El incendio se declaró de madrugada en la fábrica de Productos QP.

La nube tóxica de Utebo: un año de la emergencia que supuso un caso de éxito en el uso de las alertas

El 5 de agosto de 2024, el incendio de una fábrica de productos químicos generó gases que acabaron obligando a decretar el cierre del municipio zaragozano, de casi 20.000 habitantes, tras el envío de un aviso por parte de Protección Civil con antelación suficiente que evitó que hubiese heridos.

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Una nube tóxica de cloro generada por el incendio de la empresa química Productos QP radicada en Utebo obligó a primera hora de la noche del 5 de agosto de 2024 a confinar esta población zaragozana de casi 20.000 habitantes. La decisión la adoptó el Gobierno de Aragón después de detectar que el humo se había intensificado. Fue un paso más dentro de la evolución que el incidente había tenido a lo largo del día y en el que las condiciones adversas del viento dificultaron la dispersión de la nube.

La alerta fue comunicada por Protección Civil a todos los teléfonos operativos en la zona afectada a través del ES-Alert, un sistema de envío masivo de alertas a móviles para avisar a la población en situaciones de emergencia, como desastres naturales, incendios, tormentas, inundaciones, ataques terroristas o cualquier tipo de amenaza grave. Un aviso que se cumplió desde el primer momento y que se lanzó con la suficiente antelación para poder evitar heridos.

Los sucesos tuvieron lugar el 5 de agosto de 2024.
Técnicos de Protección Civil, agentes bomberos, Guardia Civil, Policía Local de Utebo y expertos en química de la Universidad de Zaragoza trabajaron de forma incansable en la resolución de la emergencia.

Desde primera hora de esa mañana, técnicos de Protección Civil del Gobierno de Aragón, bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza, Guardia Civil, Agrupación de voluntarios de Protección Civil de Utebo, Policía Local de Utebo y expertos del Grupo Universitario de Investigación Analítica de Riesgos (Guiar) de la Universidad de Zaragoza trabajaron de forma incansable en la resolución de la emergencia. Entre diversos expertos de cada equipo se decidió tomar la decisión del confinamiento atendiendo a factores como la dirección del viento. "El factor viento podía poner en riesgo a los vecinos. Cuando había bochorno venía la nube tóxica hacia Utebo y cuando hacía cierzo se iba hacia Garapinillos y Zaragoza. Fueron 12 intensos días en los que hubo que tener muy en cuenta la climatología y la lluvia y en los que se trabajó mucho, pero tras los que no hubo que lamentar heridos, y eso es lo más importante", explica Miguel Calderón, responsable de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Utebo y primer teniente de alcalde del Ayuntamiento del municipio.

Calderón, que cuando ocurrió el suceso era alcalde accidental, estuvo presente desde que se ocasionó el fuego hasta que se dio por concluida la emergencia, 12 días después. En los primeros compases, llegó a trabajar durante 39 horas seguidas. "Todo empezó con un incendio de combustión de materiales como plásticos, pero más adelante se vieron afectados los depósitos de cloro, lo que generó el incendio químico, que tiene una serie de particularidades, como por ejemplo el hecho de que requiere de medios específicos para su extinción. Además, el tonelaje de los componentes que ardían hizo que el fuego alcanzase una envergadura que nunca habíamos visto aquí", recuerda el concejal del consistorio utebano.

Vecinos de Utebo mostrando cómo ha quedado la zona y sus casas tras el incendio en la empresa química.
El tonelaje de los materiales que ardieron hizo que el fuego alcanzase una gran envergadura.Víctor Mateo

