ingeniería en aragón
Más mujeres con vocación científica y tecnológica
Las cifras indican que queda mucho por hacer para lograr la equidad de género en los estudios y en las profesiones de ingeniería, pero también que se avanza con paso firme hacia esa igualdad.

Queda camino por recorrer, pero los datos demuestran que en los últimos años se han producido avances en cuanto a la presencia de mujeres dentro del ámbito de la ingeniería y, en general, dentro del ámbito científico y tecnólogo. Actualmente, las mujeres representan solo el 26% del alumnado en los estudios de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza y, en casos como Ingeniería Informática o en Ingeniería Eléctrica, solo el 15% del alumnado.
Hace tan solo unos días, HERALDO publicaba las declaciones de la directora de la Escuela Universitaria Politécnica de La Almunia, Mónica Remacha, quien admitía el progreso: "Cuando estudiaba puede que la proporción fuese de un 90% de chicos y 10% de chicas y eso afortunadamente ha cambiado. Aquí tenemos un 70-30 y seguramente lleguemos a que haya mitad y mitad. Primero, porque todo, y el mundo profesional también, va encaminado a lo tecnológico y por tanto habrá más mujeres, pero se necesitan referentes".
En este sentido son varias las iniciativas puestas en marcha para dar visibilidad a la mujer en la ciencia e inspirar las carreras profesionales de las niñas. Destaca la campaña #NoMoreMatildas, ideada en 2020, que ha llevado a los libros de texto los hallazgos y trayectorias de brillantes científicas a lo largo de la historia. El movimiento se conoce como Efecto Matilda en honor a Matilda Joslyn Gage, la primera activista en denunciar la injusticia de que se haya ignorado, de forma sistemática, la presencia de las mujeres en la ciencia.
Son varias las iniciativas puestas en marcha para dar visibilidad a la mujer en la ciencia e inspirar las carreras profesionales de las niñas
Según datos de la Universidad de Zaragoza, en educación secundaria muchas alumnas (casi el 60%) desestiman las opciones de la ingeniería, por ello se considera preciso actuar en la educación primaria para ofrecer modelos profesionales de mujeres reales.
A este respecto cabe señalar el éxito de una iniciativa que ya ha cumplido diez años en las aulas aragonesas y que, tal y como señalan las encuestas, ha tenido un impacto muy positivo en niñas y niños en cuanto a su interés en la ingeniería. Se trata del programa ‘Una ingeniera en cada cole’, promovido por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT-Aragón), con la colaboración de la Universidad de Zaragoza y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Con él, ingenieras y tecnólogas hablan con el profesorado y realizan una actividad con el alumnado, explicando inventos de mujeres, su profesión y realizando un taller participativo.
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