especial mi trabajo te da vida
Las mujeres generan riqueza en el territorio y facilitan el relevo generacional
Así es el papel de las féminas en el sector porcino.

Ganaderas, investigadoras, veterinarias, ingenieras, operarias de industria, directivas, carniceras... Son muchas las mujeres que trabajan actualmente en el sector del porcino, jugando un papel clave en toda la cadena de valor, desde las granjas hasta las posiciones más técnicas. En un mercado tremendamente competitivo como es el porcino, España puede enorgullecerse de ser todo un referente, ostentando el tercer puesto como productor a nivel mundial y el primero en cuanto a exportaciones.
Para asegurar el presente y el futuro de la ganadería, resulta fundamental asentar el crecimiento del sector sobre la base de la sostenibilidad, no solo ambiental, sino también económica y social. Es en esta última donde la lucha por la igualdad de género entra con mayor vehemencia. Naciones Unidas estableció 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre los que se encuentra esa necesidad de reducir esa brecha entre hombres y mujeres.
En este aspecto, la situación ha mejorado notablemente con respecto a hace una década, tanto en el porcino como en otros sectores. Aunque el mundo rural aún tiene muy marcado el rol de género, la mentalidad está cambiando, y cada vez son más las mujeres que trabajan en las diversas áreas de este importante motor económico. Seguir caminando en esa dirección será un potente impulso para el país. Desde la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Porcino de Capa Blanca (Interporc) aseguran que el sector porcino español "es uno de los mejores posicionados y preparados para contribuir a la reducción de la brecha de género en nuestro país, tanto por su envergadura económica y social como por su capacidad de adaptación a todo tipo de escenarios".
Cuatro de cada diez empleos del sector porcino están ocupados por mujeres, que se distribuyen entre granjas, empresas integradoras, cooperativas e industrias.
Según datos de Interporc, más de 61.000 mujeres trabajan de manera directa en el sector, lo que representa un 42% del total. Esta cifra se distribuye entre las granjas de porcino, donde emplean a más de 29.000, que suponen un 39%, frente al 61% de hombres; las empresas integradoras y cooperativas, que cuentan con unas mil trabajadoras, un 46%; y las industrias, donde más de 31.000 ocupan un 47,5% del total de empleos en este ámbito.
Aunque el número de féminas que trabajan en el porcino es elevado, el porcentaje de titulares de una explotación de ganado porcino es aún muy reducido en comparación con el de sus compañeros varones. Según datos del Gobierno de Aragón, en 2022, solo el 10,43% de los titulares de las explotaciones porcinas eran mujeres, siendo un 45,57% hombres y un 44% personas jurídicas.
El apoyo al colectivo femenino es imprescindible para el futuro del porcino. Realizan trabajo en toda la cadena de valor, generan riqueza en el territorio, facilitan el relevo generacional y ayudan a poner fin a esa España vaciada. El camino está bien señalado, con objetivos claros y propuestas de actuación contundentes.
Retos de futuro
- 1

Visibilizar
Dar a conocer a la población general el importante papel que juegan las mujeres en el mundo rural y el sistema agroalimentario es fundamental. Aunque las nuevas generaciones ya tienen otra mentalidad, poner en valor el trabajo femenino contribuye a eliminar los roles de género que todavía existen en el sector. - 2

Formación
El porcino es un sector altamente cualificado, por lo que resulta necesario ofrecer formación específica y promover el acceso a las nuevas tecnologías. Lo más adecuado sería consultar con los propios profesionales, para saber qué es lo que demandan y que las formación pueda adecuarse a esas necesidades. - 3

Desarrollo profesional
Se ha demostrado que las alianzas y el trabajo cooperativo son un gran impulso para cualquier sector, especialmente el ganadero. Fomentar el asociacionismo, el emprendimiento y seguir impulsando la incorporación de las mujeres a los órganos de decisión son algunos de los grandes retos de futuro. - 4

Eliminar barreras
Hay que seguir trabajando en reducir las barreras estructurales que condicionan el acceso de las mujeres al mercado laboral en igualdad de condiciones que los hombres en temas como la conciliación familiar, la corresponsabilidad en la actividad, la cotitularidad en las granjas o las cotizaciones sociales.
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