un verano en los pirineos
Los festivales copan la agenda cultural altoaragonesa
Monegros Desert o Pirineos Sur son algunos de los certámenes más demandados
durante el verano.
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

La agenda cultural altoaragonesa triplica su actividad en verano. Casi una veintena de festivales, de diversos estilos, copan las agendas de miles de personas que repiten año tras año, después de haber descubierto las maravillas de unir música, teatro, cine o circo con paisajes singulares. Ejemplo de ello es el Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur, que en su trigésimo primera edición llevará al excepcional auditorio natural de Lanuza, cuyo escenario emerge de un pantano, a reconocidos artistas como Ricky Martin. Allí, hasta el 28 de julio, se podrá disfrutar de los ritmos de Meute, Chucho Valdés, Sara Baras, Rawayana, Mon Laferte o Loreena McKennitt, entre otros. Esta cita, se completa con un mercado multicultural de artesanía en Sallent de Gállego y una zona de acampada.
Incidiendo en la idea de poner en valor el patrimonio natural de la provincia, hace cinco años nace SoNna Huesca, un certamen que, a través de 27 actuaciones, que se alargan este 2024 hasta el 14 de septiembre, convierte en escenario para distintos estilos musicales lugares como Alquézar, el salinar de Naval, el Espacio Arte y Naturaleza de Berdún, el Sendero El Cornato-Pineta de Bielsa o la Cartuja Nuestra Señora de las Fuentes de Sariñena.
Otra de las citas que mueven más público es el Monegros Desert Festival, un espacio multicultural que reúne a más de 55.000 almas de más de 80 países en medio del desierto. Es el mayor encuentro para los amantes de la música techno de la geografía española. Fusiona música, arte, arquitectura, creación de escenarios, estructuras imposibles y artes escénicas.
Otros festivales
Los clásicos también tienen cabida. El Festival Internacional en el Camino de Santiago, que se celebra del 1 al 25 agosto, recorre la provincia de Canfranc a Monzón uniendo la música antigua con nuevos ritmos en un total de 19 conciertos.
Otro escenario imprescindible este verano es el Castillo de Aínsa, que acoge una treintena de conciertos, obras de teatro, encuentros de gastronomía y talleres creativos hasta el 28 de julio en la localidad sobrarbense.