Alive Unplugged en espacio H
Izarbe: bajo las estrellas de una voz aragonesa
La joven cantante presentó su recién estrenado EP en una nueva sesión de Alive Unplugged, el ciclo de Heraldo que acerca la música aragonesa al público en un formato íntimo y cercano.
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

Hay artistas que llegan al escenario con años de carretera a sus espaldas y otros que, pese a su juventud, transmiten la sensación de llevar toda la vida sobre él. Izarbe pertenece a esta segunda categoría. Con apenas 21 años, la artista aragonesa protagonizó el pasado 18 de junio una nueva sesión de Alive Unplugged: Música Aragonesa en Vivo, el ciclo organizado por HERALDO y patrocinado por Ambar y el Gobierno de Aragón que convierte Espacio H en un refugio para descubrir talento de proximidad acompañado por una cerveza.
La velada, moderada por el periodista Pablo Ferrer, tuvo algo de presentación oficial y mucho de declaración de intenciones. Detrás de la aparente delicadeza de sus canciones hay una artista que lleva la música impregnada desde la infancia. "La música fue un juego, pero enseguida me lo tomé en serio", recordó. En una casa donde siempre sonaron canciones, comenzó a tocar el piano con tres años, más tarde estudió violín y durante la pandemia empezó con sus temas.
Su nombre, Izarbe, significa "bajo las estrellas", una imagen que encaja perfectamente con una propuesta musical que busca la emoción sin artificios. Aunque sus raíces familiares están ligadas al rock y al heavy metal -su padre Nano, músico desde los 15 años, la acompañó durante buena parte del concierto-, ella ha encontrado su propia voz en el pop. "Mucha gente puede pensar que voy a hacer metal, pero no. Escucho de todo, pero me siento más cómoda con el pop. Es lo que me sale hacer", explicó.

Acompañada al piano y por la guitarra de su padre, la artista fue alternando canciones propias con algunas de las referencias que han marcado su camino. Sonaron temas como Diferente, de Belén Aguilera; Desde las alturas, de Guitarricadelafuente; Set Fire to the Rain, de Adele; Cómo hablar, de Amaral; Viva la Vida, de Coldplay; En los espejos, de Samurai; Cuando zarpa el amor, de Camela, o Canto a la libertad, de José Antonio Labordeta.
"Me siento muy tranquila cuando canto. Sentarme en el piano y dejarme llevar me da mucha paz"
Sin embargo, fueron sus composiciones las que revelaron con mayor claridad la personalidad artística de Izarbe. Cartas de amor emocionó hasta las lágrimas a algunos asistentes, mientras que temas como Quemarme, 6 A.M., Último día o Nuevas puertas mostraron la madurez creativa de una autora que acaba de estrenar su nuevo EP, precisamente titulado Nuevas puertas.
Lejos de los nervios que suelen acompañar a quienes empiezan, la cantante confesó sentirse cómoda sobre el escenario: "No tengo miedo escénico. Me siento muy tranquila cuando canto. Sentarme en el piano y dejarme llevar me da mucha paz". Quizá esa naturalidad explique la conexión inmediata que establece con el público.
Su inspiración llega principalmente de voces femeninas como Billie Eilish, Olivia Rodrigo, Belén Aguilera o Samurai, aunque tampoco esconde su admiración por artistas aragoneses de su generación como Fresquito y Mango. Y si algo ha marcado su trayectoria hasta ahora ha sido el apoyo incondicional de su familia, ya que, tal y como apuntó, sus padres siempre le han dicho que luche por sus sueños. "No es fácil, pero si no lo intentas no vas a ningún lado", reconoció.
Entre acordes, emociones y canciones compartidas, Espacio H volvió a demostrar que las mejores historias musicales no siempre nacen en el centro del escenario. A veces aparecen muy cerca, acompañando y con la ilusión de soñar fuerte. De hecho, todo indica que la historia de Izarbe no ha hecho más que empezar porque, desde ya, abre sus Nuevas puertas.
