especial 'mi trabajo te da vida'
"Para los que queremos dedicarnos al porcino, Aragón es una comunidad con gran futuro, donde puedes aprender mucho"
Gemma Tico, CEO de la agencia Oinkers, especializada en la comunicación del sector; y los veterinarios Laura Matas y Borja Iriarte, de las empresas Ars Alendi y Grupo Costa, respectivamente; debatieron acerca del papel de las nuevas generaciones
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Según datos de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), el 56% de los ganaderos están ya o entrarán en edad de jubilación durante la presente década. La retirada del mercado laboral en masa de la generación del ‘baby boom’ es uno de los grandes retos a los que se enfrenta la ganadería en general y el porcino en particular. Garantizar el futuro y la prosperidad del sector pasa, entonces, por resultar atractivo para las nuevas generaciones.
Aunque pueda parecer un mundo tradicional, se trata de un sector muy puntero en materia tecnológica e innovadora, que requiere de profesionales altamente cualificados en numerosos ámbitos. De ello dieron buena cuenta los tres jóvenes que participaron en la tertulia ‘Vida y futuro’, tercera y última charla de la gala ‘Mi trabajo te da vida’. Laura Matas, veterinaria en Ars Alendi; Borja Iriarte, su homólogo en Grupo Costa; y Gemma Ticó, CEOde la agencia de comunicación Oinkers, especializada en el porcino, charlaron con Javier Segarra quien, en calidad de moderador, preguntó a los tres ponentes acerca de su vocación, sus inicios profesionales, su visión y sus planes y perspectivas futuras.
Matas, procedente de un pequeño pueblo de la provincia de Cuenca, se formó como veterinaria en Valencia, donde ya comenzó a defender el sector: "Durante la carrera hice prácticas en diferentes empresas para formarme como veterinaria de porcino y me di cuenta de la poca importancia que se le da en las universidades. Junto con unos compañeros, decidimos crear un club de ganadería porcina en el que pudiéramos conocer a profesionales que nos trasladaran la realidad fuera de las paredes de la facultad".
«Yo sabía que me quería dedicar al porcino y en otros lugares no hay tantas salidas. Aragón es una comunidad con mucho futuro, donde puedes aprender y formarte en muchos ámbitos»
Recaló después en Aragón, consciente de las muchas posibilidades que ofrece la Comunidad: "Valoré qué opciones tenía, pero en mi tierra, Castilla-La Mancha, ahora mismo es complicado, y en otros lugares no hay tantas salidas", relató. "Aragón es una comunidad autónoma con gran futuro, donde puedes aprender y formarte en muchos ámbitos". La joven reside ahora en San Mateo de Gállego, desde donde se desplaza diariamente a varias granjas de cerdos del entorno. "Estoy muy contenta, es el trabajo que siempre he querido tener".
Borja Iriarte, natural de Ejea de los Caballeros, se marchó a Madrid a estudiar, pero no tuvo dudas en volver a su tierra una vez finalizada su formación. "Mi familia es ganadera, desde pequeño he estado en la granja y viviendo en el mundo rural y quería volver". De su día a día en el trabajo destacó el uso de las nuevas tecnologías. "Las granjas se construyen en base al bienestar y a la sostenibilidad, lo que conlleva mucha tecnología, –explicó–. Esto nos permite avanzar muy rápido y hacer nuestra labor diaria mucho más fácil".
«Hemos trabajado hacia dentro y, con eso, nos hemos
frenado a nosotros mismos. Hay muchas cosas del sector que no se han contado y ahora hay que compartir lo que hacemos»
Entre otros sistemas, Iriarte citó el de alimentación automática, que ofrece un registro diario de cuánto y cuándo come cada animal. "Alimenta a cada cerda de forma precisa e individual y eso ahorra mucho trabajo. Además, cuando alguna enferma, lo primero que hace es dejar de comer, por lo que enseguida podemos detectarlo y poner remedio", indicó el veterinario.
Gemma Ticó aprovechó su turno de palabra para reivindicar otro importante reto que el sector tiene por delante y que, sin duda, requiere también de nuevos profesionales. "En el mundo porcino siempre hemos trabajado hacia dentro y, con eso, nos hemos frenado a nosotros mismos. Hay muchas cosas que no se han contado y ahora hay que compartir lo que hacemos. Ponerle rostro al sector es fundamental", indicó.
Veterinaria de formación, tras varios años trabajando en este ámbito y el de la investigación, Ticó decidió reorientar su carrera hacia la comunicación y el sector digital, con el objetivo de incrementar la visibilidad y mejorar la reputación de empresas, entidades y demás agentes implicados en el mundo porcino. A ese respecto, Segarra le preguntó acerca de las corrientes y movimientos de oposición a la industria cárnica. "Hay pocos grupos, pero es cierto que hacen mucho ruido. Eso ha hecho que el propio sector tenga miedo de contar lo que hace a toda la sociedad, cuando debería ser lo contrario. Hasta ahora, nos han ganado el relato, pero somos muchos los que trabajamos aquí y, si todos contamos y compartimos lo que hacemos, callaremos muchas bocas", concluyó.
Laura Matas, veterinaria en Ars Alendi
"En la carrera me di cuenta de la poca importancia que se le da al sector en la
universidad. Junto con unos compañeros, decidimos crear un club de ganadería porcina para conocer a profesionales que nos trasladaran la realidad fuera de las paredes de la facultad"Borja Iriarte, veterinario en Grupo Costa
"Las granjas se construyen en base al bienestar y a la sostenibilidad, lo que conlleva mucha tecnología. Esto nos permite avanzar muy rápido y hacer nuestra labor diaria mucho más fácil. Por ejemplo, podemos alimentar a cada cerda de forma precisa e individual"Gemma Ticó, CEO de la agencia de comunicación Oinkers
"Hay pocos grupos en contra de la industria cárnica, pero es cierto que hacen mucho ruido. Eso ha hecho que el propio sector tenga miedo de contar lo que hace. Hasta ahora, nos han ganado el relato, pero si todos contamos lo que hacemos, callaremos muchas bocas"