Elefantes: un cuarto de siglo 'Azul'
El grupo barcelonés repasa su historia, marcada por la conexión con Zaragoza, mientras recorre España con la gira aniversario de su primer disco
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La música tiene la capacidad de tejer memorias colectivas y personales, y de unir lugares con emociones que perduran en el tiempo. Para Elefantes, Zaragoza no es solo una ciudad en el mapa, sino el escenario donde todo cambió y vieron cómo su sueño podía hacerse realidad.
El pasado 2 de octubre, en Espacio H de HERALDO, lo recordaron con gratitud y con la misma pasión con la que ahora celebran el 25 aniversario de ‘Azul’, el disco que les abrió las puertas de la vida artística que hoy siguen disfrutando.
La cita, que reunió recuerdos, confesiones y anécdotas, sirvió como antesala para su nueva gira, con la que ya han pasado por Ciudad de México y con la que ahora recorrerán buena parte de la geografía española.
Conexión con Zaragoza
El vínculo con Zaragoza es profundo, como recordó el vocalista Shuarma: "Tenemos mucho con Zaragoza. Aquí empezaron muchas cosas con el grupo, tenemos una conexión muy fuerte con la ciudad. Antes de venir a tocar aquí metíamos ocho o nueve personas de público en los conciertos, pero actuamos en la Sala Morrisey y, a partir de ahí, nos propusieron ir de gira, hacer discos, tener management… Gracias a esa noche, nuestra carrera cambió".
La conversación viajó hasta los inicios, cuando grabaron el disco ‘Azul’. En este sentido, Jordi Ramiro aseguró que "fue un reto técnico y musical muy grande, porque la producción era exageradamente compleja". "Sabíamos cómo queríamos que sonara, pero llevarlo a la práctica fue difícil. Escuchar la mezcla de ‘Me he vuelto a equivocar’ terminada fue increíble. Me di cuenta de lo que habíamos hecho sin haberlo procesado", sostuvo.
Por su parte, Álex Vivero señaló otra de las claves que explica la longevidad de Elefantes: la fusión de personalidades distintas, pero complementarias. Además, Julio Cascán sintetizó lo que les da sentido: "Nos hace felices tocar, ir por el mundo con las canciones, enseñárselas a la gente… ".
Durante el encuentro, también hubo tiempo para hablar de momentos decisivos en su carrera, como la primera visita a América tras el 11S, marcada por un concierto frustrado en Nueva York, o la colaboración tan especial con Antonio Vega. "Antonio era un tío muy frágil y muy fuerte, tenía esa dualidad. Compartir música con uno de tus ídolos es un sueño hecho realidad, pero también fue duro. Cuando escucho esas canciones, siento que no supimos transmitir todo lo que sucedió en el estudio", explicó Shuarma ante un público atento a sus palabras.
La charla derivó hacia el presente creativo, momento en el que el vocalista reconoció que "la melancolía es la parte bonita de la tristeza" y, en el grupo, intentan coger los instrumentos y "soltar sin buscar nada en concreto". Del mismo modo, añadió que utilizan la ingenuidad y la sorpresa como herramientas de trabajo.
El recuerdo del Vive Latino, en el que vivieron una surrealista salida del escenario en camilla, provocó sonrisas entre los asistentes, al igual que su vínculo con los aragoneses Volador. "Para aprender no necesitas una estrella delante, solo ganas", apuntó Shuarma entre los temas que interpretaron en directo: ‘Me gustaría poder hacerte feliz’ y ‘Se me va’.
Y esas ganas son precisamente las que los van a llevar a girar por toda España recordando ‘Azul’, con el que esta vez van a subirse a los escenarios de manera única: "Tocamos el disco entero y en el mismo orden. Es peculiar, porque en un concierto piensas en la reacción del público, en la transición. Aquí es distinto, es como si estuvieras en tu casa y la banda tocara el disco para ti. Cambia la forma de sentirlo".
Así las canciones que interpretaron en Espacio H sirvieron de aperitivo para el concierto que llevarán a cabo el próximo 28 de noviembre en el Teatro de las Esquinas de Zaragoza.
Aunque las entradas están agotadas, los cuatro integrantes del grupo prometieron agendar otra fecha en la capital aragonesa para así poder disfrutar de la música en directo con aquellas personas que se han quedado sin entrada y, por qué no, con quienes quieran repetir.
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