La herramienta para enfrentarse a la adversidad
El VI Barómetro Internacional de la Innovación revela cómo los directivos de España y otros países optimizan su financiación de la innovación para generar valor en sus compañías
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
Como bien se puso de relieve en la mesa de debate organizada por HERALDO, en materia de innovación, las empresas todavía tienen un largo camino por recorrer, pues no todas entienden esta cuestión como algo intrínseco a la cultura de la organización. No obstante, según el VI Barómetro Internacional de la Innovación, elaborado por la consultora Ayming Institute, impulsar la innovación es una de las principales prioridades de las compañías a la hora de diseñar sus estrategias, solo por detrás de la reducción de costes y de la mejora en la eficiencia operativa.
"Las empresas están innovando a pesar de algunas circunstancias difíciles –como la coyuntura económica o la inflación–, lo que indica que se reconoce como indispensable", señala el informe. Y añade: "la presión de los costes se está extendiendo a las estrategias y está impulsando a las empresas tanto a encontrar soluciones de reducción de costes en la tecnología como a centrarse en la innovación incremental a corto plazo".
El enfoque a corto plazo y la presión para obtener resultados inmediatos son las principales barreras para innovar
Este esfuerzo por afrontar la adversidad se aprecia en los presupuestos de I+D, que han aumentado ligeramente de un 6,4% a un 6,6% con respecto al año anterior. Se trata, además, de un crecimiento continuado: el 73% de las empresas encuestadas prevén aumentos presupuestarios el año que viene, y el 22% espera que este sea significativo. Solo el 3% de las empresas apuntan a una disminución de sus cifras.
En cuanto al destino de estos presupuestos, la mayoría recaen en la aplicación de nuevas herramientas y tecnologías, así como en la implantación de la inteligencia artificial. La razón, apunta el informe, se debe a su fácil incorporación: "¿Qué es lo que va a tener el mayor impacto con la menor cantidad de dinero? Es de bajo coste y no hay que desarrollar tecnología nueva, se puede utilizar la existente, adaptarla e implantarla en el flujo de trabajo".
La mejora de productos existentes para aumentar la satisfacción del cliente o la mejora de la sostenibilidad y huella medioambiental figuran también entre los principales objetivos a trabajar en materia de innovación.
Barreras de entrada
El enfoque a corto plazo y la presión para obtener resultados inmediatos son las principales barreras de entrada a la hora de innovar en una compañía. A ello se suman la falta de conocimiento y de talento disponible, una cuestión que, por suerte, y según los autores del documento, será un obstáculo cada vez menor: "Las empresas están encontrando maneras de sortear la escasez de talento, ya sea externalizando partes de su I+D, deslocalizando o aprovechando las nuevas tecnologías, incluida la IA. Suelen ser más rentables y menos arriesgadas que contratar un recurso adicional", indican.
Asimismo, el Barómetro hace referencia a la volatilidad en los sistemas de financiación pública como otro de los hándicaps a la la hora de aplicar políticas innovadoras: "Los regímenes fiscales de I+D de Estados Unidos, Reino Unido o España han experimentado una importante inestabilidad en los dos últimos años que ha afectado gravemente al uso de las deducciones como mecanismo de financiación, que ha descendido del 37% al 31% este año".