DÍA DE LA QUímica
Innovación e inversión: claves para abordar el reto de la sostenibilidad
El principal desafío de la industria química es alcanzar los objetivos de descarbonización derivados del Pacto Verde Europeo, manteniendo al mismo tiempo la competitividad de las empresas.

Uno de los mayores retos que afronta la industria química en la actualidad es la búsqueda del equilibrio entre competitividad y sostenibilidad, en un entorno que demanda modelos de producción respetuosos con el medio ambiente y la sociedad, pero que no está exento de dificultades para las empresas. De hecho, el principal objetivo del sector en este sentido es llevar a cabo con éxito la transición hacia la neutralidad climática de cara a 2050, tal y como establece el Pacto Verde Europeo, también conocido como Green Deal.
Para cumplir con los objetivos de descarbonización, la innovación se perfila como el mejor aliado de la industria química, dado que, según afirma el presidente de la Federación de Industrias Químicas y Plásticas de Aragón (Feqpa), Fernando Moreno Egea, "supone el sustento de la sostenibilidad y la competitividad del sector, que pasan ineludiblemente por la aplicación de las mejores técnicas disponibles y la descarbonización". Y para ello, añade, "es precisa una gran inversión en recursos económicos, tecnológicos y de personal especializado". Por otra parte, el presidente de Feqpa también ve necesario "reducir el costoso y complejo marco regulatorio y las cargas administrativas, así como agilizar los trámites en las autorizaciones, especialmente en las ambientales".
Inversión
Según las estimaciones del sector, para alcanzar la neutralidad climática será necesaria una inversión aproximada de 65.000 millones de euros hasta el año 2050, lo que anualmente supondría unos 2.600 millones. Desde la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique) consideran "imprescindible habilitar mecanismos de apoyo eficientes que permitan complementar las necesidades de capital", dado que actualmente la inversión anual es de unos 2.200 millones de euros.
Uno de los instrumentos para facilitar las inversiones que ya están en marcha es el PERTE de Descarbonización Industrial, cuya nueva convocatoria, dotada con 100 millones de euros en subvenciones, se lanzó hace pocos días. Asimismo, Feique, en colaboración con la Asociación de Empresas de Gran Consumo de Energía (AEGE), ha elaborado un informe para desarrollar la implantación en España de los Contratos por Diferencias de Carbono, una herramienta que ya se aplica en otros países europeos y que cubre la diferencia entre el coste de las energías limpias y las fósiles, que todavía son más económicas, favoreciendo así la reducción de las emisiones sin incrementar los costes para las empresas.
Pero, aunque las exigencias son altas y el proceso de transición energética es costoso, España va por buen camino. Según el informe sobre el sector químico nacional elaborado por Feique, el consumo de energía se ha reducido en un 27% desde el año 2005 y las emisiones de gases de efecto invernadero han caído un 45,3% en este mismo periodo.
El Pacto Verde Europeo
Este acuerdo es una estrategia impulsada por la Unión Europea para conseguir que el continente sea climáticamente neutro en 2050, a través de una drástica reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, así como la promoción de la economía circular y el uso eficiente de los recursos. La necesidad de este pacto se deriva de la urgente amenaza que representa el cambio climático, entre cuyas principales consecuencias se encuentran los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de biodiversidad y el daño a los ecosistemas.
Para afrontarlo, el Pacto Verde Europeo establece medidas en campos como la energía, la agricultura o el transporte, fomentando la innovación y buscando una transición justa e inclusiva para los sectores más afectados.
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