en colaboración con Fundación 'la Caixa'

Cuando cuidar también implica ser cuidado

En el marco del Día Internacional de las Personas Cuidadoras, la Fundación 'la Caixa' reivindica ese papel invisible, esencial y humano a través de su Escuela de Cuidadores.

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La mitad de los pacientes oncológicos que necesitan cuidados paliativos no los reciben.
La mitad de los pacientes oncológicos que necesitan cuidados paliativos no los reciben.Unsplash

Cuidar de alguien implica mucho más que atender una necesidad física, ya que se trata de acompañar, escuchar y sostener. Y eso Raquel Giménez lo sabe bien, ya que esta zaragozana comenzó a ejercer de cuidadora casi sin darse cuenta cuando a su pareja le diagnosticaron un cáncer metastásico. "Es de un día para otro. Te ves colocada en una situación que no te imaginabas", recuerda ella, a quien poco después le diagnosticaron esclerosis múltiple y, desde entonces, se cuidan mutuamente.

Escuela de cuidadores

Su historia refleja la realidad de miles de personas que, cada día, dedican su tiempo, energía y afecto a quienes más lo necesitan. En el marco del Día Internacional de las Personas Cuidadoras, la Fundación 'la Caixa' reivindica ese papel invisible, esencial y humano a través de su Escuela de Cuidadores, una iniciativa que desde 2018 ha impartido más de 2.400 talleres a cerca de 10.000 personas.

"El acompañamiento es humano, te da aliento para pasar un mal rato o una mala temporada", explica Raquel. En los talleres, asegura, encontró "herramientas y apoyo profesional" que le ayudaron a cuidar y a cuidarse.

Neuropsicólogos, fisioterapeutas, médicos o nutricionistas imparten sesiones prácticas sobre temas como el estrés, la alimentación o el confort físico y emocional. "Además de aprender, sentí que no estaba sola porque había otras personas viviendo situaciones parecidas", recuerda.

La Escuela de Cuidadores ofrece formación accesible, también en formato virtual, para cuidadores familiares y voluntarios, transmitiendo valores como la empatía, la escucha y la dignidad. Porque, tal y como insiste Raquel, "el autocuidado tiene que ir siempre por delante del cuidado del otro". En definitiva, se trata de dignificar el cuidado y a quienes cuidan, de crear comunidad alrededor de la fragilidad y la esperanza.

"No hay que perder la esperanza ni olvidar que no estamos solos. Hay muchas personas y entidades dispuestas a ayudar"

Ahora, desde la serenidad, esta zaragozana señala que "aprendes a valorar las pequeñas cosas y a aceptar que la vida cambia". Han pasado diez años desde aquel diagnóstico inicial que pronosticaba apenas seis meses, por lo que, con esperanza, añade que "el presente se convierte en futuro". "No hay que perder la esperanza ni olvidar que no estamos solos. Hay muchas personas y entidades dispuestas a ayudar", dice.

En cada historia como la suya, la Fundación 'la Caixa' reafirma su compromiso por acompañar, formar y cuidar para que nadie tenga que recorrer solo el camino.

"Necesitamos entender que el acompañamiento no solo debe venir de la familia, sino también de la sociedad. Una sonrisa o un gesto amable pueden cambiar un día entero", agrega Raquel, recordando que cuidar es, ante todo, un acto de humanidad que nos conecta, nos iguala y nos enseña a mirar al otro con empatía.

"Yo siempre digo que cuidar no es solo atender, es estar presente —añade—. A veces basta con escuchar, con no dejar que el otro sienta que está solo".

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