Funambulista pone música a la DO Cariñena

Funambulista pone música a la identidad de Cariñena

La DO Cariñena celebró el pasado jueves en Zaragoza la llegada de una nueva añada con el estreno de una canción de Diego Cantero inspirada en el territorio y en las personas que lo trabajan

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Cuando a Diego Cantero le contaron cómo los vinos de Cariñena nacen entre las piedras, cómo la humedad de la roca y el tiempo que requieren les imprime ese carácter tan especial, encontró algo más que el punto de partida para una canción. El cantante y compositor de Funambulista vio una conexión entre el trabajo de quienes cultivan esa tierra y las dificultades que cualquier persona encuentra en su vida. “A veces, cuanto más cuestan las cosas, mejor saben”, apuntó. De aquella conversación surgió una canción que pone música al territorio, al conocimiento de sus viticultores y a una manera de entender el oficio.

El tema se estrenó en directo el pasado jueves, 1 de octubre, en el Espacio Aura de Zaragoza, durante la celebración de la llegada de la nueva añada de la Denominación de Origen Cariñena. La cita reunió vino, gastronomía y música en una propuesta concebida para acercar la identidad de Cariñena a nuevos públicos, una identidad que la canción de Funambulista consigue evocar sin necesidad de mencionar su nombre.

Con una ambientación inspirada en los paisajes y viñedos de Cariñena, los asistentes al evento pudieron descubrir los vinos de la nueva añada acompañados de una propuesta gastronómica, mientras la música de Funambulista ponía banda sonora al encuentro. El estreno de la canción creó un momento único en la velada, al poder escuchar sobre el escenario la historia del territorio del que procedían los vinos que tenían en sus copas.

“Este año queríamos celebrar la llegada de la nueva añada de manera diferente, queríamos traer el territorio de Cariñena a Zaragoza”, explicó Sonia Pérez, directora de Marketing y Comunicación de la DO, durante la presentación del concierto. Con la vendimia terminada y un nuevo ciclo de trabajo por delante, la Denominación quiso compartir este momento a través de una experiencia que permitiera dar a conocer sus vinos, pero también las historias de quienes los hacen posibles.

Del viñedo a la canción

El proceso comenzó meses antes, cuando la DO planteó a Diego el reto de componer una canción sobre Cariñena y sus vinos. Para abordarlo, el músico conversó con el equipo que conoce y trabaja estos vinos, para poder entender “de dónde vienen y cuáles son sus características por parte de quienes los viven desde hace muchos años”, relató.

Durante estas conversaciones le hablaron de los suelos pedregosos, del cierzo, del frío del invierno y del calor del verano. También de la paciencia, la dedicación y el conocimiento transmitido durante tantas generaciones de viticultores. A partir de estos elementos, Diego encontró una historia que podía trasladar a su propio lenguaje.

“Pensaba en los artesanos que empezaron a creer que ahí, de entre esas piedras, podía salir el vino, y de cómo eso acabó siendo una realidad”, recordó. Para el compositor, escribir sobre un oficio y una tierra conecta con un sentimiento que atraviesa buena parte de la música: “Todas las canciones del mundo hablan de amor, y esta también. El amor es mucho más amplio que te quiero y me quieres; el amor tiene que ver con querer hacer, con querer cuidar, con querer que ocurra”.

Además, el tema también recoge la relación entre lo tradicional y lo nuevo que caracteriza a la DO Cariñena. La composición combina guitarras con cuerdas de nylon, asociadas a una sonoridad más tradicional, con sintetizadores, una fusión que Diego siente como “muy natural dentro del repertorio de Funambulista” y que permite expresar la convivencia entre tradición y tecnología.

Contar Cariñena de otra manera

Para la DO, la colaboración ofrecía la oportunidad de explicar su identidad a través de la mirada de un creador. “Lo que queríamos era contar Cariñena de otra manera y acercarla a nuevos públicos, de forma que entendieran cómo es el territorio y la gente que trabaja todos los días desde hace miles de años, generación tras generación, y el esfuerzo que tienen que hacer para conseguir finalmente tener este vino en la mesa”, señaló Pérez.

La directora de Marketing y Comunicación también recordó la emoción que sintió al escuchar por primera vez el resultado de aquellas conversaciones. “Se me pusieron los pelos de punta”, relató, y reconoció que lo que más le había sorprendido era la rapidez con la que el cantante de Funambulista había captado lo que deseaban transmitir y su capacidad de convertirlo en una canción con identidad propia.

La iniciativa forma parte del Plan Ñ, el proyecto que la Denominación lanzó este año para acercar sus vinos a las nuevas generaciones a través de propuestas culturales y experiencias compartidas. Así, el evento celebrado en Espacio Aura se suma a otras actividades vinculadas a la coctelería, las experiencias en el viñedo o incluso una carrera entre viñas.

El objetivo es ampliar los espacios de encuentro con el vino y facilitar que el público lo conozca en un ambiente contemporáneo y relajado. En este contexto, Funambulista permite acercar los vinos de Cariñena a personas que quizás no los conocían todavía, con una canción que, en palabras de Pérez, “nos define y cuenta muy bien lo que somos y todo lo que hay detrás de Cariñena”.

Más allá de una noche

El estreno del tema tuvo una excelente acogida entre los asistentes, que disfrutaron de la primera interpretación en directo y pudieron participar en la celebración, a través de la música, del vínculo entre los vinos, el territorio y sus gentes.

Pero el recorrido de la canción va mucho más allá de esta primera noche. Y es que, aunque llegó cuando el nuevo disco de Funambulista estaba casi terminado, Diego encontró en ella una pieza que encajaba con naturalidad en su propuesta musical. “Me temo que se queda en el repertorio”, comentó entre risas antes de la actuación.

Además, aunque su origen está ligado a Cariñena, el compositor deja abierta su interpretación a cada espectador. “Creo que cada uno puede llevarse la canción a donde quiera, que cada uno puede imaginar y viajar con la canción”, explicó. “Son sus experiencias, su vida, sus vivencias, sus victorias y sus derrotas las que hacen especiales las canciones”.

Así, la historia que comenzó entre los viñedos de Cariñena seguirá llegando a otros escenarios y públicos, dando a conocer el territorio, sus vinos y el saber hacer de las personas que los hacen posibles.

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