Las empresas aragonesas ante nuevos retos digitales en 2026

Las empresas aragonesas consolidan la digitalización básica, pero afrontan nuevos retos en 2026

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La digitalización ya no es una palabra de moda ni un concepto reservado a las grandes empresas tecnológicas. Está presente en muchas decisiones empresariales del día a día y también en el origen de numerosas normativas que buscan modernizar el tejido productivo. 

En Aragón, este proceso avanza, aunque no de forma uniforme. Los últimos datos oficiales muestran un panorama con luces y sombras: mientras que las herramientas digitales básicas están ampliamente implantadas, el salto hacia tecnologías más avanzadas sigue siendo un reto para muchas empresas. Así lo reflejan las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE), tanto en la Encuesta sobre el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación y del Comercio Electrónico en las Empresas (ETICCE, primer trimestre de 2025, con datos de 2024) como en la Encuesta sobre Innovación en las Empresas (EIE 2024). Dos radiografías complementarias que permiten tomar el pulso real a la digitalización empresarial en la Comunidad.

Un nivel de digitalización básico ya consolidado

Uno de los datos más llamativos es el alto grado de implantación de herramientas de gestión interna. En concreto, el 71,6% de las empresas aragonesas utiliza algún software ERP, un porcentaje que sitúa a Aragón por encima de la media estatal. Este tipo de soluciones permiten digitalizar procesos clave como la contabilidad, la facturación o el control de recursos, y reflejan un esfuerzo claro por mejorar la organización interna.

Se trata de un avance significativo, aunque no alcanza a todo el tejido empresarial. Las empresas más pequeñas y muchos autónomos todavía quedan fuera de estas cifras. Aun así, incluso en este segmento se observa una tendencia creciente hacia la adopción de herramientas digitales, impulsada tanto por las nuevas normativas de facturación como por una necesidad práctica de ganar eficiencia. Raúl, gerente de Castel Instalaciones, lo resume desde su propia experiencia: “Nos digitalizamos. Necesitamos dejar de hacer las cosas como siempre y digitalizar la facturación y la contabilidad. De otra forma, perdemos mucho tiempo en oficina, y queremos dedicarnos a nuestro trabajo”. En estos casos, la digitalización no se vive como una imposición, sino como una forma de liberar tiempo, reducir tareas manuales y tener más control sobre el negocio.

Otro indicador relevante es el uso de datos para la toma de decisiones. Según el INE, el 40,1% de las empresas aragonesas utiliza la información que genera para orientar su actividad. Sin embargo, esto significa también que una parte importante del tejido empresarial sigue operando con una digitalización básica, sin explotar todo el potencial de los datos.

Más allá de porcentajes y estadísticas, la digitalización responde a problemas muy concretos del día a día empresarial. Desde el ámbito profesional lo explica de forma directa, Víctor Bernués, consultor de Esofitec, que señala: “la digitalización tiene que ver con ser más eficiente, reducir errores, ahorrar tiempo y competir en mejores condiciones. Pero no hay que olvidar que la adopción debe ser escalonada y apoyarse en un consultor tecnológico cercano y de confianza. Esto es cada vez más necesario para tomar buenas decisiones, evitar inversiones innecesarias y adaptar la tecnología a la realidad concreta de cada empresa”.

La implantación de soluciones cloud debe hacerse de forma profesional y segura.
La implantación de soluciones cloud debe hacerse de forma profesional y segura.Freepik

Cloud e inteligencia artificial: brecha y desafío

Las diferencias más claras aparecen cuando se analizan tecnologías más avanzadas. En Aragón, solo el 37,3% de las empresas utiliza servicios de cloud computing, frente al 44,3% de media nacional. El uso de la nube es clave para mejorar la colaboración, la movilidad, la seguridad y la escalabilidad de los sistemas, por lo que su adopción limitada puede convertirse en un freno a la modernización. Este aspecto está estrechamente relacionado con la organización del trabajo. El teletrabajo está presente en el 31,7% de las empresas aragonesas, lo que indica que los modelos de trabajo digitalizados no se han extendido de manera homogénea. Especialmente en sectores más tradicionales o en empresas con menor madurez tecnológica, el trabajo remoto sigue siendo una asignatura pendiente. 

Además, la implantación de soluciones cloud no es solo una cuestión técnica, como explica Jordi Alarcón, responsable del departamento IT de Esofitec: “exige hacerlo de forma profesional y teniendo en cuenta los retos de seguridad que conlleva el tratamiento de la información y el blindaje de la infraestructura digital.”

La inteligencia artificial, por su parte, se encuentra todavía en una fase incipiente. En Aragón, su uso alcanza al 13,9% de las empresas, una cifra coherente con el carácter emergente de estas tecnologías. La adopción de la IA suele requerir una base sólida de digitalización previa y una implantación cuidadosa, que tenga en cuenta aspectos como la seguridad de los datos o el cumplimiento de normativas como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).

"La digitalización tiene que ver con ser más eficiente, reducir errores, ahorrar tiempo y competir en mejores condiciones" . (Víctor Bernués, consultor de Esofitec)

Mientras que, para una parte del tejido empresarial, especialmente pequeñas empresas y autónomos, el reto es dar un primer paso dejando atrás procesos manuales; el gran reto para muchas empresas aragonesas es dar el siguiente paso con criterio: pasar de herramientas aisladas a sistemas conectados, de la gestión básica a la analítica.

En una comunidad donde predominan las pymes, la proximidad, el conocimiento del tejido local y la capacidad de acompañar a las empresas en este proceso se convierten en factores clave. “Solo así la digitalización podrá consolidarse como una verdadera palanca de competitividad y no como una carga más para el empresario”, concluye Bernués.

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