en colaboración con fundación cai

"Fundación CAI ha sabido adaptarse sin perder su misión de construir un mundo mejor para todos"

José Ramón Auría, presidente de Fundación CAI, hace balance de la vida de la entidad con motivo de su 120 aniversario y mira a un futuro en el que reforzará su apuesta por la educación, la cultura y la acción social.

Contenido de marca

Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

El presidente de Fundación CAI, José Ramón Auría Labayen.
El presidente de Fundación CAI, José Ramón Auría Labayen.

¿Qué balance hace del amplio recorrido de Fundación CAI, marcado por su labor social?

Este recorrido se define por una trayectoria de compromiso y evolución constante al servicio de la sociedad aragonesa. Todo comenzó en 1903, con Acción Social Católica, que fundó la Caja de Ahorros de la Inmaculada con el fin de ayudar a las clases trabajadoras, combatir la usura y favorecer el ahorro. Con el paso del tiempo, ese compromiso social trascendió el ámbito financiero, dando lugar a Fundación CAI, que mantiene viva su esencia de servicio a la comunidad. A lo largo de su historia, la fundación ha sabido adaptarse a los cambios sin perder su misión: acompañar a quienes más lo necesitan, colaborar con las entidades del tercer sector y contribuir a la construcción de un futuro mejor para todos.

¿Cuáles han sido los hitos más destacados de esta intensa trayectoria?

A lo largo de estos 120 años, Fundación CAI ha sido testigo y protagonista de importantes transformaciones sociales, desde su origen con Acción Social Católica y la creación de la Caja de Ahorros de la Inmaculada hasta su consolidación como una entidad de referencia en la educación, la cultura y la acción social en Aragón. Su mayor hito ha sido su capacidad de evolución, manteniendo su vocación de apoyo a los más vulnerables y de desarrollo comunitario a lo largo de diferentes épocas.

¿Ha sido difícil adaptarse a las necesidades de la población en determinados momentos? ¿Cómo lo han hecho?

Sí, la fundación ha enfrentado momentos de cambio y desafíos sociales, pero siempre ha respondido con flexibilidad y determinación. Su clave ha sido la adaptación constante, evolucionando y siendo fiel a sus principios fundacionales. Ha sabido reformular sus programas y alianzas estratégicas para seguir brindando apoyo en educación, cultura e inclusión social. Su labor no se basa solo en recordar el pasado, sino en actuar con visión de futuro para continuar promoviendo la defensa de la dignidad de la persona y apoyando a las entidades sociales comprometidas en esta misión.

"El compromiso de la fundación se ha manifestado en programas de becas educativas, apoyo a la inserción laboral, acceso a la cultura y ayuda directa a colectivos vulnerables"

¿Qué cifras destacaría como ejemplos de esa ayuda prestada a las personas en situación de vulnerabilidad?

Más allá de cifras concretas, lo que mejor refleja el impacto de la fundación es su presencia constante en la vida de miles de personas a lo largo de 120 años. Su compromiso se ha manifestado en programas de becas educativas, apoyo a la inserción laboral, acceso a la cultura y ayuda directa a colectivos vulnerables. Ha sido un pilar en la construcción de una sociedad más justa, solidaria e inclusiva.

¿Qué futuro le espera a Fundación CAI?

El 120 aniversario no solo es una conmemoración del pasado, sino un impulso hacia el futuro. Fundación CAI seguirá reforzando su impacto en la sociedad a través de nuevas iniciativas en educación, cultura y acción social. Su meta es seguir construyendo alianzas y fomentando la participación para garantizar su papel como motor de cambio positivo en Aragón. Con el mismo espíritu con el que nació hace 120 años, continuará trabajando por una sociedad más solidaria y sostenible.

Conforme a los criterios de