en colaboración con quirónsalud

¿Cuánto tiempo debo esperar para volver a iniciar un tratamiento de reproducción asistida?

Aunque no existe un periodo de días máximo o mínimo para comenzar un nuevo proceso, sí es recomendable seguir algunas pautas, como dejar que el cuerpo se recupere. Además, es importante tener en cuenta la intensidad de estimulación ovárica, la edad o el estrés, ya que estos factores pueden influir en el procedimiento.

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Son varias las dudas que surgen al someterse a un tratamiento de reproducción asistida.
Son varias las dudas que surgen al someterse a un tratamiento de reproducción asistida.

Cuando te sometes a un tratamiento de reproducción asistida es habitual sentir dudas sobre el proceso, más aún cuando el resultado es negativo. A menudo, las pacientes se preguntan si deben tomarse un tiempo de descanso antes de volver a llevarlo a cabo, si es preferible cambiar de método o si existe un límite de intentos. El doctor Antonio Urries, director de la Unidad de Reproducción Asistida de Quirónsalud Zaragoza, responde a estas y otras cuestiones.

“En primer lugar -indica el especialista-, cabe destacar que, si bien estas técnicas tienen una tasa de éxito alta, es frecuente tener que realizar más de un intento para conseguir un embarazo”. No obstante, las circunstancias de la persona o la pareja son diferentes en cada caso, por lo que es necesario un análisis individualizado. En general, “no existe un tiempo mínimo o máximo que debamos esperar entre un tratamiento y otro”, afirma. El doctor Antonio Urries aconseja guiarse por “la lógica de dejar que el cuerpo se recupere”. En este sentido, añade que “suele ser suficiente con uno o dos meses. Sin embargo, esto dependerá de la técnica utilizada. Por ejemplo, en el caso de la inseminación artificial, pueden enlazarse incluso un mes tras otro”.

En relación con el tiempo de espera, hay dos factores que lo condicionan: la intensidad de la estimulación ovárica que se esté llevando a cabo y la edad. “Debemos tener en cuenta que, actualmente, la edad media de las mujeres que se someten a estos tratamientos supera los 39 años, por lo que no es recomendable retrasarlo demasiado, ya que cada mes que pasa puede reducir las posibilidades de embarazo”, apunta el especialista.

Igualmente, hay otras variables que es importante valorar. “Por ejemplo el historial clínico. Asimismo, es distinto si la paciente dispone de más embriones de calidad procedentes del ciclo anterior o debe iniciar una nueva terapia de estimulación ovárica hormonal. Por otro lado, el estado emocional también es una cuestión que puede determinar cuándo volver a iniciar el proceso”, aclara el doctor.

¿Se aconseja cambiar de técnica?

Aunque se debe tener presente que ningún método de reproducción asistida tiene una eficacia del 100%, el doctor Urries considera que no es necesario cambiar de tratamiento tras un resultado negativo, si no hay un motivo claro que lo justifique. “Hay que ser conscientes de que la probabilidad de embarazo actualmente está entre el 40% y el 50% cuando se usan óvulos de la propia mujer y entre un 60% y un 70% cuando provienen de una donante”, señala. “Con estos datos -explica-, debemos estar preparados para un resultado negativo sin que por ello deba plantearse necesariamente cambiar de técnica”.

¿Cuántas veces se recomienda intentarlo?

Según el especialista, tampoco hay un límite en el número de intentos, “siempre que haya una mínima probabilidad de embarazo y la mujer o la pareja hayan recibido una información objetiva sobre las posibilidades reales”.

A la hora de volver a intentarlo, se hace una ecografía de control con el fin de confirmar un buen estado del útero y los ovarios. También se lleva a cabo un análisis personalizado de las posibles causas que han influido en el resultado. Esto hace que, en ocasiones, sea recomendable realizar algún estudio complementario. “Sin embargo, no suele ser lo habitual, ya que las pruebas previas al comienzo del tratamiento son suficientes para obtener la información precisa sobre la causa de la infertilidad y definir así la técnica más adecuada”, concreta Urries.

Atención individualizada y multidisciplinar

Quirónsalud Zaragoza ofrece una atención personalizada, de tal forma que las pacientes son conscientes desde el primer momento de sus opciones y están más preparadas para asumir los resultados si el tratamiento es fallido. El centro cuenta, además, con una Unidad de Psicología especializada en procesos de reproducción asistida.

“La alta tecnificación de los medios y la gran especialización de los profesionales que forman la Unidad nos permite afrontar problemas de esterilidad que requieren una gran complejidad”, señala el doctor Urries. Asimismo, se realiza un seguimiento completo por parte de las unidades implicadas: ginecología, reproducción asistida, obstetricia o pediatría. “Este abordaje multidisciplinar nos ayuda a monitorizar el proceso desde el deseo de embarazo hasta el cuidado del bebé nacido, todo en el mismo entorno hospitalario”, concluye.

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