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Javier Rincón: "El porcino está muy avanzado en tecnología y ayuda al desarrollo de otros sectores"
El consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación destaca el liderazgo del sector en la producción nacional y europea y confirma las buenas prácticas de sus profesionales, de perfiles cada vez más tecnificados, que apuestan por la innovación, la sostenibilidad y la máxima eficiencia.
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
El sector porcino es uno de los pilares económicos de Aragón, clave además en la economía nacional y en el mercado global, ¿qué cifras destacaría para ilustrar su importancia estratégica en la Comunidad?
Hay multitud de cifras que son destacables por su magnitud. Entre ellas, por mencionar alguna, los 15 millones de animales de cebo que convierten a Aragón en líder de producción en España con un 28% de la producción total.
¿Qué peso tiene en la economía nacional?, ¿y en el negocio exterior del país?
La producción final del porcino en España superó en 2023 los 11.000 millones de euros, siguiendo una tendencia de crecimiento constante en los últimos diez años. Esto supone algo más del 40% de la producción final ganadera nacional, que se traduce en un impacto del 17% de la producción final agraria, que suma las producciones finales agrícola y ganadera. En Aragón el porcino representa el 58% de la producción final ganadera, lo que significa el 32% de la producción final agraria de la Comunidad. En el panorama internacional, España es el primer país productor de porcino de la Unión Europea, con el 24,2% de la producción total, seguido de Alemania, que produce el 20% del porcino de la UE.
¿Podemos seguir hablando de un sector en expansión o su crecimiento tiene límites?
Sin duda es un sector que vive un proceso de crecimiento y expansión, con un modelo empresarial único, el de la integración, que es clave para ese crecimiento, con empresas cada vez de mayor tamaño, con un mayor volumen exportador y con un mayor peso en la economía de los territorios. De ellas, en Aragón tenemos varios ejemplos paradigmáticos.
Y seguimos mirando al futuro, ¿la falta de relevo generacional puede ser un problema?
Creo que no es tanto una cuestión de falta de relevo generacional como de falta de personal que pueda cubrir una serie de plazas vacantes que, cada vez con mayor frecuencia, son de un perfil más tecnificado. Ya no se buscan personas que simplemente ‘den de comer’ a los animales, sino que este sector cada vez más demanda profesionales como biotecnólogos, veterinarios, genetistas, expertos en nutrición… Todo ello en aras de la consecución de la máxima calidad y con los estándares de seguridad más elevados.
"En el sector ya no se buscan personas que, simplemente, ‘den de comer’ a los animales, sino perfiles cada vez más tecnificados"
Los agentes del sector se lamentan de que existe un gran desconocimiento en la sociedad de cómo trabajan y de cómo es su día a día, ¿comparte esta creencia?
Entiendo esa queja acerca del desconocimiento que la sociedad tiene de la actividad productiva del sector porcino, y aprovecho la pregunta para animarles a divulgar lo que hacen y cómo contribuyen al desarrollo de los territorios en los que se ubican. El porcino es un sector líder en producción de animales y, por lo tanto, de alimentos, y encabeza las exportaciones de productos agroalimentarios a países tanto de la Unión Europea como a China y otros terceros países. Esto les convierte en un motor económico de primer orden en aquellos territorios en los que están implantados. Son un sector avanzadísimo tecnológicamente y que contribuye al desarrollo de otros sectores, algunos tan aparentemente alejados como el de la medicina. Creo que estos son motivos suficientes para contar lo que hacen, que, además, lo hacen muy bien.
De hecho, el tema de la gestión de los purines sigue levantando ampollas, ¿está controlado?, ¿es cierto que podrían utilizarse en beneficio del campo aragonés?
La gestión de los purines es uno de los aspectos más complejos de esta actividad, pero no me cabe duda de que el sector trabaja de forma constante con investigaciones de vanguardia para tratar de darle una solución. Hay en marcha algunos proyectos que buscan reconvertir los purines en fertilizantes o en biogás. Estaremos muy pendientes para ver su evolución y viabilidad.
La I+D+i en el sector juega un papel decisivo en la producción y en la industria del porcino. ¿Cómo se apoya desde el Gobierno de Aragón?
El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) del Gobierno de Aragón coordina el proyecto europeo LIFE CLINMED-FARM, que tiene por objeto el desarrollo de modelos de gestión del purín sostenibles y eficaces que se acerquen a la idea de explotaciones agroganaderas neutras desde el punto de vista climático en el marco de la agricultura mediterránea. Este es tan solo un ejemplo de los diversos proyectos en los que no solo la Administración, sino también empresas privadas, trabajan para investigar en este sentido. En diversidad de ellos el modelo es de colaboración público-privada, lo que habla muy a las claras de la implicación del Ejecutivo en el desarrollo de iniciativas de investigación que contribuyan a la mejora del sector.
"La nueva propuesta de Ley de Bienestar Animal de la Comisión Europea nos preocupa bastante al sector y a la Administración"
El desarrollo sostenible es otra de las máximas asumidas por el sector, ¿los esfuerzos de ganaderos y distribuidores en este sentido son suficientes?
Entiendo que el sector cada día trabaja por llevar a cabo producciones más sostenibles en explotaciones cada vez más rentables. En este sentido me constan los esfuerzos que hacen los productores de porcino, y no solo ellos, por adaptarse a las normativas. En cualquier caso, uno de los deberes del Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación es velar por el cumplimiento de una sostenibilidad que debe ser de tres tipos: económica, social y medioambiental, así como el cumplimiento de la seguridad. Para ello cuenta con el Servicio de Seguridad Agroalimentaria, que se encarga de garantizar, a través principalmente de inspecciones, este y otros aspectos de la producción de la carne de cerdo y de otros alimentos. Ellos evalúan y toman las acciones pertinentes en caso de irregularidades, que pueden ir desde apertura de expedientes hasta sanciones económicas.
Las normativas europeas, como la referida al bienestar animal, ¿aportan más ventajas que restricciones?
La nueva propuesta de Ley de Bienestar Animal que planteó la Comisión Europea a finales de 2023 nos preocupa bastante tanto al sector como a la Administración, sobre todo en lo referido al transporte de los animales. Creemos que si el articulado finalmente queda como se propone, puede suponer un obstáculo para el sector.
Generalizando sobre la actividad primaria en Aragón, ¿cree que goza de buena salud?
El sector agroalimentario en Aragón es el segundo más importante de la Comunidad por detrás, pero cada vez más cerca, del sector de la automoción, que siempre ha sido hegemónico. La agricultura, ganadería y agroindustria suponen en su conjunto el 15% del PIB de la Comunidad y generan casi 60.000 empleos. Creo que son datos que nos permiten afirmar que el sector primario aragonés goza de muy buena salud. Eso no significa que no deba hacer frente a los desafíos que, como en cada época, se le presentan. Queremos impulsar la transformación de alimentos con el fin de generar mayor valor añadido en nuestra Comunidad. Asimismo, apostamos por apoyar al sector en su proceso de tecnificación y digitalización, que repercutirá en una optimización de recursos en las explotaciones y, como consecuencia, en su mayor rentabilidad.