EN COLABORACIÓN CON EL COLEGIO OFICIAL DE ÓPTICOS-OPTOMETRISTAS DE ARAGÓN
¿Es usted usuario de gafas premontadas?
Los ópticos optometristas celebran hoy el día de su patrona Santa Otilia. Es un día de celebración, pero también de reivindicaciones y denuncias como el mal uso de las «mal llamadas» gafas premontadas.
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Las ‘gafas premontadas’, que pueden adquirirse en diferentes puntos de venta sin ningún control sanitario, suelen ser usadas erróneamente para corregir la presbicia o vista cansada. Cada día se generaliza más el uso de este tipo de gafas, bien sea por la falta de conocimiento al respecto por parte del usuario, o bien porque su comercialización no ha sido restringida. Los ópticos-optometristas nos encontramos verdaderos problemas visuales debido al uso de estas gafas que, en algunas ocasiones, son difíciles de resolver.
Estas ‘gafas’ son, en realidad, unas lentes de aumento que se fabrican de manera estandarizada para todos los usuarios. Sin embargo, cada paciente tiene unas características diferentes, por lo que requiere de una solución individual y personalizada por parte de un profesional de la visión, como es el óptico-optometrista.
Algunas de las características morfológicas y anatómicas de las personas, que las ‘gafas premontadas’ no tienen en cuenta, y que hacen necesaria una adaptación individualizada, son que las ametropías de cada persona; defectos oculares que ocasionan un enfoque inadecuado y disminuyen la agudeza visual, son distintas. Incluso en la misma persona, la prescripción de un ojo es diferente a la del otro; que la distancia entre las pupilas de cada sujeto es distinta, por lo que un profesional tiene que medirlo en cada caso; que la binocularidad (ver con los dos ojos al mismo tiempo) necesita de un estudio amplio y profundo, ya que un desequilibrio binocular puede desencadenar en diplopía (visión doble) o, incluso, en pérdida de visión de un ojo y que la relación entre acomodación y convergencia (enfoque ocular sobre un objeto a diferentes distancias) es distinta en cada persona y debe medirse por un profesional cualificado para ello.
Es obvio que las ‘gafas premontadas’ no cumplen con ninguna de las necesidades requeridas y que no reúnen ni siquiera las condiciones mínimas que garanticen la salud visual del usuario. A esto hay que añadir, además, que estas lentes están fabricadas, en su mayoría, en plástico inyectado y sin ningún tratamiento de superficies ópticas, por lo que la imagen que producen tiene una gran cantidad de alteraciones. El uso continuado de este tipo de ‘gafas’ puede originar mareos y dolores de cabeza, así como dificultad y cansancio en la lectura. Por todo ello, las lentes compensatorias de cualquier ametropía deben cumplir una serie de requisitos calculados por profesionales con capacidad científica para ello, los ópticos-optometristas.
Análisis profesional
Así como el diagnóstico de una enfermedad requiere de un estricto estudio y del cumplimiento de un tratamiento médico, una prescripción optométrica también necesita de un análisis y una adaptación en cada situación concreta.
Más de 500 profesionales ópticos-optometristas en Aragón, y más de 20.000 en toda España, ejercen su profesión velando por la salud visual de la población.
Desde el Colegio Profesional de Ópticos-Optometristas de Aragón advertimos del peligro para la salud visual que conlleva el uso de ‘gafas premontadas’.
Confiar su visión a su óptico-optometrista o jugarse la salud visual usando ‘gafas premontadas’… ¡Usted decide…!