aragón con otros ojos 2025
Jorge Moncada: “La clave está en ofrecer experiencias adaptadas a cada época del año”
Jorge Moncada, director general de Turismo del Gobierno de Aragón, hace un análisis del buen estado de salud que vive el sector.
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

El turismo se está convirtiendo en un elemento clave para Aragón. ¿Qué cifras manejan?
El turismo en Aragón atraviesa un momento de consolidación y crecimiento sostenido. Desde el inicio de la legislatura en 2023, la Comunidad ha superado, por primera vez, la barrera de los cuatro millones de visitantes anuales, lo que supone un incremento aproximado de medio millón de turistas con respecto a los datos de hace ocho años. Este crecimiento ha sido especialmente notable en el turismo internacional. En 2024, Aragón recibió 911.502 turistas extranjeros, lo que representa un aumento del 11,8 % si lo comparamos con los 815.178 visitantes internacionales registrados el año anterior.
¿De dónde proceden las personas que nos visitan?
El turismo nacional sigue siendo mayoritario, pero el crecimiento internacional es notable. En 2024, los visitantes de Latinoamérica aumentaron un 27%, y el turismo francés también ha crecido de forma significativa. Esto demuestra que Aragón está ganando visibilidad fuera de nuestras fronteras.
¿Qué supone para la Comunidad el buen estado de salud que vive el sector?
En términos económicos, el turismo representa aproximadamente el 11 % del PIB de Aragón, consolidándose como uno de los sectores estratégicos para el desarrollo regional. Esta contribución se ve reforzada por el empleo directo e indirecto que genera, así como por su efecto dinamizador en sectores como la hostelería, el transporte, la cultura y el comercio. Este crecimiento se debe a una oferta cada vez más diversificada, a la mejora de infraestructuras y a una estrategia clara de promoción nacional e internacional.
¿Cuáles son sus grandes atractivos turísticos?
Aragón ofrece una riqueza natural y cultural única: desde los Pirineos hasta el desierto de los Monegros, pasando por el arte mudéjar, los castillos medievales, los monasterios, los pueblos con encanto y una gastronomía con identidad propia. Además, contamos con una red de hospederías, balnearios y espacios naturales que hacen de cada visita una experiencia auténtica.
Aragón tiene oferta para todas las estaciones del año...
Así es. En invierno, el turismo de nieve y montaña es protagonista. En primavera y otoño, destacan las escapadas rurales, el senderismo y el turismo cultural. Y en verano, nuestras comarcas se llenan de vida con festivales, fiestas populares y actividades al aire libre. La clave está en ofrecer experiencias adaptadas a cada época del año.
En esto se centra ‘Escápate a Aragón, tierra de experiencias’.
Efectivamente. Esta campaña busca posicionarnos como un destino de escapadas para todo el año. Se trata de experiencias temáticas de bienestar, gastronomía, naturaleza o cultura. Son un complemento a la oferta turística más tradicional y prometen crear recuerdos imborrables del viaje. La colaboración con tour-operadores y agencias de viajes ha sido clave para su difusión en toda España.
¿En qué consiste el ‘slow travel’ que se está promocionando?
Es una forma de viajar que invita a descubrir los destinos con calma, disfrutando del entorno, la cultura local y el contacto humano. En Aragón lo estamos impulsando como una alternativa sostenible, que favorece la economía local y permite al visitante vivir experiencias más auténticas y memorables.
¿Qué otras iniciativas se han llevado a cabo desde el Ejecutivo para fomentar el turismo?
Desde el Gobierno de Aragón hemos impulsado 490 actuaciones en todo el territorio gracias a los fondos europeos, divididas en 28 planes de sostenibilidad turística y que van a suponer una fuerte transformación. Hemos realizado numerosas campañas de promoción internacional, visitando lugares como Argentina, Uruguay, Colombia, Chile o Miami. También hemos apostado por la digitalización del sector, los proyectos emergentes y la colaboración público-privada para diversificar la oferta.
¿Qué tirón tiene Aragón a nivel gastronómico?
Es uno de los grandes reclamos turísticos de la Comunidad. En 2025, Aragón cuenta con once estrellas Michelin, de las cuales ocho están en la provincia de Huesca, un referente nacional en alta cocina. Restaurantes como La Era de los Nogales, Ansils, Casa Arcas, Tatau, Lillas Pastia, Callizo, Canfranc Express y Hospedería El Batán ofrecen experiencias culinarias únicas que combinan tradición, innovación y productos de proximidad. Además, el dulce también tiene nombre propio en Aragón. Raúl Bernal, maestro chocolatero y reconocido como uno de los mejores de España, ha situado a Huesca en el mapa del chocolate gourmet. Su trabajo ha sido protagonista en eventos como Fitur y Madrid Fusión, donde ha representado a Aragón con creaciones que combinan técnica, estética y sabor. Esta excelencia gastronómica no solo atrae a visitantes, sino que también impulsa el turismo de experiencias, rutas gastronómicas y la promoción de productos con denominación de origen como el jamón de Teruel; el ternasco, o los vinos de Cariñena, Somontano y Campo de Borja.
¿Qué objetivos se marcan desde el Ejecutivo Autonómico para el Aeropuerto de Zaragoza?
El aeropuerto es clave para atraer turismo nacional e internacional. Estamos trabajando en nuevas rutas y conexiones, especialmente con mercados emisores estratégicos como el latinoamericano y el europeo. El objetivo es facilitar la llegada de visitantes y reforzar Aragón como destino accesible todo el año.
¿Retos de futuro que vayan a marcar la agenda turística?
Los principales retos son la desestacionalización, la sostenibilidad y la mejora de la conectividad. Entre los proyectos que están por venir destacan la consolidación del PAET 25-30, la puesta en marcha del Sistema de Inteligencia Turística de Aragon (Sitar) y el refuerzo de la marca Aragón como destino de experiencias. Queremos seguir creciendo, pero siempre con equilibrio y respeto por nuestro territorio.