Isabella IV: transformar el duelo en oportunidades
Esta fundación convierte la pérdida de una hija en un proyecto de impacto social que promueve la educación en Nicaragua, la integración en España y el acompañamiento a mujeres en situación vulnerable
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Hay dolores que cambian una vida y que, con el tiempo, también pueden transformar la de muchas otras personas. La Fundación Isabella IV nació de una pérdida irreparable, la de Isabella, la cuarta hija de Magda Ciriano Moreno, fallecida durante el embarazo por una preeclampsia. De aquel duelo surgió la convicción de convertir el dolor en una oportunidad para que otras niñas tengan un futuro con más posibilidades.
El pasado 8 de octubre, tanto ella como su marido César presentaron el proyecto en Espacio H de Heraldo de Aragón, con una propuesta de gran impacto social. "Isabella para mí es la educación, es la columna vertebral", explica Magda, abogada originaria de Nicaragua, donde pudo estudiar gracias al apoyo económico que una familia del extranjero prestó a sus padres. Esa experiencia marcó su manera de entender la solidaridad y hoy guía una iniciativa que acompaña a 34 niñas, sobre todo de zonas rurales nicaragüenses, con recursos para el transporte escolar, material, calzado y alimentación.
Casas de luz
La fundación también impulsa las llamadas Casas de Luz, viviendas de ladrillo que sustituyen paredes de plástico o cartón y techos deteriorados por un espacio más seguro. La tercera ya está terminada y la entidad trabaja para reunir fondos con los que construir la cuarta. "El saber dónde tú vives también te dignifica", reivindica.
El objetivo es ofrecer a las niñas no solo la oportunidad de estudiar, sino también un lugar seguro al que regresar. En España, la fundación orienta a jóvenes hispanohablantes que necesitan homologar o convalidar sus títulos para continuar su formación y recuperar las oportunidades profesionales que dejaron atrás al emigrar.
Además, la entidad ofrece apoyo económico y escucha a mujeres embarazadas con dificultades. Para sostener esta labor, Isabella IV ha creado una tienda solidaria en el Centro Comercial El Caracol de Zaragoza, donde ofrece productos como ambientadores, vinculados a las iniciativas de la fundación. Todos los beneficios se destinan íntegramente a sus proyectos, por lo que cada compra se convierte en una forma de contribuir a la integración y la protección de quienes lo necesitan.
Como explicó Magda, Nicaragua es su país de origen, pero Zaragoza es el hogar que ha elegido. Desde aquí, la fundación defiende: "No queremos decidir qué serán nuestras niñas mañana. Queremos contribuir a que su situación económica hoy no decida por ellas". Y, tal y como sostuvieron, "ninguna niña debería tener que renunciar a estudiar, soñar o ser libre por las circunstancias en las que ha nacido"
