Sala de exposiciones de Faro Santander.

Mucho más que un museo: este es el nuevo referente cultural que conecta arte, tecnología y participación

Faro Santander reúne obras de grandes maestros de la historia del arte y propuestas contemporáneas con una programación que busca implicar al visitante y estrechar la relación con el territorio.

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EN COLABORACIÓN CON BANCO SANTANDER

Las colecciones de arte pueden llegar a ser mucho más que un conjunto de obras, en ocasiones, llegan a convertirse en un punto de encuentro donde la cultura, la participación y el diálogo con la ciudadanía adquieren un papel protagonista. Eso es justo lo que ocurre en Faro Santander , el nuevo museo que abrió sus puertas el pasado 8 de septiembre en la capital cántabra. El centro reúne piezas de artistas como Tiziano, El Greco, Rubens, Goya, Tàpies, Frida Kahlo o Leonora Carrington y plantea una manera diferente de acercarse al arte y la cultura.

La propuesta parte de una idea que va más allá de conservar y mostrar patrimonio. Faro Santander aspira a ser un espacio abierto a la ciudadanía, donde las exposiciones convivan con actividades, conversaciones, propuestas educativas y proyectos vinculados con el territorio. De este modo, el visitante puede acercarse al centro por diferentes motivos y establecer distintas conexiones a través de él.

“Nuestra intención es hacer que todo el mundo se sienta bienvenido. Queremos que Faro sea un lugar que no solo se visite, sino que se viva; un espacio al que puedas volver por motivos diferentes, para ver una exposición, participar en una actividad, escuchar música, asistir a una conversación, venir en familia y encontrarte con otras personas”, explica Daniel Vega Pérez de Arlucea, director de Faro Santander.

Descubrir el arte desde nuevas perspectivas

Una de las principales propuestas del nuevo centro es Obras Maestras de la Colección Banco Santander. La muestra recorre casi cinco siglos de historia del arte y establece conexiones entre artistas y épocas diferentes a partir de cuatro grandes bloques: historias sagradas; lugares y paisajes; bodegones y naturalezas muertas; y retratos, tipos y figuras.

La exposición permite acercarse a una colección construida a lo largo de más de 160 años de coleccionismo. “Se trata de un patrimonio artístico extraordinario que, sin embargo, sigue siendo bastante desconocido para el gran público. Ahora tenemos la oportunidad de compartirlo y de convertirlo en una parte viva de la programación”, cuenta Vega Pérez de Arlucea.

Junto a ella, México Moderno en la Colección Gelman Santander reúne cerca de un centenar de piezas relacionadas con algunos de los nombres fundamentales del arte mexicano del siglo XX. Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros forman parte de una exposición que incorpora también un destacado fondo fotográfico y permite contemplar en España uno de los conjuntos más relevantes de este periodo.

'Autorretrato' de Frida Kahlo
'Autorretrato' de Frida KahloBANCO SANTANDER

La tercera exposición, El surrealismo sintomático: Leonora Carrington, pone el foco en la relación de la artista con Santander. La muestra reúne las dos obras que Carrington realizó durante su estancia en la ciudad en 1940, entre ellas Villa Pilar, una pieza que permaneció oculta durante décadas y que ha salido a la luz gracias al trabajo de investigación desarrollado por el equipo de Faro Santander.

La recuperación de esta obra refleja también una de las líneas de trabajo del centro: volver sobre las colecciones para descubrir nuevas historias y plantear otras lecturas. “Más que presentar una selección definitiva de ‘grandes obras’, queremos demostrar que una colección está viva cuando somos capaces de volver a mirarla y formularle nuevas preguntas”, apunta el director.

Villa Pilar, obra de Leonora Carrington.
Villa Pilar, obra de Leonora Carrington.BANCO SANTANDER

Acercando la cultura a todos los públicos

Las exposiciones forman parte de una programación organizada en torno a cuatro grandes líneas: Arte y Tecnología; Educación y Mediación; Proyectos Participativos; y Programas Públicos. Todas ellas comparten una misma idea: hacer que el público tenga un papel activo. “Al final, hay una idea que une todo: la participación. Queremos que el visitante deje de ser únicamente espectador y encuentre distintas maneras de relacionarse con lo que sucede en Faro”, afirma Vega Pérez de Arlucea.

La tecnología y la experimentación tienen un papel destacado en esta propuesta. Uno de los proyectos principales es Cubo, una instalación digital que ocupa dos plantas del edificio y combina una proyección inmersiva de 360 grados con una fachada exterior cubierta por una pantalla LED de casi 400 metros cuadrados. El espacio se estrena con Antes de Faro. A esta instalación se suma Llamita, concebido como un espacio de experimentación artística y lúdica en el que el juego y el asombro sirven para estimular la imaginación, la curiosidad y la creatividad.

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La iluminación de la fachada realza el edificio durante la noche.BANCO SANTANDER

La relación con el territorio también ocupa un lugar central. Los Proyectos Participativos pretenden conectar la creación artística con el compromiso social y el entorno, una idea que se materializa en Marisma, dedicado al desarrollo y presentación de proyectos vinculados con Cantabria.

Por otro lado, los Programas Públicos buscan convertir Faro Santander en un espacio para el encuentro y la conversación en torno a algunos de los grandes temas de nuestro tiempo a través del arte. Entre las propuestas ya presentes en la programación se encuentran Los Jueves de Faro, mientras que próximamente se incorporarán Los Especiales de Faro, con el objetivo de atraer tanto a los habitantes de Santander como a quienes visiten la ciudad.

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