Despliega el menú
Branded
noticia patrocinada

Equipos especializados y una amplia experiencia para acabar con la plaga más dañina para las palmeras

La empresa Fitoaragón, dedicada principalmente al cuidado de los árboles en el ámbito urbano, ha iniciado su campaña para combatir el picudo rojo de las palmeras, insecto responsable de la muerte de multitud de estos ejemplares en todo el país.

Fitoaragón lleva más de dos décadas controlando plagas y enfermedades de arbolado urbano.
Fitoaragón lleva más de dos décadas controlando plagas y enfermedades de arbolado urbano.

Además de un coleóptero originario del Asia tropical perteneciente a la familia de los curculiónidos, el picudo rojo es uno de los insectos más temidos por las palmeras. Sus grandes larvas causan unos daños considerables en las hojas y estipes (troncos) de estos ejemplares, generándoles la muerte en caso de fuertes ataques. 

Por ello, es fundamental la labor que lleva a cabo Fitoaragón, empresa pionera dedicada a la arboricultura (cuidado de árboles) que acaba de dar comienzo a su habitual campaña para combatir esta plaga, la cual se extenderá hasta otoño, y que da servicio en todo el territorio de la Comunidad, además de en otras zonas pertenecientes al valle del Ebro.

“Trabajamos con dos técnicas. La de ducha, que consiste en aplicar un producto biológico en el cogollo de la palmera, en la parte final del tronco. Y otra complementaria que es la de endoterapia, en la que se inyecta un producto químico dentro del estipe del ejemplar. Este es un procedimiento muy seguro tanto para el profesional que lo aplica como para el usuario y muy eficaz para alcanzar un perforador que está dentro de la madera y al que es muy difícil llegar”, explica Paco García, gerente de la empresa e ingeniero, que además cuenta con la certificación de Técnico Europeo del Árbol (ETT).

Uno de los productos que utilizan para esta última práctica se llama Revive y lo comercializa Syngenta, una de las principales multinacionales dedicadas a la sanidad vegetal. Se trata de un componente autorizado por el Ministerio de Agricultura y que está diseñado especialmente para esta labor, produciendo una buena distribución del producto en el interior de la palmera. Un trabajo en el que son fundamentales los equipos de aplicación con los que cuenta la compañía, especializados en arbolado urbano y muy específicos para el control de esta plaga.

Fitoaragón, que lleva más de dos décadas controlando plagas y enfermedades de arbolado urbano, trabaja desde hace varios años para diferentes organismos públicos a través de tratamientos para acabar con la procesionaria. Asimismo, también trabaja para clientes privados y urbanizaciones.

Además del control de plagas y enfermedades, Fitoaragón, ubicada en La Puebla de Alfindén, lleva a cabo otros cuidados generales del árbol como podas en altura mediante técnicas de trepa, abonados, nutrición o diagnósticos generales de los ejemplares, así como valoración del riesgo y peligrosidad del árbol ante posibles fracturas para poder tomar futuras decisiones de gestión.

Etiquetas