la directora del centro educativo defiende el uso de la tecnología: "Favorece la inclusión, reduce barreras lingüísticas y culturales, personaliza el aprendizaje, desarrolla competencias digitales necesarias y facilita la colaboración. Además, amplía el acceso al conocimiento y ayuda a crear entornos educativos más equitativos, participativos e interculturales". Sin embargo, Llorente apuesta por encontrar el equilibrio entre los métodos más innovadores y el concepto de escuela tradicional para "desarrollar el pensamiento crítico, la creatividad y la colaboración sin perder valores educativos esenciales". Apostilla que el mantenimiento, actualización y el uso de la tecnología requieren inversión continua y, en este sentido, no duda en apuntar sus riesgos: "Las diferencias económicas y la dependencia de empresas tecnológicas privadas pueden aumentar la brecha digital, comprometiendo la sostenibilidad y equidad del sistema educativo".

Es la desigualdad el principal caballo de batalla que enfrentan en la escuela rural aragonesa cuando se aborda la implantación de la tecnología: "Si hay falta de formación en competencia digital o una deficiente conectividad, aumentará la brecha", sentencia Juan Antonio Rodríguez, director del Colegio Rural Agrupado del municipio de Alpartir, en la provincia de Zaragoza. El centro ha sido merecedor de distintos reconocimientos autonómicos y nacionales en los últimos años. El más reciente fue el recibido el pasado año, con el Premio Nacional Centro Educativo Sostenible 2025.
Satisfecho con las ventajas que aporta la IA en la actualidad, destaca "la personalización del aprendizaje en las aulas multigrado". Refiere que la IA "actúa como un asistente dinámico que personaliza itinerarios en tiempo real, que van desde la expresión cultural hasta la tecnología aplicada. –Y concluye– Adapta las actividades al nivel del alumnado, gestionando la diversidad y permitiendo al docente dedicar más tiempo a la atención directa".
Con la vista en el futuro, argumenta que la IA "podría aportar equidad lingüística con las familias migrantes y el diseño de proyectos educativos basados en el entorno local". En resumen, el maestro confía en el "gran potencial" de esta nueva tecnología para vertebrar Aragón "si se implementan acreditaciones tecnológicas descentralizadas y se forma al alumnado del medio rural".
Sandra Camos, de Fundación Princesa Girona: "Para mejorar el rumbo de la educación solo hay un lugar al que debemos mirar: los docentes"
Es evidente que las instituciones educativas representan una de las palancas fundamentales para avanzar hacia una adopción más equilibrada de la inteligencia artificial. De este modo lo corrobora Sandra Camos, directora de Programas Educativos de la Fundación Princesa de Girona (a la izquierda de la imagen) quien opina que "para mejorar el rumbo de la educación solo hay un lugar al que debemos mirar: los docentes".
Durante la presentación del reciente informe ‘El futuro de la IA también lo escriben ellas’, en el que participa la prestigiosa fundación, se puso el foco en la necesidad de crear espacios seguros de experimentación en el ámbito educativo, revisar la evaluación del desempeño y reforzar la formación práctica en las funciones más expuestas a la IA. Concretamente, del informe se desprende la conveniencia de "enseñar fluidez en IA, no solo alfabetización", además de "intervenir durante las etapas formativas clave en las disciplinas STEM", y, por supuesto, de insistir en "formar al profesorado". Aunque el informe revela el cierre de la brecha en el uso de la IA, detecta la persistencia de realidades críticas y asimetrías que penalizan a las usuarias femeninas.
Cuando se cuentan historias
Conversar, escuchar, comunicar, entender, empatizar... A la IA le falta rigor y mucho criterio a la hora de humanizar lo que pasa a nuestro alrededor y, además, es incapaz de transmitirlo con pasión.

Ciertos debates y temores asaltan la opinión pública cuando se trata de vincular la inteligencia artificial al ejercicio periodístico. ¿Hasta qué punto necesitaremos el relato de un profesional teniendo el de la máquina? y ¿cómo seremos capaces de identificar las fake news ahora y en un futuro tecnológico todavía más evolucionado? Poco recelo podríamos decir que existe en el seno de las redacciones. Raquel Fuertes, directora general de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, CARTV (de pie, en el centro de la fotografía) alega que a la IA "no hay que mirarla con ingenuidad, pero tampoco con miedo». De hecho, está segura de que la IA "nos va a ayudar muchísimo". Eso sí, añade enseguida que así será siempre que estemos "capitaneados por la razón y por el buen periodismo".
La responsable de la televisión autonómica aclara que el oficio no se trata de producir noticias, sino de contar historias y eso es lo que establece la diferencia. "Tenemos que pensar en qué contamos, cómo lo contamos, cuál es el contexto, qué información es verídica... y eso solo lo podemos hacer los periodistas", asegura Fuertes. La directora general cuenta cómo se aplica esta nueva tecnología en el día a día de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión. Refiere que es especialmente ventajosa para las tareas de catalogación, archivo, documentación o para la medición de audiencias y análisis de modelos de consumo de la información.
"La IA nos va a permitir algo que en el periodismo es esencial, que es oro, y que es conseguir más tiempo. Y ese tiempo nos va a hacer ser mejores periodistas –explica–. Tenemos que aprovecharlo para salir más a la calle, para contextualizar más, para entrevistar más, para preguntarnos más y para hacer mejor lo que sabemos hacer, que es contar historias". Por otra parte, la directiva reconoce que cuando la inteligencia artificial deje de ocupar titulares en la actualidad, "llegará esa reflexión y ese poso de debate sobre lo importante, sobre lo que realmente podemos hacer con la IA". Raquel Fuertes puntualiza: «Todavía tenemos que hablar y mucho de los derechos de autor».
