energías renovables
La hibridación de energía se perfila como el futuro de las renovables en Aragón
Este sistema se basa en combinar varias fuentes de energía renovable utilizando el mismo punto de conexión, consiguiendo así maximizar la energía producida y suplir los periodos de inactividad de las fuentes utilizadas

La firma del acuerdo millonario entre la zaragozana Forestalia y la empresa china CGE para crear el mayor sistema de autoconsumo industrial de España ha puesto sobre la mesa un concepto hasta ahora desconocido para muchos aragoneses: la hibridación, el proceso de generación de energía que hará posible este proyecto, que combinará la energía eólica, fotovoltaica y de baterías.
La hibridación de energía es el proceso por el que se genera electricidad combinando dos o más fuentes de energía, habitualmente renovables, que comparten el mismo punto de conexión. Según explica Adrián Langa, director de Medio Ambiente de la consultora Athmos Sostenibilidad, este proceso persigue "complementar una tecnología renovable con otro tipo de tecnología" para así "optimizar la cantidad de energía producida y evacuada a la red para una instalación que tiene un acceso ya concedido".
Pongamos por caso una instalación fotovoltaica que no produce energía durante la noche. Al complementarla, por ejemplo, con una instalación eólica, se generará energía también durante la noche gracias al viento, todo ello compartiendo las mismas infraestructuras de evacuación y subestaciones. Por ello, Langa señala que una de las ventajas de la hibridación es el aprovechamiento de "los recursos e infraestructuras ya dispuestos para la evacuación del proyecto original", además de complementar los periodos de baja producción o inactividad de una de las fuentes de energía gracias a la otra, generando así "un mayor rendimiento durante un mayor número de horas al año".
No obstante, Langa señala que la hibridación "no te da derecho a una mayor potencia de la que tú ya tuvieras autorizada", por lo que nunca vas a poder evacuar más del límite establecido. Por ello, muchos promotores optan por la incorporación de baterías para acumular los excedentes de producción en el momento en que las dos tecnologías están funcionando a plena capacidad.
Aunque la hibridación permite combinar cualquier fuente de energía renovable, en Aragón es más habitual utilizar al mismo tiempo la energía eólica y la fotovoltaica por las características del territorio. Por su parte, Langa destaca que los proyectos de hibridación "cuentan con todas las garantías de tramitación de un proyecto ordinario", ya que aunque la infraestructura original tenga todas las autorizaciones pertinentes, para hacer una hibridación hay que "hacer una tramitación ordinaria como si fuera un proyecto ex novo".
Asimismo, aunque estos proyectos supongan una inversión considerable, "la inversión sale rentable por el beneficio que obtienes al contar con más horas de producción", apunta Langa, que considera, además, que "la hibridación también revierte beneficios directos al territorio, tanto por las licencias e impuestos de actividad como por la propia construcción del proyecto que implica mano de obra, pernoctas, mantenimientos, etc.".
Al igual que en el campo de las energías renovables, Aragón se perfila como una de las comunidades autónomas precursora de este novedoso modelo de energía. Así, Langa considera que "la tendencia es que toda o buena parte de la energía autorizada vaya hacia un modelo de hibridación", lo que convertirá a la Comunidad en "una comunidad autónoma pionera en el desarrollo de esta tecnología".

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