Lázaro Lahera, arquitecto de Pronisa: "La adaptabilidad de una casa es más esencial que la sostenibilidad"
Lahera explica que uno de los imprescindibles de la vivienda es la terraza.

¿Cuál es una tendencia arquitectónica que ha llegado para quedarse?
No sé si se puede llamar tendencia, pero ahora mismo la terraza es imprescindible en una vivienda. Debe de tener unas dimensiones que permita vivir en ella. En varios de mis proyectos ya las hemos dotado de tomas de agua, electricidad y televisión, además de salida de humos para poder instalar una barbacoa.
Hemos sido testigos del auge del uso de materiales más sostenibles, como la madera. ¿Qué nos espera los próximos años? ¿Habrá innovación?
Pronostico que veremos más materiales sostenibles y naturales. Algunas de sus prestaciones no las alcanza nuestra tecnología.
Entonces, ¿veremos construcciones con elementos como el barro en un futuro?
Depende del lugar. Tal vez en el mundo rural termine imponiéndose, pero desde luego no en las ciudades.
¿Qué debe ser esencial en la construcción de un edificio desde el punto de vista arquitectónico?
Hoy por hoy, en una época en la que el cambio es la única certeza, la adaptabilidad y posibilidad de evolución de una vivienda es incluso más esencial que la sostenibilidad. Por ejemplo, con la evolución de la familia, el espacio de teletrabajo muta a la habitación de los hijos, y sigue mutando después a la habitación de invitados, y termina siendo la habitación del cuidador o cuidadora, e incluso el dormitorio del antiguo dueño. Por eso, creo que es importante dotar de más baños a nuestras viviendas. Dan autonomía y posibilidades a las dependencias vinculadas: alquilo una habitación con baño a un estudiante y me ayuda a pagar la hipoteca. En Miami y Panamá se hacen incluso con acceso independiente, y hace años que esto es tendencia. Es el ahora famoso ‘flex living’.
¿Cuándo llegarán los jardines verticales a los edificios de Aragón? Parece que en otras regiones está más extendido...
Cuando los propietarios de balcones les dediquen cariño y aprecien lo que tienen. Esto no es nada nuevo, por mucho que lo califiquen de moderno. El ensanche de Barcelona, con sus balcones llenos de macetas, flores y plantas es un buen ejemplo.
¿Están las ciudades de la región preparadas para ser ‘smart cities’?
En Aragón nuestras ciudades están todavía a tiempo de no evolucionar hacia la implosión de las metrópolis. Alguien debería explicar que las ciudades tienen un límite de crecimiento, fruto de su entorno y de su tiempo. Pero en Aragón tenemos unas ciudades que han crecido de manera ordenada y sin desenfreno. Huesca es una maravilla, tiene un buen modelo en Pamplona y debe aprovechar tanto el tirón del Pirineo como el de la Universidad. Teruel es un encanto, una esencia que se guarda en frasco pequeño. Y tiene además el desarrollo tecnológico de Caudé como fuente de desarrollo y habitantes con alta formación. Zaragoza debe decidir qué hacer: su crecimiento radial perimetral que se está haciendo bien no parece compatible en cambio con otras zonas más centrales y degradadas caídas casi en desuso. Calatayud, Jaca y Cuarte son buenos ejemplos de desarrollo sostenido. En cambio, Utebo se ha quedado aletargado y debe despertar para no perder esta oportunidad. No imagino mejores candidatas a ‘smart cities’ que las que he nombrado, siempre y cuando sigan el modelo que tan buenos resultados les está dando.
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