No hace falta mucha discusión en torno a la evidencia de lo necesario de reivindicar el componente humano en la comunicación en cualquiera de sus formatos. "Probablemente lleguen robots capaces de presentar programas, pero espero que nunca sustituyan a las personas. La empatía, la capacidad de escuchar, mirar a los ojos o acompañar a alguien mientras cuenta su historia son cualidades profundamente humanas», dice Blanca Liso, presentadora y directora de programas en CARTV (sentada en la imagen). Consciente de que somos testigos de un momento histórico, la conocida presentadora recapacita sobre su trayectoria: "He tenido la suerte de vivir esta revolución tecnológica desde dentro. En la carrera aún maquetábamos periódicos con escuadra y cartabón, y hoy estamos ante un cambio radical. Precisamente por eso, creo que nos corresponde decidir hacia dónde queremos llevarlo". De este modo, apuesta por poner en el foco y confiar en el buen criterio: "La innovación debe ser una herramienta al servicio del talento y la creatividad humana, nunca un sustituto de las personas que cuentan las historias".
Volviendo al relato, otra de las caras más reconocibles de la televisión autonómica, Noemí Nuñez, presentadora de informativos (de pie, a la izquierda), no se atreve a afirmar que la irrupción de la IA en el periodismo sean solo ventajas: "Depende del uso que le demos, de no tratar de engañar con ella. Que sea una herramienta que sume a la hora de contar las cosas bien, y que no confunda aún más". Tampoco es partidaria de comparar las consecuencias de los dos hitos más decisivos en el ámbito tecnológico de los últimos años: "Igual que internet se ha convertido en imprescindible en nuestro día a día, la inteligencia artificial será pronto una herramienta conocida y usada por casi todos, pero creo que va a requerir un mayor control por parte de todos. –Y lo explica– El primer paso es la obligación de dejar claro que lo que vemos u oímos no siempre es real". Le preguntamos a la periodista por si prevé que los telediarios cambien a otro formato con los nuevos avances de la tecnología de la información: "Soy de las que piensa que un informativo va a seguir teniendo siempre su parte de formato tradicional. No hay mucha historia, se cuenta la actualidad en un tiempo determinado y luego ya cada cadena decide cómo se presenta ese contenido al espectador".
"Mi mundo tiene unos mecanismos emocionales que es muy difícil que la IA pueda suplantar". Con estas palabras abre la conversación la actriz Itziar Miranda sobre tecnología e interpretación. "Cuando miro a un actor no sé como voy a reaccionar. Depende de su mirada, depende de mi memoria, también de lo que me transmita. – Continúa– Y en mi profesión, cuantos más errores haya, más emocionante es, cuando pasan estas cosas que no te esperas". La artista se refiere especialmente al teatro, donde lo que sucede es en vivo y no tiene filtro. Afirma convencida que su trabajo "va a ser de los pocos que están exentos de que la IA pueda ser protagonista necesaria".
La actriz, y también presentadora de programas en Aragón TV, opina sobre la importancia de reducir la brecha en el acceso a la tecnología: "Es necesario invertir en infraestructuras para que haya la misma conectividad en un pueblo del Pirineo que en Madrid". Y con la misma contundencia deja claro que, además, hay que apoyar el uso de la tecnología en la gente mayor. Salvada la democratización real de las tecnologías, en concreto de la inteligencia artificial, Miranda mira al futuro con optimismo: "Todas las herramientas que ayuden a que el mundo sea un poco mejor, más justo y más igualitario, que es donde se supone que va la IA, están bien y hay que recibirlas. –Y añade– Pero sí que creo que es un camino que todavía no está bien definido y que tenemos que ver no solo a dónde se dirige, sino qué hacemos nosotros con ella, en qué lugar la colocamos y la ponemos".
Cuestión de rendimiento deportivo
Domina el arte de aceptar los retos y es la primera en subirse al tren de las oportunidades, por eso la nadadora paralímpica Teresa Perales no ha dudado en valorar las ventajas de la inteligencia artificial y en tratar de aprender a sacarle el máximo provecho. Admite, por tanto, haber probado varias aplicaciones para saber cómo funcionan y cuáles son sus posibilidades. Y añade que "tenemos la suerte de vivir en un continente como es Europa, que tiene ciertas restricciones y ofrece protección a las personas frente a la IA".
Durante los últimos años, la deportista dice haber utilizado las bondades de la IA para elaborar un proyecto para su fundación o hacer estadísticas deportivas e, incluso, de su propio rendimiento: "Estudio cómo ha sido mi evolución durante la temporada, compruebo qué tipo de entrenamiento es el que mejor funciona, cómo tiene que ser la planificación para estar en el punto perfecto de cara a la competición... Entonces, en eso ayuda mucho". La nadadora, ganadora de 28 medallas paralímpicas, precisa que son muchos los dispositivos electrónicos que permiten obtener información para analizar la evolución y el estado de forma. "Con la IA no se trata solamente de tener el dato, sino de entender cómo aplicarlo a la mejora del rendimiento. Por eso, creo que con esta tecnología se van a ver avances importantes en el ámbito del deporte".
Le pedimos su opinión acerca de cómo la inteligencia artificial influye en el aprendizaje de las nuevas generaciones. Con un hijo en edad adolescente, Perales apunta la importancia de que los jóvenes tengan que "esforzarse en encontrar la información correcta y descartar la equivocada", al tiempo que advierte que "quizá, una de las desventajas de la IA es que nos hace un poco más vagos a la hora de buscar esa información".

