Las metas del Acuerdo de Paris no se van a alcanzar en 2030.

La sostenibilidad, un factor decisivo para el futuro

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La sostenibilidad seguirá siendo un factor decisivo para el futuro de Europa, según confirman los expertos, aunque en un escenario global cada vez más complejo, experimenta "un cambio en su percepción y enfoque". Así lo ponen de manifiesto desde Foretica, organización referente en sostenibilidad y responsabilidad social empresarial en España y representante a nivel nacional del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD).

En el ‘Informe de Tendencias ESG 2026’, publicado recientemente sobre las tendencias para este 2026 de los criterios ESG (que miden y regulan los desarrollos ambientales, sociales y de buen gobierno de las empresas), señalan que "las tensiones geopolíticas, la presión sobre la competitividad económica y el cuestionamiento de los consensos multilaterales han marcado un cambio de prioridades en el debate público y político, con un foco creciente en la autonomía estratégica, la seguridad y la estabilidad económica".

Competitividad y energía, en el centro del debate

El citado informe de Foretica evidencia que en la actualidad existe menos presión normativa en el ámbito de la sostenibilidad en Europa. El objetivo de este cambio de ciclo es impulsar la competitividad de las empresas y hacer frente a las hegemonías políticas y económicas de Estados Unidos y China. Los expertos señalan que mientras en el país norteamericano escenifican el renacimiento de los hidrocarburos, en el mercado asiático destacan, entre otros monopolios, por controlar el proceso de la electrificación. Se reducen, por tanto, de manera significativa los umbrales de aplicación y los requisitos legales para las compañías en este ámbito, sin olvidar que la receta para impulsar el papel del continente a nivel mundial pasa por reforzar su competitividad con la autonomía energética, la innovación y el talento.

Por otra parte, el mencionado estudio pone de relieve que los mercados financieros han acusado el bajón en la agenda de la sostenibilidad, de manera que "los activos sostenibles que ha dominado el comportamiento en las bolsas durante la mayor parte de las últimas dos décadas, se han debilitado". 

La crisis energética derivada de la invasión de Ucrania; el negacionismo, que ha salpicado también a la política; y la fiebre de la inteligencia artificial, con su creciente demanda de energía, frenan la tónica de los últimos años.

Los objetivos para 2030 que se establecieron con el Acuerdo de París hace diez años no se van a cumplir, según datos de Foretica.
Los objetivos para 2030 que se establecieron con el Acuerdo de París hace diez años no se van a cumplir, según datos de Foretica.Freepik

En el informe de Foretica también se aborda el conflicto social, provocado por el estancamiento de la economía, la mayor desigualdad entre ricos y pobres y la crispación derivada de la polarización política en muchos territorios, entre otras brechas importantes. Es por ello que las empresas se convierten en un importante agente social que debe priorizar la respuesta a los problemas del entorno.

Otra de las claves es que los objetivos para 2030 que se establecieron con el Acuerdo de París hace diez años no se van a cumplir. Si la meta era limitar el calentamiento global sin superar los 1,5°C, reduciendo las emisiones con la desconexión definitiva de los combustibles fósiles como fuente de energía, está claro que no se va a alcanzar. No obstante, se reconocen los avances registrados en este sentido, aunque parece urgir un compromiso más sólido por parte de empresas e instituciones para evitar futuras catástrofes climáticas.

A este respecto, el informe concluye que el agua se convierte en el gran vector de los riesgos físicos del cambio climático. Y lo ilustra con datos: el 91 % de las pérdidas económicas generadas por las diez principales catástrofes naturales en 2024 estaban relacionadas con el agua. Se indica que es necesario trabajar en tres dimensiones: "La reducción de la huella hídrica, la construcción de una infraestructura inteligente y expandir las fuentes de agua dulce a través de tecnologías de bajo impacto".

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