El fuego se declaró de madrugada, a las 3.20, y a las 9.00 los Bomberos de Zaragoza ya habían perimetrado la zona y controlado las llamas, que no extinguido. Un cambio en la dirección del viento sobre las 13.00 hizo ya entonces que se evacuasen de manera preventiva las naves y viviendas ubicadas en un radio de 500 metros alrededor de la empresa afectada, incluyendo también al hotel Las Ventas. Hacia las 21.00 las llamas seguían vivas y, a pesar de que en las horas previas la evolución había sido favorable, un aumento súbito de la combustión por el material almacenado generó un incremento importante de la nube tóxica, y fue entonces cuando se tomó la decisión del confinamiento, que fue comunicado por el ES-Alert a los vecinos y también a través de las redes sociales del consistorio y la Policía Local y de los sistemas de megafonía. El aviso incorporaba las recomendaciones de cerrar las ventanas, refugiarse en las habitaciones más interiores de la casa, no fumar ni encender fuego, apagar los aires acondicionados y sistemas de ventilación para evitar la entrada de gases tóxicos, cerrar la llave de gas y desconectar la electricidad, escuchar la radio para conocer la evolución de la emergencia y lo que se debe hacer y refugiarse en edificios y nunca en vehículos.

El Gobierno de Aragón llamó entonces a actuar con tranquilidad. En este sentido, el director general de Interior, Miguel Ángel Clavero, puso el acento en que el suceso contaba "con los medios humanos y materiales necesarios para hacer frente a esta situación. Se trata de medidas preventivas pero necesarias para salvaguardar la seguridad de las personas". Una idea en la que incide Calderón, quien subraya que la decisión del confinamiento fue muy sopesada y fue fruto de numerosas reuniones entre los diferentes equipos, incluyendo a los químicos de la Universidad de Zaragoza. "Había que tomarla en el momento oportuno y con antelación para que la gente estuviese informada y recogida en sus casas lo antes posible. Los vecinos agradecieron la labor y el confinamiento en líneas generales, tomándoselo bien y entendiéndolo. Valoraron mucho que se les diese información desde el primer momento y, desde luego, en casos así más vale pecar de previsor", asegura.

Una de las acciones más efectivas fue la de colocar anillos de seguridad en diferentes puntos del pueblo para medir el nivel de cloro que existía. "Teníamos todo perimetrado con dispositivos. Hicimos una jaula para medir la nube tóxica y eso fue un gran acierto, porque nos permitió tenerlo muy controlado y saber por dónde iba la nube en cada momento sin necesidad de verla", explica Calderón.

Pasada la una de la madrugada, la nube se fue diluyendo y los medidores dejaron de registrar toxicidad, de manera que se dio por finalizado el confinamiento, al valorar el Ejecutivo autonómico que ya no había riesgo para la población. 

Las casas de numerosos vecinos quedaron afectadas por el fuego.
Las casas de numerosos vecinos quedaron afectadas por el fuego.Víctor Mateo

"Tuvimos mucha suerte, porque las consecuencias de este tipo de incendios pueden ser mucho más serias. Es algo que no olvidaremos nunca pero que sirvió para ver algo tan bueno como el trabajo conjunto y la cooperación entre todo el pueblo", rememora Calderón. Echando la vista atrás a lo vivido, el voluntario de Protección Civil aconseja a la ciudadanía que hagan caso a las recomendaciones que se hacen en situaciones como esta: "Cuando se manda una alerta es por seguridad y por prevención, no es por fastidiar a nadie. Los expertos y las instituciones valoran las situaciones y dedicen en función de las vidas de las personas. Son momentos muy críticos en los que hay que seguir las recomendaciones desde el primer momento".

Premios a la Protección Civil

La labor de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Utebo, los Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza, la Guardia Civil y la Policía Local de Utebo en la emergencia fue reconocida el pasado 14 de mayo por el Gobierno de Aragón, que les otorgó una de las Placas al Mérito de Protección Civil correspondientes a 2024, en la categoría de 'Hecho relevante'. 

La vicepresidenta y portavoz del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, expresó el agradecimiento público de toda la comunidad a los hombres y mujeres que desarrollan su labor ante las emergencias que se desarrollan en el territorio. "Aragón está orgullosa de los profesionales y voluntarios de Protección Civil", subrayó en la rueda de prensa que siguió al consejo de Gobierno en el que se decidió la distinción. Asimismo, indicó que es importante "reconocer a unos profesionales que apoyan a la ciudadanía, pero también transmiten seguridad en momentos muy difíciles para la población como el apagón o la Dana. Es un trabajo que tenemos que valorar cada vez más".

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